Semana de la energía

La Unión Europea pone la mira en las redes eléctricas y el gas de América Latina: qué incluye el plan hasta 2028

La Unión Europea y OLACDE acordaron una hoja de ruta que pone el foco en interconexiones eléctricas, integración gasífera y planificación. El esquema suma a reguladores, operadores y empresas europeas y abre la puerta a recursos técnicos y financieros para proyectos regionales

por Marina Cappiello

Europa aporta lo que mejor conoce: integración de mercados eléctricos, regulación de redes y planificación de infraestructura transfronteriza

La integración energética de América Latina y el Caribe lleva décadas en la agenda de la región, y en ese camino acaba de sumar un socio de peso. La Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) y la Unión Europea reafirmaron, en el marco de la XI Semana de la Energía, su compromiso de profundizar la cooperación con una agenda de trabajo que se extiende hasta 2028.

El reparto de roles es claro. Europa aporta lo que mejor conoce: integración de mercados eléctricos, regulación de redes y planificación de infraestructura transfronteriza. OLACDE pone la articulación política entre sus 27 países miembros, que es justamente donde suelen trabarse este tipo de iniciativas.

Interconexiones: de los estudios a los proyectos

El eje principal es la integración eléctrica, con foco en la preparación de proyectos de interconexión entre países. La cooperación contempla estudios de prefactibilidad, estructuración de iniciativas y acompañamiento de obras que hoy están en distintas etapas de desarrollo.

También prevé la actualización periódica del Plan Regional de Interconexión Eléctrica de OLACDE, la herramienta que identifica dónde falta infraestructura. El transporte eléctrico es un tema sensible en la región y también puertas adentro, como muestra la presentación a inversores de la obra AMBA I.

La cooperación entre OLACDE y la Unión Europea contempla proyectos de interconexión eléctrica, integración gasífera y planificación energética.

El gas entra en la agenda, con empresas europeas

La hoja de ruta tiene además un capítulo de integración gasífera, con diálogos técnicos entre autoridades y especialistas de ambas regiones. El tema atravesó toda la Semana de la Energía, donde referentes de la región plantearon planificación conjunta y acuerdos de largo plazo para dar previsibilidad a las inversiones.

Para la Argentina, esa discusión tiene nombre propio. El gas de Vaca Muerta necesita mercados regionales e infraestructura que lo saque del país, y cualquier esquema que ordene la planificación entre vecinos le juega a favor. Europa, además, no llega como observador neutral: ya mira ese gas como comprador, como muestra la negociación de ADNOC con Alemania que incluye GNL argentino.

El esquema convoca a agencias nacionales de energía, reguladores, operadores de transmisión y empresas de los Estados miembros de la UE. Las herramientas son asistencia especializada, formación, estudios conjuntos y apoyo en la preparación de proyectos. Además, queda abierta la posibilidad de movilizar recursos técnicos y financieros hacia las iniciativas que se consideren prioritarias.

Todo está contenido en el Plan de Acción de Cooperación Energética 2026–2028, derivado del Memorando de Entendimiento que ambas partes firmaron en mayo de 2025. La integración regional y la planificación son las prioridades, y la regulación corre como línea complementaria.

La región ya tiene el diagnóstico y los planes. Ahora suma a quien ya construyó un mercado eléctrico entre países.