Acuerdo relevante

Mercuria sella la compra del Downstream de Raízen en Argentina por u$s1.420 millones: el acuerdo definitivo se anunció en Brasil

El grupo Raízen comunicó al mercado brasileño la venta de la refinería Dock Sud, una planta de lubricantes, dos aeroplantas, dos terminales y 894 estaciones Shell. Mercuria, que ya controla Phoenix Global Resources en el upstream, completa el arco que va de la producción a la góndola y se queda con el segundo operador de combustibles del país

Julián Guarino
por Julián Guarino 4 Junio de 2026
4 Junio de 2026
El grupo Raízen comunicó al mercado brasileño la venta de la refinería Dock Sud, una planta de lubricantes, dos terminales y 894 estaciones
El grupo Raízen comunicó al mercado brasileño la venta de la refinería Dock Sud, una planta de lubricantes, dos terminales y 894 estaciones -

El grupo Raízen (Raízen S.A., que cotiza en B3, la bolsa de Brasil, bajo el ticker RAIZ4) informó hoy, mediante un hecho relevante presentado ante sus accionistas y el mercado, que firmó un acuerdo definitivo para vender su negocio de Downstream en Argentina a Mercuria Energy Group

La operación, que incluye activos y participaciones societarias vinculadas, tiene un valor económico total estimado de u$s 1.420 millones, sujeto a los ajustes habituales por capital de trabajo, caja, endeudamiento y gastos de la transacción.

El dato relevante para el mercado local es doble. 

Por un lado, la cifra y el carácter firme del acuerdo cierran un proceso que en febrero todavía era una negociación de desenlace abierto. Por el otro, la operación que reordena al segundo jugador de combustibles de la Argentina se formalizó en Brasil, no en Buenos Aires. La razón es la estructura del vendedor: Raízen es el joint venture 50/50 entre Shell y Cosan (con sede en Brasil), y una desinversión de esta magnitud debe comunicarse bajo la normativa del mercado donde el grupo cotiza.

Qué incluye el paquete

El formato que abarca la venta es más amplio que el núcleo de refinería más estaciones que circulaba en las versiones previas. Según el detalle del hecho relevante, la operación comprende la refinería Dock Sud (provincia de Buenos Aires), una planta de lubricantes en la Ciudad de Buenos Aires, dos aeroplantas (Ezeiza y Aeroparque), dos terminales de combustibles (Arroyo Seco y Santa Fe) y la red de 894 estaciones de servicio Shell.

Mercuria hizo su oferta por los activos de Razen en Argentina.
Mercuria hizo su oferta por los activos de Razen en Argentina.

Esa enumeración define mejor qué compra Mercuria. No se trata solo de capacidad de refino y puntos de venta: las aeroplantas le dan posición en el abastecimiento de combustible de aviación en los dos aeropuertos de mayor tránsito del país, y las terminales habilitan logística de importación y distribución. Es infraestructura de aguas abajo completa, no un activo suelto.

La refinería Dock Sud, con una capacidad nominal cercana a los 101.000 barriles por día, es la tercera del país. En conjunto, según había reportado la agencia Bloomberg durante el proceso de puja, la red bajo marca Shell concentra alrededor del 19% de las ventas de naftas y gasoil del mercado interno, lo que ubica al paquete inmediatamente detrás de YPF.

El arco vertical de Mercuria

Para Mercuria, con sede en Ginebra, Suiza, la compra completa un esquema que ya había empezado a construir en el upstream. La compañía controla a Phoenix Global Resources, con producción de shale oil en la Cuenca Neuquina, de modo que ahora suma refinación y comercialización minorista a la exploración y producción (E&P, por sus siglas en inglés) que ya operaba. Shale24 había anticipado la lógica de ese movimiento, que reconstruye en buena medida el arco integrado que históricamente caracterizó a YPF. El crudo liviano de Vaca Muerta, de alto grado API y bajo azufre, encaja bien con una refinería orientada a naftas premium, diésel y combustible de aviación, lo que le permite a Mercuria colocar su propia producción aguas abajo.

El propio hecho relevante encuadra la decisión: el grupo busca optimizar su portafolio, simplificar su estructura operativa y promover una asignación disciplinada de capital, con foco en geografías prioritarias. Los fondos netos, precisó, se destinarán a la gestión de su estructura de capital. La lectura es conocida en el mercado: Raízen viene desinvirtiendo activos en un contexto de endeudamiento creciente, después de un ciclo de inversiones en biocombustibles que no alcanzó la demanda esperada.

Plazos y condiciones

El cierre de la transacción se espera dentro de la presente zafra 2026/27 y queda sujeto al cumplimiento de las condiciones precedentes habituales, entre ellas las aprobaciones regulatorias y judiciales correspondientes. En la práctica, eso incluye el visto bueno de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC), por el peso del activo en el mercado local.

Queda una pregunta que el hecho relevante no responde y que define la cara más visible de la operación para el consumidor. Las 894 estaciones operan bajo la marca Shell mediante una licencia que Raízen mantiene desde que compró el negocio a Shell en 2018, por entonces por unos u$s 950 millones. Si esa licencia se traspasa a Mercuria, la marca Shell seguirá en las rutas argentinas. Si no, el cambio de manos podría terminar también en un cambio de marca. Por ahora, ni Raízen ni Mercuria lo aclararon.

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