El Consejo Ejecutivo de las islas Malvinas aprobó el inicio de los trabajos para crear un fondo soberano que administre las regalías del petróleo offshore.
Según el documento al que accedió Shale24, la decisión forma parte de un comunicado oficial por parte de la Asamblea Legislativa isleña, con la asistencia de los MLA Lewis Clifton, Stacy Bragger y Jack Ford.
El texto aclara que la estructura legal, la gobernanza, las decisiones de inversión, el uso de los fondos y la legislación necesaria quedan sujetos a aprobaciones posteriores del mismo cuerpo.
El expediente que sustenta la decisión es el ExCo Paper 76/26, firmado por el Financial Secretary y fechado el 24 de marzo al cual en los últimos días se le sumaron nuevos capítulos vinculados con áreas a desarrollar.
Estima que el desarrollo de la industria de hidrocarburos ofrece la posibilidad de percibir unos u$s 2.000 millones de regalías a lo largo de los treinta años de las fases 1 y 2 del área norte. Sobre esa base propone construir el fondo.
De una promesa de campaña a un expediente de gobierno
El origen de la medida se remonta a una moción, la 03/26, presentada a comienzos de año por MLA Lewis Clifton a la Asamblea Legislativa, seis semanas después de asumir. El texto reclama que se traiga legislación para establecer y administrar un fondo soberano antes de que termine el tercer año de esta Asamblea. El propio Anexo A del paper consigna que la moción fue aprobada y que el tema quedó identificado como de alta prioridad para el programa legislativo.
El fondo se construiría sobre la base de los Principios de Santiago, las veinticuatro directrices voluntarias que el Foro Internacional de Fondos Soberanos adoptó en 2008 sobre transparencia, gobernanza y prudencia en las inversiones.
El documento informa que hubo contacto con el foro, que ofreció apoyo y recomendó consultar la experiencia de Guyana, Sarawak, las islas Shetland y Papúa Nueva Guinea. En el comité de trabajo interno participa además una representación con experiencia en el fondo noruego.
Un párrafo del expediente registra que en 2019 se redactó un paper con el mismo objeto que nunca llegó a presentarse, y que se desconoce por qué.

El intento de 2013 que finalmente no prosperó
La administración isleña ya había ensayado este movimiento. Con el descubrimiento de Sea Lion todavía fresco y el referéndum de soberanía recién celebrado, delegaciones oficiales viajaron a Noruega y a las islas Shetland, que administran desde 1976 un fideicomiso alimentado por los ingresos del Mar del Norte.
La consultora Sovereign Wealth Fund Institute registró entonces un primer depósito de 8,3 millones de libras en una reserva de desarrollo petrolero. Las proyecciones que circulaban en 2013 hablaban de una recaudación fiscal de u$s 10.500 millones a veinticinco años.
Aquella reserva no figura entre los fondos especiales que el gobierno isleño declara hoy. Su presupuesto oficial enumera cinco: el fondo de pensiones del esquema anterior, el fondo de pensiones de retiro, el fondo de igualación de capital, el fondo de seguros y el fondo de moneda. Ninguno tiene que ver con hidrocarburos.
El mismo presupuesto trae una línea de ingresos rotulada "Oil Revenue" y un cuadro general que aclara que excluye el petróleo. La línea existe desde hace ejercicios y su valor es cero.
Cómo es el plan de desarrollo
El cronograma que establece el proyecto oficial del fondo fija las etapas una por una. Desarrollo de la política detallada desde abril de 2026, por ocho meses. Consulta con los miembros de la Asamblea, con la cancillería británica (FCDO) y con el público desde enero de 2027, por cuatro meses.
Revisión en mayo de 2027, aprobación de la política en julio, instrucciones de redacción en agosto. La redacción legislativa arranca en enero de 2028 y demanda entre doce y dieciocho meses. Consulta sobre el proyecto entre enero y junio de 2029. Aprobación de la Asamblea entre mayo y noviembre de 2029. Entrada en vigencia en 2030.
El primer petróleo de Sea Lion está previsto para marzo de 2028, según el plan de desarrollo que informó la operadora. El propio paper admite que el calendario depende del avance de la operadora hacia el primer petróleo y el primer pago de regalías, y anota como riesgo principal que el trabajo se haga en anticipación de un petróleo que después no llegue.
Que Londres figure entre los consultados tampoco es un detalle de forma. El paper señala que la Ordenanza de Contabilidad y Auditoría de 1988 exige aprobación del Secretario de Estado para constituir fondos especiales, de modo que la arquitectura del vehículo pasa en algún tramo por el gobierno británico.
Las regalías y el fondo soberano
El paper acota los u$s 2.000 millones a las fases 1 y 2 del área norte. El plan que la operadora presentó a sus inversores en agosto contempla en el área norte tres fases y 39 pozos, con 420 millones de barriles equivalentes en categorías 2P más 2C, y en el área central otras dos fases y 38 pozos, con 403 millones. El total asciende a 77 pozos y 823 millones de barriles equivalentes.
La porción del área central son recursos contingentes: su conversión depende de la aprobación de un plan de desarrollo comercial, de permisos regulatorios y de una decisión de inversión posterior. La producción de esa área está declarada desde fines de 2030, el mismo año en que la ordenanza del fondo debería entrar en vigencia.
La capacidad instalada de las primeras dos fases es de 55.000 barriles diarios sobre la unidad flotante Aoka Mizu, y la compañía avanzó además con la segunda unidad flotante de producción para el área central.

El 24 de agosto la operadora publicó una actualización del proyecto. Las obras en las islas están concentradas en la preparación del muelle y de la base de apoyo en tierra, en la construcción de alojamiento y en trabajos de infraestructura para recibir el equipo de perforación. La perforación arranca a comienzos de 2027, la misma ventana en la que el gobierno isleño planea abrir la consulta pública sobre el fondo.
La unidad Aoka Mizu ya se desconectó del campo al que servía y navega hacia un astillero del sudeste asiático, con llegada prevista para comienzos de septiembre.
Navitas anticipó que va a presentar el plan de desarrollo del área central al gobierno isleño para su aprobación y que tomará la decisión de inversión sobre ese plan en el primer semestre de 2028. Son 20 pozos en la primera fase y 18 en la segunda, con producción apuntada a fines de 2030.
El expediente del área central entra entonces a la administración isleña después del primer barril y dos años antes de que la ordenanza del fondo entre en vigencia. Los cuatro cargos que el Consejo Ejecutivo creó en marzo son los que tendrán que evaluarlo.
La compañía evalúa además sumar actividad exploratoria durante la campaña de perforación de la primera fase, con un pozo en la licencia que cubre el área del descubrimiento y con la profundización de un pozo de desarrollo hacia el prospecto Gwendoline.
Para la Argentina, toda esa actividad se desarrolla en la plataforma continental sin habilitación nacional. El régimen sancionatorio de la Ley 26.659 alcanza a las operadoras, a sus accionistas y a quienes tomen participación en el proyecto.