Las exportaciones energéticas argentinas hacia Asia Pacífico sumaron u$s 1.267 millones entre enero y julio de 2026 y representaron el 20,7% del total embarcado en el período, que ascendió a u$s 6.129 millones.
La cifra supera en más del doble los u$s 621 millones que la región compró durante los doce meses de 2025.
Los datos surgen del registro de importaciones y exportaciones por empresa y país de destino de la Secretaría de Energía, procesado por Shale24 sobre la serie completa. La medición corresponde a valor declarado en aduana al momento del embarque.
Si se hace una progresión de la participación asiática, se pasa de 4,3% en 2023, 3,5% en 2024, 7,9% en 2025 y 20,7% en los primeros siete meses de 2026. Anualizado al ritmo del período, el flujo se ubica en torno a u$s 2.182 millones.
El petróleo aporta u$s 930 millones de los u$s 1.267 millones, contra u$s 267 millones en todo 2025.
En volumen, el medanito despachó 40.584 barriles diarios a Asia entre enero y julio, sin contar Australia, contra 6.738 barriles diarios el año pasado. Con Australia incluida, el bloque llega a 52.815 barriles diarios sobre un total exportado de 236.278 barriles diarios.
La totalidad de esos embarques corresponde a medanito de Neuquén, con un remanente marginal de Río Negro. Shale24 registró en julio la apertura de la ruta cuando salieron los primeros despachos a China y Tailandia desde Puerto Rosales.
El coque de petróleo es el segundo producto, con u$s 225 millones en siete meses. Completan la canasta la gasolina natural con u$s 31 millones, el fueloil con u$s 25 millones, el propano con u$s 23 millones, el butano con u$s 22 millones y la nafta virgen con u$s 11 millones.

Siete destinos que ya se han consolidado
China encabeza el ranking con u$s 403 millones. Tailandia aparece segunda con u$s 338 millones desde una base nula en 2025. Siguen Australia con u$s 186 millones, Malasia con u$s 142 millones, Singapur con u$s 101 millones, India con u$s 62 millones y Vietnam con u$s 36 millones.
El padrón de compradores asiáticos pasó de cuatro países en 2025 a siete en los primeros siete meses de 2026. Tailandia, Malasia y Vietnam son las incorporaciones. India cambió de canasta: compró u$s 76 millones de crudo en 2025 y este año adquiere gases licuados y coque, sin embarques de petróleo.
Del lado vendedor, Vista Oil & Gas Argentina y Vista Energy LACH concentran los despachos a Australia, Malasia y Singapur y comparten Tailandia. Pluspetrol Cuenca Neuquina provee 197.795 de los 240.350 metros cúbicos de crudo que fueron a China. Compañía de Hidrocarburo No Convencional, del grupo Techint, abastece Tailandia y es la única exportadora a Vietnam. Pampa Energía reparte entre Tailandia y China. La ampliación del padrón continúa la tendencia que Shale24 registró en junio, cuando la exportación de medanito multiplicó el número de operadores.
La serie mensual tiene su valor más alto desde enero de 2025 en mayo de este año, cuando Asia compró u$s 405 millones y explicó el 30,9% de las exportaciones energéticas del mes. En junio el flujo bajó a u$s 120 millones y en julio a u$s 41 millones, el 6,1% del total mensual. El registro de julio no consigna despachos asiáticos de crudo: los destinos del mes fueron Chile, Estados Unidos, Perú, Uruguay y Holanda.
La lectura mensual conviene tomarla con la volatilidad de la serie a la vista. En 2025 la participación asiática osciló entre el 3,4% de febrero y el 13,1% de mayo sin que la tendencia anual se moviera. La participación promedio de los siete meses de 2026 más que duplica la de todo el año anterior.
Corea del Sur, el octavo destino
Sobre este circuito se apoya la operación surcoreana anunciada el 31 de julio. El asesor de Seguridad Nacional de la Presidencia de Corea, Wi Sung-lac, precisó tras la cumbre entre Javier Milei y Lee Jae-myung que HD Hyundai Oilbank ingresaría 880.000 barriles de crudo argentino como importación de prueba, con compras regulares previstas desde 2027, según informó Shale24 el 3 de agosto.
Un vocero de la refinadora confirmó que la importación se concretó en agosto y que la compañía evalúa operaciones adicionales según la conveniencia económica y la compatibilidad con sus instalaciones.