En el Salón Blanco de Casa de Gobierno, en Río Gallegos, había el miércoles más CEOs petroleros por metro cuadrado que en cualquier conferencia sectorial del país. Horacio Marín, de YPF. Hugo Eurnekian, de CGC. Juan Martín Bulgheroni, de Pan American Energy.
Las catorce operadoras que trabajan en Santa Cruz, todas juntas, sentadas frente al gobernador Claudio Vidal por primera vez en la historia de la provincia. Lo que se firmó tiene dos caras: un pozo nuevo y un régimen fiscal nuevo.
El cuarto pozo de una secuencia que no se detuvo
Marín confirmó la perforación de un nuevo pozo exploratorio en Palermo Aike durante el segundo semestre de 2026, con una inversión de entre u$s 75 y u$s 80 millones. La locación ya está determinada.
Es el cuarto de una secuencia que arrancó en 2023 y que acumula cerca de u$s 280 millones sin haber producido todavía un barril comercial. Vidal puso el número en perspectiva: cada pozo en Palermo Aike cuesta más de u$s 80 millones, entre 5 y 6 veces más que uno en Vaca Muerta, donde el rango es de u$s 12 a 16 millones.
La historia técnica de la formación empieza antes del primer horizontal. En 2021 y 2022, CGC fracturó dos pozos verticales en Cañadón Deus y Estancia Campos que confirmaron surgencia de hidrocarburos: la roca respondía a la estimulación. Con ese antecedente, YPF y CGC perforaron juntos el MAYPA.x-1 en el último trimestre de 2023, el primer pozo horizontal de la formación, en el área Cañadón Deus.

El diseño fue dual: un tramo vertical piloto hasta 3.574 metros de profundidad para capturar datos geológicos y una rama horizontal de 1.036 metros para maximizar la exposición al yacimiento. Se completaron 12 etapas de estimulación hidráulica con metodología plug and perf. La inversión fue de u$s 28 millones, compartida 50/50: YPF aportó la curva de aprendizaje de Vaca Muerta; CGC, el dominio minero y el conocimiento de la Cuenca Austral.
El ensayo de producción duró 102 días y acumuló 769 m³ de petróleo, con caudales que se estabilizaron entre 16 y 7 m³/día. La productividad fue baja —YPF lo reconoció en su reporte anual ante la SEC—, pero el flowback confirmó un dato que la industria necesitaba: el pozo se encuentra en la ventana de madurez de gas natural y condensado.
La roca de Palermo Aike opera a mayor temperatura y presión que Vaca Muerta, lo que obligó a adaptar el equipo perforador. «Cada paso que se vaya dando nos va a agregar mucha información, mucho conocimiento. Es un proceso de exploración casi científica, de entender una roca, la geología y cuál es la forma económica de desarrollarla», precisó Hugo Eurnekian, CEO de CGC.
Con ese dato en mano, YPF negoció con Santa Cruz el acuerdo que definió la segunda etapa. En junio de 2025, la petrolera estatal cedió a FOMICRUZ los derechos de explotación de 10 bloques convencionales maduros —Cerro Piedra–Cerro Guadal Norte, Barranca Yankowsky, Los Monos, El Guadal–Lomas del Cuy, Cañadón Vasco, Cañadón Yatel, Pico Truncado–El Cordón, Los Perales–Las Mesetas, Cañadón León–Meseta Espinosa y Cañadón de la Escondida–Las Heras— junto con las concesiones de transporte asociadas.

A cambio, comprometió u$s 200 millones para perforar 3 pozos horizontales en los permisos La Azucena (2 pozos) y Campamento Este (1 pozo), con inicio de locaciones en septiembre de 2025. Entre enero y marzo de ese año, YPF ya había completado la exploración sísmica 3D en ambas áreas —más de 1.000 kilómetros cuadrados relevados—, cuyos resultados orientaron la ubicación de los pozos. El primer año del período exploratorio cerró con cumplimiento del 100% de los compromisos asumidos.
Ahora viene el cuarto. La fecha exacta depende de un cuello de botella logístico: los equipos de fractura hidráulica y punzado deben movilizarse desde otras cuencas porque en la Cuenca Austral ese ecosistema todavía no existe. «Al no haber actividad convencional en la zona, los costos exploratorios son mucho más altos y hay que concentrarlos», explicó Marín.
El plan exploratorio de primera fase se extiende por 5 años y contempla hasta 5 pozos a distintos niveles, con el objetivo de evaluar el potencial de la formación en diferentes zonas de la cuenca. Para un desarrollo masivo, la industria estima que se necesitarán u$s 1.000 millones.
Palermo Aike es la roca madre de la Cuenca Austral, en el extremo sur de Santa Cruz. Ocupa 12.600 kilómetros cuadrados, concentra reservas estimadas en 10.000 millones de barriles equivalentes de petróleo y se perfora a una profundidad comparable a la de Vaca Muerta: entre 2.500 y 3.500 metros. Pero tiene algo que la cuenca neuquina no tiene: salida directa al Atlántico por Puerto Punta Loyola y acceso al Gasoducto San Martín para evacuar gas. En escala industrial, esa proximidad comprime el lifting cost de transporte y convierte a la formación en plataforma natural de exportación.
Regalías al 5%, retenciones reducidas y RIGI: tres capas de incentivos
El mismo miércoles, Vidal cerró el andamiaje regulatorio que faltaba. Las 14 operadoras firmaron el programa «Más producción y Trabajo en el sector hidrocarburífero santacruceño», que opera en dos carriles. Para el no convencional: regalías del 5% por hasta 10 años, condicionadas a planes de inversión con carácter de declaración jurada.
Para el convencional maduro: reducción de hasta 3 puntos porcentuales sobre la alícuota base del 12%, vigente entre el 1° de mayo de 2026 y el 30 de abril de 2027. En ambos casos, la adhesión exige producción comprometida, inversión detallada y cronograma verificable. El plazo para formalizar vence el 1° de mayo.

El programa provincial se monta sobre dos capas federales ya activas. El gobierno nacional redujo las retenciones a las exportaciones de petróleo convencional, mejorando el margen de toda la cadena santacruceña. Y el RIGI habilita estabilidad fiscal por 30 años para proyectos de escala: el instrumento diseñado para el tipo de inversión de largo plazo que requiere una cuenca que todavía está en fase exploratoria.
Marín respaldó las medidas sin matices: «Los incentivos ayudan a la producción y es la forma de paliar la declinación de los convencionales». Eurnekian agregó la lectura geopolítica: el conflicto en Medio Oriente, activo desde febrero de 2026, está rediseñando los flujos energéticos globales y posicionando al Atlántico Sur en el radar inversor. «A Argentina, con recursos, el mundo empieza a mirarla como un destino de inversiones», dijo. CGC ya presentó Palermo Aike en CERAWeek en marzo y una delegación de Corea del Sur visitó Puerto Punta Loyola para interiorizarse sobre el proyecto.
Catorce operadoras en la misma sala
Por YPF estuvieron Marín y Lisandro Deleonardis. Por CGC, Eurnekian y Rodrigo Fernández. Por Pan American Energy, Bulgheroni y Horacio García. Por Clear Petroleum, Ignacio Pedrozo y Cristóbal López. Por Patagonia Resources, Jorge Neuss, Juan Neuss y Gustavo Salerno. Completaron la mesa representantes de Quintana Energy, Roch, Crown Point, Brest, Venoil, Petrolera Santa María, Alpa Ingeniería, Azruge y Alianza Petrolera. Del lado del gobierno: Vidal, el vicegobernador Fabián Leguizamón, el jefe de Gabinete Pedro Luxen y el ministro de Energía y Minería Jaime Álvarez.
La foto importa más allá del programa. El ecosistema de servicios, gremios y logística que sostiene el convencional santacruceño es la base sobre la que se construirá el no convencional. En paralelo, el gobierno designó a la Facultad de Ingeniería de la UBA como auditora independiente de pasivos ambientales en la zona norte de la provincia, un precedente sectorial según Marín.
Eurnekian cerró el argumento con la lógica del capital: «Si una empresa como YPF está invirtiendo un montón de capital para tomar ese riesgo, es porque alguna posibilidad de que tenga fruto ve». Y advirtió sobre el camino: «Es un camino en el que hay que ser consistente. Nadie solo lo va a hacer».
Marín proyectó que Argentina superará el millón de barriles diarios antes de que termine el año y que YPF llevará las exportaciones del país a más de u$s 30.000 millones anuales a partir de 2031. Palermo Aike todavía no está en ese número. Pero con u$s 280 millones comprometidos en exploración, regalías al 5% y catorce operadoras firmando en la misma sala, la formación dejó de ser una curiosidad geológica. Ahora es una apuesta declarada.