PCR puso en marcha la ampliación del complejo eólico Mataco-San Jorge, en el partido bonaerense de Tornquist, con una inversión de u$s 55 millones.
La etapa incorporó seis aerogeneradores Vestas de 6,2 MW de potencia unitaria y agregó 37,2 MW, con lo que el conjunto alcanzó 276,6 MW de potencia instalada.
Las máquinas ya cuentan con la habilitación comercial de CAMMESA para operar en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) e inyectan energía al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
Con las seis unidades nuevas, el emplazamiento pasó a operar 65 aerogeneradores. El complejo había obtenido su primera habilitación comercial en julio de 2020 y creció por etapas desde entonces, siempre con equipos Vestas y con un contrato de operación y mantenimiento a veinte años con el fabricante danés.
"La incorporación de esta nueva capacidad refleja el compromiso sostenido de PCR con el desarrollo de las energías renovables y con las inversiones de largo plazo que acompañan la transición energética del país", afirmó Ariel Costanzo, director de Energías Renovables de la compañía.

Qué significan 276,6 MW en el mapa bonaerense
La cifra deja al conjunto de Tornquist arriba de cualquier otro emplazamiento eólico de la provincia de Buenos Aires. El que le sigue en tamaño es Los Teros, de YPF Luz, en el partido de Azul, que reúne 175 MW en 45 aerogeneradores y abastece contratos con Toyota, Coca-Cola FEMSA, Nestlé, Profertil y Ford, entre otros. La comparación mide emplazamientos y no centrales: en el registro de CAMMESA, el complejo de Tornquist figura partido en más de una unidad.
La escala se ve en la generación despachada. Entre enero y febrero de este año, la central de Tornquist fue la que más energía aportó al sistema entre todos los parques eólicos del país, con 152,0 GWh, según los registros de CAMMESA que Shale24 relevó en abril.
PCR cerró ese bimestre con 509,5 GWh sumando sus activos de Santa Cruz, Buenos Aires y San Luis, alrededor del 16,7% de toda la generación eólica del período. La compañía es la segunda operadora eólica de la Argentina, detrás de Genneia.
El complejo vende su energía por contrato. PCR comercializa su generación renovable a través del Mercado a Término de Energías Renovables (MATER), con contratos de abastecimiento de largo plazo firmados con usuarios industriales. Uno de los últimos es el acuerdo a cinco años con la minera Piedra Grande, que se abastece desde los parques de Tornquist y de Vivoratá, en el partido de Mar Chiquita.
La obra que viene y los recursos que la respaldan
La ampliación de Tornquist es la pieza chica de una agenda de inversión bastante más grande.
PCR construye junto a ArcelorMittal Acindar el Parque Eólico Olavarría, de 185,6 MW y 29 aerogeneradores Vestas, con una inversión comprometida de u$s 275 millones al amparo del RIGI. Las dos compañías comparten el proyecto a través de GEAR I, sociedad en la que la petroquímica tiene el 51% y la acerera el 49%, y ya cerraron un paquete de financiamiento internacional de u$s 140 millones con la Corporación Financiera Internacional (IFC) y FinDev Canada.

Ese proyecto incluye una línea de transmisión propia de 25 kilómetros hasta la estación transformadora de Olavarría y refuerzos de capacitores en esa estación y en la de Ezeiza, sobre el corredor de 500 kV que une la zona con el AMBA. La obra de Ezeiza demandó u$s 40 millones y habilita capacidad de despacho adicional para proyectos de terceros. La habilitación del parque está prevista para el cierre de este año.
La división de renovables convive con negocios que no dependen del viento. PCR produce petróleo convencional en La Pampa y Mendoza, opera seis áreas de exploración y explotación en Ecuador, desarrolla proyectos en Estados Unidos y fabrica cemento en dos plantas de Comodoro Rivadavia y Pico Truncado, con capacidad de 800 mil toneladas anuales. Esa mezcla es la que sostiene el perfil crediticio del grupo: su flujo no proviene de Vaca Muerta.
El financiamiento de esa agenda cambió de escala hace una semana. PCR colocó junto a su subsidiaria Luz de Tres Picos las Obligaciones Negociables Clase I por u$s 400 millones a ocho años y ley de Nueva York, con una tasa del 8,5% anual. Luz de Tres Picos es el vehículo que agrupa los activos renovables del grupo, incluidos los parques de Tornquist. La emisión se amplió de u$s 350 a u$s 400 millones frente a una demanda cercana a u$s 1.000 millones.
Los 37,2 MW que entraron en Tornquist son los primeros megavatios que suma el grupo después de esa colocación.