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Martín Brandi: "Llancanelo recién comienza su desarrollo y el objetivo es triplicar la producción del activo en tres años"

El presidente y CEO de PCR recibió a Shale24 en las oficinas de la compañía en Buenos Aires. El foco: el crudo extrapesado de Malargüe, el proyecto de la planta de tratamiento, la conexión al oleoducto Puesto Hernández-Luján de Cuyo y la extensión de vida útil que negocia con la provincia. También, la lengua mendocina de Vaca Muerta, la experiencia en Anadarko, los 560 MW eólicos y el primer parque con RIGI aprobado

Julián Guarino
por Julián Guarino 7 Septiembre de 2026
7 Septiembre de 2026
"Mendoza para nosotros es una provincia muy importante", dijo Martín Brandi, presidente y CEO de PCR Energy
"Mendoza para nosotros es una provincia muy importante", dijo Martín Brandi, presidente y CEO de PCR Energy

Hay un mapa de la Cuenca Neuquina que casi nunca se dibuja: el que empieza donde termina Neuquén y sigue hacia el sur de Mendoza. Ahí, a treinta kilómetros de Malargüe, PCR opera desde diciembre de 2024 las áreas Llancanelo y Llancanelo R, el clúster que YPF se desprendió dentro del Plan Andes y que la provincia autorizó a ceder con un compromiso de inversión del orden de los u$s 120 millones a cinco años. Son 39 pozos, poco menos de 1.800 barriles diarios y un crudo que a temperatura ambiente es prácticamente sólido. El activo no tiene planta de tratamiento, no tiene ducto propio y depende de camiones con aislación térmica. Nada de eso es un detalle operativo: es la definición misma del negocio.

Martín Brandi conduce la compañía que en 2024 se quedó con ese paquete y que antes había comprado cinco áreas en la misma zona sur de la provincia. En esta entrevista con Shale24, el presidente y CEO de PCR pone números y condiciones sobre la mesa. Habla de llevar los ramales horizontales de 1.000 a 1.500 metros, con la ambición de 2.000 el año que viene sobre un reservorio que está a apenas mil metros de profundidad. Habla de perforar entre ocho y nueve pozos por año. Habla de triplicar la producción del activo en tres años. Y habla, sobre todo, de las dos cosas que todavía no están: una planta de tratamiento de petróleo y una extensión de la vida útil de la concesión que permita amortizarla. Llancanelo R vence en noviembre de 2027.

El resto de la conversación abre el abanico sin salirse del eje. PCR entró a un activo no convencional en la cuenca de Anadarko, en Oklahoma, y Brandi explica para qué sirve eso cuando se mira Vaca Muerta. Reconoce que la compañía se presentó a una licitación por áreas del shale y que Mendoza también tiene su lengua todavía sin desarrollo masivo. Repasa los 560 MW eólicos operativos, los 185 MW que entran entre diciembre y enero, el primer parque eólico que obtuvo la adhesión al RIGI según la compañía, y las obras propias en 500 kV que la empresa ejecutó en Santa Cruz Norte, Bahía Blanca, Ezeiza y Olavarría. Cierra con el cemento de Pico Truncado y Comodoro Rivadavia, con capacidad ociosa a la espera de la infraestructura que viene. Lo que sigue es el diálogo completo.

Martín Brandi PCR Entrevista
“Partimos de los pozos de mil metros de ramal horizontal y ya llegamos a 1.500 metros en esta campaña. El objetivo del año que viene es intentar llegar a un pozo horizontal con un ramal de 2.000 metros”, dijo Martín Brandi

Llancanelo, un activo que recién empieza

Periodista: Uno de los capítulos más importantes de PCR en la Argentina se está escribiendo en Mendoza, particularmente en la zona de Malargüe, al sur de la provincia. Ahí se gana volumen para producir petróleo extrapesado. ¿Cómo ve la actividad en Llancanelo en particular, qué técnica desarrollaron y cuáles fueron los logros a corto y mediano plazo?

Martín Brandi: Mendoza para nosotros es una provincia muy importante. Estamos en Mendoza desde los años noventa. Nos sentimos cómodos en la provincia, tiene instituciones muy confiables y eso para nosotros es muy valioso. Exploramos la zona de El Sosneado desde los años noventa y recientemente adquirimos un grupo de áreas en Malargüe, Puesto Rojas, La Brea, Cerro Mollar Oeste, y adquirimos el área Llancanelo a YPF.

La zona que actualmente muestra mayor potencial de crecimiento para nosotros es la zona de Llancanelo. Es una zona de petróleo extrapesado y es una zona que recién comienza su desarrollo. Es una zona que tiene, por sus características, una alta cantidad de recursos y el desafío es poder realizar una explotación comercial. Estamos trabajando en ese desafío junto con la provincia de Mendoza, para intentar aumentar significativamente la producción en la zona durante los próximos tres años.

¿Cómo fue la secuencia de llegar a la zona y tomar contacto con las características que tiene, que son muy particulares? ¿Y cómo empezaron a producir ahí?

La zona de Llancanelo es una zona que se sabe que tiene muchos recursos desde hace muchos años, desde los años setenta. El desafío siempre fue encontrar la manera de realizar una explotación comercial. YPF trabajó mucho en eso, muy importante, y la provincia apoyó esa iniciativa de YPF otorgando un régimen especial del 6% de regalías, dado que los costos de explotación de la zona son muy altos.

De hecho, YPF realizó numerosas pruebas y encontró alternativas de explotación comercial. Perforación de pozos horizontales con ramales de hasta mil metros. Tomamos todo el trabajo realizado por YPF y tratamos de continuar con ese proceso de mejora. Partimos de los pozos de mil metros de ramal horizontal y ya llegamos a 1.500 metros en esta campaña. El objetivo del año que viene es intentar llegar a un pozo horizontal con un ramal de 2.000 metros.

Son pozos relativamente poco profundos. El reservorio se encuentra a mil metros de profundidad, lo que significa que existen desafíos técnicos para realizar ramales horizontales más allá de los 1.500 metros. Creemos que vamos a tener éxito, o al menos aspiramos a seguir mejorando el próximo año.

El crudo es muy pesado. ¿Qué significa extrapesado en términos operativos?

Ese petróleo a temperatura ambiente es prácticamente sólido. Por eso es fundamental mantener una temperatura alta y por eso los pozos cuentan con calentadores. Ese calentamiento hace que el petróleo fluya más fácilmente hacia el pozo. Se calientan los pozos, se calientan los tanques. Eso implica un alto consumo de energía eléctrica. Y después es transportado en camiones aislados térmicamente, porque es fundamental mantener la temperatura del crudo para que pueda fluir.

Entonces, en este activo estamos trabajando con mucho foco, tratando de acelerar el desarrollo, y contamos con el apoyo de la provincia. Entendieron que este activo puede ser muy importante, pero que necesita condiciones especiales dadas sus características.

Martín Brandi PCR Entrevista
“En algún momento necesitamos construir una planta de tratamiento de petróleo y conectarla con el oleoducto Puesto Hernández-Luján de Cuyo, para lo cual vamos a necesitar trabajar con YPF”, dijo el titular de PCR Energy

La futura planta y la salida a Luján de Cuyo

En términos de lo que viene, ¿cómo están trabajando en la zona y cómo cree que se va a desarrollar la actividad? ¿Planean perforar más pozos?

Tenemos un plan que estamos compartiendo con la provincia y necesitamos llegar a consensos en distintos ámbitos para poder sacarlo adelante. Uno de ellos es que en algún momento necesitamos construir una planta de tratamiento de petróleo y conectarla con el oleoducto Puesto Hernández-Luján de Cuyo, para lo cual vamos a necesitar trabajar con YPF.

En ese sentido, la posibilidad es perforar hasta ocho o nueve pozos por año para incrementar la producción del activo e intentar triplicarla. Debemos tener claro cómo vamos a poder comercializar ese crudo. Con eso estamos trabajando en el plan. La provincia nos está acompañando y, dado que la zona no cuenta con instalaciones, es decir, hoy no existe ninguna planta de tratamiento de petróleo, requiere una inversión muy fuerte en infraestructura.

Como el petróleo es muy pesado, separar el petróleo del agua es más complejo que en un reservorio con petróleo más liviano. El crudo tiene casi la misma densidad que el agua, por lo que es necesario mezclarlo con crudo liviano. En otras palabras, existe un proceso de tratamiento de petróleo muy costoso y va a ser necesario construir grandes instalaciones. Para eso estamos trabajando con la provincia para consensuar una extensión de la vida útil del activo, de manera que sea posible amortizar esas inversiones en instalaciones.

Eso nos permitiría aumentar significativamente la producción en el área y desarrollarla en base a ocho o nueve pozos por año, e intentar triplicar la producción del activo en los próximos tres años.

Mencionó que el crudo tiene características especiales, por ejemplo que es muy pesado. Una de las preguntas que surge es cómo se va a comercializar. ¿Parte de la producción de petróleo extrapesado va hoy a la refinería de Luján de Cuyo?

Es la totalidad, me atrevo a decir. Todo el petróleo que se produce en Mendoza termina en Luján de Cuyo. De hecho, por ese oleoducto también viene el petróleo de Puesto Hernández. Con lo cual no solo llega a la refinería el crudo mendocino, sino también el de Puesto Hernández. Entonces, todo ese petróleo y todo el petróleo que se produce en Mendoza va a Luján de Cuyo.

El diálogo con la provincia

Encontraron un buen diálogo en la provincia, con los técnicos, los funcionarios… ¿Cómo se está desarrollando ese diálogo que, está claro, el sector privado y el sector público tienen que atender?

La verdad es que la provincia de Mendoza tiene técnicos muy solventes, gente que entiende mucho sobre la industria y que está empujando mucho para que haya inversión. Y después, en la medida en que hay inversiones de empresas, hay un diálogo muy fructífero, porque entienden las condiciones que necesitan las compañías para invertir y les hacen seguimiento a esas condiciones para que esas inversiones sean realidad. Con ellos mantenemos un diálogo muy fructífero.

Evidentemente requieren la máxima inversión posible, lo antes posible. Y nosotros tenemos vocación de invertir en la provincia, con lo cual hay un diálogo constructivo. Y además del diálogo con las autoridades, siempre destacamos que la calidad institucional en la provincia de Mendoza es altamente reconocida, y eso nos anima a asumir mayores riesgos y un mayor compromiso a la hora de invertir.

Abriendo un poco el rango, pero sin salir de Mendoza, dentro de la unidad de negocio de petróleo y gas de PCR también hubo producción histórica en la provincia y también en La Pampa.

Así es. Venimos produciendo desde los años noventa. Estamos en la Cuenca Neuquina produciendo tanto en La Pampa como en Mendoza.

¿Cuál fue la experiencia ahí, en términos generales, y cómo complementa lo que podríamos llamar este nuevo capítulo en la zona de Malargüe?

El conocimiento de la cuenca es evidentemente importante, es decir, conocer a los principales actores de la industria ayuda. Y por otro lado ya teníamos un equipo en Mendoza, lo cual, apoyado por nuestro equipo, facilita el crecimiento cuando ya estás en el sitio. Por eso la experiencia siempre fue muy positiva. Y estamos para seguir trabajando en la provincia.

Llancanelo PCR
“La verdad es que la provincia de Mendoza tiene técnicos muy solventes, gente que entiende mucho sobre la industria y que está empujando mucho para que haya inversión”, sostuvo Brandi

La lengua mendocina y el no convencional

PCR pretende llevar pronto la actividad a la zona de Vaca Muerta. ¿Existe, dentro de la planificación de la empresa, la posibilidad de producir no convencional en un futuro próximo?

Sí, podríamos. De hecho, recientemente participamos en una licitación por áreas de Vaca Muerta, así que entendemos el potencial que tiene Vaca Muerta, que es muy importante. Sin descuidar nuestras inversiones en Mendoza, vamos a estar atentos a ver si surgen oportunidades en Vaca Muerta, ya sea en la provincia de Neuquén o incluso en Mendoza, que todavía tiene Vaca Muerta bajo tierra.

Hablamos de la lengua mendocina…

Todavía no hay ningún desarrollo masivo importante. Pero tampoco hay mucho conocimiento. No es que se hicieron muchas pruebas y todas fallaron. Mendoza eventualmente también tiene un potencial importante para convertirse en Vaca Muerta.

Oklahoma: aprender shale donde nació

Lo llevo a la experiencia en Estados Unidos. Para muchos, cuando el año pasado empezó a aparecer información de PCR en Estados Unidos entrando en contacto con el shale, la pregunta fue qué significaba eso. ¿Por qué la empresa lo hizo y qué expectativas tiene?

Entramos en un activo no convencional, un activo de shale oil y gas en Oklahoma, en la cuenca de Anadarko. La verdad es que es una experiencia positiva. Tenemos un socio local que conoce muy bien la cuenca y que nos ayuda a aprender cómo funciona el shale y cómo funciona en el país donde nació esta actividad.

Eso es muy positivo y nos ayuda a ver que en la Argentina hay avances gigantescos en shale, especialmente en términos de conocimiento del subsuelo. Pero ciertamente hay cuestiones operativas que podemos seguir aprendiendo de cómo funciona en los Estados Unidos, donde tiene una mejor rentabilidad que la nuestra.

¿Se imagina que la presencia de PCR en Estados Unidos podría ganar mayor actividad, o la idea sería empezar a importar esa experiencia y aplicarla a Vaca Muerta?

Definitivamente nos va a ayudar para que podamos entrar con mejor conocimiento de cómo es la actividad en Vaca Muerta. La experiencia en Estados Unidos, indudablemente. No es que tengamos apetito por un crecimiento enorme en Estados Unidos, sino que tenemos un interés, estamos contentos con este proyecto que está funcionando y que esperamos continúe su desarrollo orgánico. Lo que generamos en Estados Unidos es entrar en un activo no convencional donde todavía existe un importante stock de pozos por perforar.

También operan en Oil&Gas en Ecuador. ¿Cómo fue el camino recorrido?

Estamos en Ecuador desde fines de los noventa. Este es quizás el negocio petrolero más importante que la empresa tiene fuera de la Argentina, donde estamos produciendo alrededor de 11.000 barriles en tres áreas y adicionalmente tenemos dos áreas exploratorias.

Contamos con un equipo, operamos, tenemos el 100% de participación en nuestras zonas de Ecuador. La cuenca oriental de Ecuador tiene una productividad muy alta en pozos y todavía quedan muchos recursos, entonces hay mucho potencial. La idea es seguir creciendo también en Ecuador. Tenemos dos áreas exploratorias que esperamos desarrollar. Ecuador experimentó un crecimiento orgánico desde fines de los años noventa, cuando entramos, y queremos sostener ese crecimiento orgánico.

Martín Brandi, CEO de PCR, hizo hincapié en la necesidad de mantener los marcos regulatorios para tener reglas claras a la hora de invertir
Martín Brandi, CEO de PCR, hizo hincapié en la necesidad de mantener los marcos regulatorios para tener reglas claras a la hora de invertir. Foto de su particpación en el último Shale24-Santander Energy Summit

Renovables: 560 MW y el primer RIGI eólico

Vayamos al mundo de las energías renovables. PCR es uno de los protagonistas centrales, probablemente uno de los dos más importantes del país, y es muy fuerte cuando se trata de parques eólicos. También hay proyectos que ya están bajo RIGI, y eso generó una gran visibilidad para PCR en el mundo de las inversiones. ¿Cómo se está desarrollando todo esto y cuáles serían los planes a corto plazo?

PCR tomó la decisión de empezar con las energías renovables en 2016, y en 2017 comenzamos a construir nuestro primer parque eólico, con lo cual ya tenemos diez años de experiencia. La experiencia fue muy positiva. Logramos, desde cero, llegar hoy a más de 530 megavatios operativos. Bueno, acabamos de habilitar uno hace un rato, con lo que ya son 560 megavatios operativos. Y estamos habilitando otros 185 megavatios entre diciembre y enero.

La verdad es que tuvimos una experiencia muy positiva, en la que los proyectos que planificamos los logramos ejecutar dentro de los plazos y del presupuesto. Eso demuestra que contamos con un equipo de trabajo muy comprometido y muy profesional, que sabe lo que hace, y eso nos permite imaginar proyectos y que esos proyectos que imaginamos se hagan realidad. Eso realmente alimenta las ganas de seguir llevando adelante nuevas iniciativas.

Recientemente presentamos un RIGI que fue aprobado. Fue el primer parque eólico en obtener la aprobación RIGI. Estamos terminando ese proyecto en enero del próximo año. El montaje de los generadores ya está muy avanzado. Y estamos pensando si lanzamos un nuevo proyecto el próximo año, ciertamente eólico. Tenemos despacho prioritario para construir proyectos eólicos y fotovoltaicos, por eso tenemos la vocación de seguir ejecutando nuevos proyectos.

En términos geográficos, el mayor número de parques de PCR se encuentra en San Luis, en Santa Cruz y en Buenos Aires…

Construimos nuestro primer parque eólico en la provincia de Santa Cruz y después la mayoría se instaló en la provincia de Buenos Aires. También contamos con un parque híbrido eólico y solar en la provincia de San Luis. En la provincia de Buenos Aires, dada la cercanía de la demanda, es donde se concentró más la actividad. Seguir construyendo parques en la Patagonia sería muy bueno, pero requeriría líneas que permitan que fluya esa producción incremental. Como resultado, en la provincia de Buenos Aires ahora estamos construyendo en Olavarría, y nuestro próximo parque eólico probablemente también esté en la provincia de Buenos Aires.

Transporte: el cuello de botella y las obras en 500 kV

No sé si debería llamarlo un problema, pero claramente hoy es parte del tema de conversación el transporte de energía. Algunos de los proyectos de PCR también incorporan esa variante, y entiendo que fue reconocido por las autoridades, porque hay proyectos que ganaron licitaciones por tener ese elemento adicional a su propia generación, que es poder transportarla.

El tema del transporte es un desafío en todo el mundo y es complejo de resolver. La Argentina no es la excepción y el sistema de transporte requiere inversiones que le permitan seguir incorporando generación eficiente y que permitan crecimiento de la demanda.

En nuestro caso, decidimos ubicar proyectos en la provincia de Buenos Aires realizando, en paralelo a los proyectos, obras de ampliación del sistema de transporte que permitan el flujo de energía. Evidentemente, ese es el mundo ideal para el sistema de transporte, porque las inversiones llegan al costo del generador y son entregadas al sistema. Es una forma de hacer crecer el sistema de transporte y la generación.

Pero es, por supuesto, una forma limitada, porque hay ciertas inversiones, hasta un cierto tamaño, que un nuevo parque puede absorber. Nunca se podría construir una línea de 500 kV y recuperarla con el precio de la energía. La energía no se vende a un precio que permita financiar un parque y una línea. Sí permite obras de ampliación que potencien las líneas existentes, que es lo que hicimos en nuestro caso. Estamos reemplazando algunos capacitores en la estación Olavarría 500, y eso permite mejorar la línea de 500. Ese es el trabajo que estamos realizando por nuestra cuenta y lo que nos permite drenar la energía de los nuevos proyectos que estamos llevando adelante.

Cuando se enfrenta a este desafío de empezar a trabajar en el transporte, entiendo que hay un know-how en términos de ingeniería que se pone en juego y que se gana. ¿Está en los planes de PCR empezar a ofrecer ese activo, que es la ingeniería de los proyectos?

No me imagino siendo una empresa que haga ingeniería, pero ciertamente ya ejecutamos varias obras en 500. En nuestro primer parque eólico en Santa Cruz ampliamos la subestación Santa Cruz Norte de 500 kV. Cuando construimos el parque eólico Mataco San Jorge, también ampliamos la subestación de 500 en Bahía Blanca. Y en este último proyecto que estamos realizando hicimos trabajos en la subestación de Ezeiza y trabajos que estamos haciendo en la de Olavarría 500.

Incorporamos importante know-how en la ejecución de obras en 500 y dimos un paso más: en este último proyecto realizamos parte del trabajo con una empresa filial del grupo, lo que muestra claramente la incorporación de conocimiento en la compañía en la ejecución e ingeniería de obras de alta tensión.

PCR
Para Brandi, el tema del transporte de energía “es un desafío en todo el mundo y es complejo de resolver”

Este mundo complejo que describe merece un análisis de su parte en términos de la Argentina y el desarrollo de las energías renovables. ¿La Argentina puede generar desarrollo adicional en el mundo de las renovables? ¿Cuáles son los desafíos? Voy a poner una o dos palabras sobre la mesa: financiamiento, o aporte de capital.

El financiamiento no es un cuello de botella para el sector de las energías renovables. Los buenos proyectos obtienen financiamiento. Si tienen buenos sponsors y buenos proyectos, se consigue financiamiento.

La energía renovable existe para satisfacer la demanda eléctrica, es decir, está al servicio del crecimiento industrial o del crecimiento del país. En otras palabras, no puede haber crecimiento de las energías renovables si no hay demanda de energía. El sector no es como la industria del gas, que puede crecer diez veces y exportar diez veces más. En la Argentina las posibilidades de exportar energía eléctrica son muy limitadas, por lo tanto el sector está para acompañar el crecimiento del país.

El sector tiene capacidad para ejecutar proyectos rápido, la energía producida es eficiente y el sector está al servicio del país para acompañar. Si hay proyectos mineros que generen demanda, si hay proyectos industriales que generen nueva demanda, o si surgen centros de datos, van a estar disponibles para proveerles energía. Es una posibilidad que tiene el país. La industria ya está madura en la Argentina. Ya tenemos muchas empresas que saben ejecutar proyectos, que tienen experiencia. Entonces vamos a estar preparados para aprovechar cualquier crecimiento de la demanda y ofrecer energía competitiva.

Minería: la nueva demanda que se mira desde la generación

¿Cómo están viendo en PCR los proyectos que existen en minería? Hoy uno de los temas que más se menciona es el cobre, en la cordillera y la precordillera. Mendoza tiene su proyecto cuprífero, hay varios, además de San Juan. ¿Cómo se ve esto desde el lado de quienes pueden suministrar energía?

Para nosotros es muy interesante que haya nueva demanda. Muchos proyectos enfrentan desafíos en términos de cómo se conectan al sistema. Ojalá estos proyectos, que son proyectos de inversión muy importantes, con números muy grandes y tiempos de ejecución considerables dada su escala, se concreten.

Es una oportunidad para que el país desarrolle su potencial minero. Y ciertamente el sector de generación de energía, y en particular las energías renovables, son empresas que pueden contribuir a hacer realidad esos proyectos.

Cemento: capacidad ociosa a la espera de la infraestructura

Lo llevo al mundo del cemento, entendiendo que dentro de la producción de PCR se orienta especialmente al sector del petróleo y el gas…

Nuestras plantas están ubicadas en Pico Truncado, Santa Cruz, y en Comodoro Rivadavia. Por lo tanto, la demanda de cemento que tenemos tiene una correlación muy fuerte con la actividad de petróleo y gas. La empresa produce cemento desde 1952, así que tenemos mucha experiencia en la producción de cemento, con una participación muy fuerte en todos los proyectos de infraestructura que se realizaron desde entonces en la Patagonia Austral. Al igual que el resto de las empresas del sector, actualmente tenemos una capacidad ociosa significativa y estamos listos para acompañar el desarrollo de infraestructura que seguramente va a venir para que este país siga creciendo.

En términos de lo que es hoy la actividad de PCR en la Argentina, una parte importante está ligada al mundo de las energías renovables, otra parte al mundo del petróleo y del gas, y un sector se dedica a la producción de cemento. ¿Se imagina que PCR podría tener presencia en algún otro segmento?

Ya tenemos suficientes sectores. La idea es que los equipos de trabajo que tenemos puedan seguir desarrollándose en las áreas en las que ya tienen experiencia y conocimiento, y vamos a seguir buscando proyectos relacionados con lo que ya hacemos, que es petróleo y gas, renovables, electricidad y, obviamente, cemento.

El cierre: 2026 y lo que viene

Por último, ¿cómo se imagina este 2026 de acá a fin de año y, eventualmente, si podemos trazar algún tipo de línea en términos de perspectiva, cuáles son los desafíos futuros para PCR?

Este año pretendemos seguir con nuestro plan de inversiones y seguir, como siempre lo hicimos, manteniendo capitalizados nuestros activos. A la empresa no le gusta tener activos descuidados, por lo que vamos a seguir enfocados en mejorar la forma en que operamos nuestros activos, y vamos a estar atentos a nuevos proyectos que seguramente vamos a poder lanzar en 2027.

Es una gran familia, PCR. ¿Cuántos empleados tiene en la Argentina?

Somos 950 empleados. Casi mil empleados. La gran mayoría en la Argentina, en el campo. Y también los tenemos en Ecuador.

Más de cien años de historia de la compañía…

Más de cien años de vida. 1921. Todavía quedan muchos más…

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