Si bien una guerra no es buena noticia, si implica cambios fuertes en los mercados. Y en particular cuando el escenario es un país con fuerte industria hidrocarburífera. Los precios del petróleo vuelan por la crisis en Irán -hoy martes el Brent cotizaba a 83 dólares-, pero sólo la extensión en el tiempo de un barril alto podría ser un beneficio para Vaca Muerta.
Ernesto Díaz, vicepresidente para América Latina de Rystad Energy, explicó a Shale24 que el conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, y que está afectando a todo Medio Oriente, en particular por el bloqueo en el Estrecho de Ormuz, pondrá presión a la macroeconomía de Argentina en asuntos como la inflación y los valores de los combustibles importados o los surtidores -aunque YPF puso paños fríos al respecto-.
“El conflicto en Irán está inyectando una prima de riesgo geopolítico en los mercados globales, por eso se disparan los precios del petróleo y el gas como hemos visto en estos días”, expresó Díaz a este medio. “Ahora, Argentina puede beneficiarse de un aumento sostenido de los precios y de cuánto dure este shock”, remarcó.
Un "Talón de Aquiles" para Donald Trump, quien se involucró en este conflicto bélico, es el alza del precio del crudo. Si bien hizo campaña, de cara a las elecciones intermedias de noviembre, con la bajada de los combustibles, que apalancó con la invasión a Venezuela, lo cierto es que la energía barata no podrá sostenerse en Estados Unidos si la tensión continúa en Medio Oriente -tal como informó Shale24 al citar un informe de Kpler-.
“Argentina podría beneficiarse vía mejores ingresos por exportaciones de crudo y gas, gracias a la producción de los no convencionales en Vaca Muerta. Sin embargo, el impacto neto va a depender de cuánto dure este shock y la evolución de los mercados financieros globales”, detalló el referente de Rystad.
“Si los precios altos se mantienen o se corrigen, son una variable a tener en cuenta cuando se alivien las tensiones globales. En el corto plazo, ya vemos subas en las cotizaciones internacionales del barril, lo cual puede mejorar los márgenes exportadores de Argentina", sostuvo.
"No obstante, también este efecto va a presionar sobre la inflación y el costo de la de la energía importada. Si el impacto llega a los surtidores, es algo que va a afectar a la logística y el transporte en el país”, subrayó Díaz.