Cuando el CEO Ricardo Savini explicó en Bariloche, en junio de 2025, por qué J&F, de la poderosa familia Batista, quería producir gas en Argentina, la respuesta fue directa: el grupo «es un gran consumidor de gas, por eso nos interesa estar donde hay producción». Ocho meses después, esa declaración tiene forma de expediente.
Según pudo saber Shale24, a través de Fluxus, su brazo de hidrocarburos en Latinoamérica, el gigante brasileño J&F presentó ante la Secretaría de Energía argentina dos pedidos de autorización para enviar gas natural desde el campo Centenario, en Neuquén, hasta Brasil. Ese pedido está en evaluación.
Cada solicitud habilita hasta 1.000.000 de m³/día: una ruta cruza Bolivia y conecta con el sistema de gasoductos hacia el sur de Brasil; la otra va directamente por el corredor Paso de los Libres-Uruguaiana, en Rio Grande do Sul, donde Âmbar Energia —también del grupo J&F— opera una central termoeléctrica a gas.
El mecanismo que J&F busca activar en Brasil es el de autoimportación: un instrumento regulatorio que permite a un consumidor industrial de gran escala importar gas directamente para consumo propio, sin pasar por distribuidoras ni comercializadoras. Aplicado al caso, el gas que Fluxus extrae en Neuquén no sale al mercado: viaja directamente a la generación eléctrica del mismo grupo. El circuito elimina intermediarios por diseño.

La lógica tiene antecedentes dentro del propio grupo. Enegas, la trader de gas de J&F, fue una de las primeras empresas en exportar gas argentino a Brasil y ya opera compras desde productores locales hacia el mercado brasileño. La autoimportación vía Fluxus representa la capa siguiente: ya no adquirir moléculas de terceros, sino enviar las propias.
El campo Centenario llegó al grupo en agosto de 2025, cuando la provincia de Neuquén autorizó formalmente la cesión de 3 bloques —Centenario I, II y Centro— que Pluspetrol había operado hasta entonces. Al momento de la transferencia, la participación de Fluxus en esas áreas producía 1.300.000 m³/día de gas.
La actividad en Neuquén
La empresa asumió el compromiso de reactivar 54 pozos entre 2026 y 2027, con una inversión inicial de u$s 21,3 millones, y poner en valor la planta Turboexpander de Centenario Centro para procesamiento local de GLP.
De las 2 rutas declaradas, la de Uruguaiana tiene la coherencia geográfica más directa: el corredor conecta físicamente con la termoeléctrica de Âmbar, que integra uno de los 3 mayores parques de generación a gas de Brasil. La ruta boliviana, en cambio, enfrenta un interrogante estructural: Bolivia redujo de forma pronunciada su producción gasífera durante la última década, y la disponibilidad efectiva de capacidad de tránsito en el sistema que conecta con el sur de Brasil es una variable que el mercado monitorea con atención creciente.

Las 2 solicitudes están pendientes de resolución ante la Secretaría de Energía. Si el organismo las aprueba —total o parcialmente—, el caso quedaría registrado como el primer modelo de integración vertical cross-border completo en el corredor Argentina-Brasil: un grupo que produce gas en Vaca Muerta, lo transporta por infraestructura regional y lo consume en su propia termoeléctrica al otro lado de la frontera, sin que la molécula toque el mercado en ningún tramo.
Savini lo había descrito como un «proxy de la integración energética» entre los 2 países. Lo que está pendiente de resolución en la Secretaría de Energía es si ese modelo prospera con gas propio.
Los Batista, un grupo multimillonario
Wesley y Joesley Batista heredaron un frigorífico que su padre había montado en Anápolis, Goiás, en 1953. Siete décadas después, esa carnicería es JBS, la mayor procesadora de proteína animal del mundo. Las iniciales J&F remiten al fundador, José Batista Sobrinho, y a su esposa Flora. Los hermanos administran hoy el holding desde San Pablo.
JBS es solo la columna. El grupo opera también Eldorado Brasil en celulosa, J&F Mineração en minería, Flora Higiene e Cosméticos, PicPay en servicios financieros, Banco Original en banca, Canal Rural en medios y Âmbar Energia en generación y comercialización eléctrica. La escala total ronda los u$s63.000 millones en activos y u$s80.000 millones de facturación anual, con presencia en más de 190 países y cerca de 300.000 empleados. Energía es una pata reciente pero ambiciosa. Âmbar es hoy la cuarta generadora a gas natural del Brasil por capacidad instalada, con termoeléctricas en Cuiabá y Uruguaiana, una red de 645 kilómetros de gasoductos entre Bolivia y Brasil y un portafolio que combina térmica, hidro, solar, eólica, biomasa y biogás.
El desembarco en el upstream es todavía más nuevo. En diciembre de 2023 J&F compró Fluxus, la compañía que ese mismo año habían fundado Ricardo Savini, Jorge Lorenzón y Vitor Abreu, ex ejecutivos de 3R Petroleum. La operación se firmó en simultáneo con el acuerdo con Pluspetrol por los bloques de Centenario y por el 33% del campo Ramos en Salta. Este último no prosperó: Tecpetrol ejerció el derecho de preferencia. Con Centenario ya operativo y las dos solicitudes en la Secretaría de Energía, J&F articula en un solo circuito lo que hasta ahora dependía de terceros: pozos en Neuquén, gasoducto regional, termoeléctrica en Rio Grande do Sul. La misma molécula recorre todas las unidades del grupo sin cambiar de dueño.