Pampa Energía informó los resultados del segundo trimestre de 2026 con un crecimiento operativo simultáneo en electricidad, petróleo y gas.
El EBITDA ajustado llegó a u$s 415 millones, un 75% por encima del mismo período de 2025, las ventas treparon a u$s 746 millones con una suba del 53% y la ganancia neta fue de u$s 172 millones. La producción de hidrocarburos marcó un récord trimestral de 107.500 barriles equivalentes por día, un 28% más que un año atrás.
El directorio ya había adoptado, el 17 de julio, la decisión final de inversión por u$s 2.700 millones para el proyecto de fertilizantes, la mayor que la compañía haya resuelto en su historia. El viernes pasado el expediente sumó la preaprobación del comité evaluador del régimen de incentivos para grandes inversiones.
"Fue un trimestre espectacular para Pampa. Aprobamos la decisión de inversión más importante de nuestra historia con la planta de urea en Bahía Blanca, aceleramos en el desarrollo de Rincón de Aranda y seguimos fortaleciendo la integración vertical entre nuestra producción de gas y el negocio de generación eléctrica, ganando eficiencia y competitividad", afirmó Gustavo Mariani, CEO de Pampa Energía.
La planta será, según la compañía, la de mayor escala de Latinoamérica, con capacidad para 2,1 millones de toneladas anuales, 6.000 diarias de urea granulada. El complejo producirá además amoníaco. La obra demandará 41 meses y el inicio de producción está previsto para 2030. El proyecto marca el ingreso de Pampa al negocio de los fertilizantes a través de Fértil Pampa, controlada al 100%, y la construcción quedó adjudicada por licitación internacional abierta a Tecnimont y SACDE, con un contrato de ingeniería, compras y construcción a suma alzada y llave en mano.
El proyecto generará más de 3.500 puestos de trabajo directos en el pico de obra, con hasta 300 permanentes durante la operación, y el aporte estimado de divisas ronda los u$s 1.000 millones anuales entre exportaciones y sustitución de importaciones. Fértil Pampa presentó su adhesión al régimen de incentivos el 21 de abril y al régimen provincial bonaerense el 10 de junio. La aprobación nacional está contractualizada: el propio hecho relevante de julio consigna que su falta habilita a la compañía a ejercer determinados derechos previstos en el contrato de construcción.
Rincón de Aranda triplicó su producción y ya tiene 43 pozos aportando
De los 107.500 barriles equivalentes diarios del trimestre, 23.400 barriles corresponden a petróleo. El motor de esa expansión es Rincón de Aranda, el desarrollo de shale oil que la compañía opera en Vaca Muerta con el 100% de la participación.
El bloque promedió 22.200 barriles diarios entre abril y junio, tres veces el volumen del mismo período de 2025, con 43 pozos en producción. El registro oficial de la Secretaría de Energía coincide: 22.246 barriles diarios para el promedio del trimestre.
El 21 de julio el proyecto obtuvo además la aprobación en el régimen de incentivos, un hito que otorga estabilidad fiscal y aduanera por treinta años y habilita un plan de inversión superior a los u$s 4.500 millones. La ficha oficial del expediente detalla el alcance comprometido: la perforación de 259 pozos con su infraestructura asociada, una capacidad de tratamiento de hasta 44.000 barriles diarios y un total de 305 millones de barriles destinados a la exportación a lo largo de la vida del proyecto. Con esa aprobación, Pampa podrá desarrollar la zona norte del bloque, incorporar nuevos pozos y sostener la meseta de producción de 45.000 barriles diarios, el objetivo que la compañía viene ratificando desde el año pasado.
Sierra Chata marcó récord y la generación creció por encima del sistema
La producción de gas promedió 14,3 millones de metros cúbicos diarios, un 10% más que en el mismo período de 2025. El aporte principal llegó de Sierra Chata, que alcanzó un récord de 7,4 millones de metros cúbicos diarios a la tenencia de Pampa, con una suba interanual del 95% impulsada por la puesta en producción de cuatro pozos nuevos. El archivo oficial confirma la tendencia: junio fue el mes de mayor volumen del año en el bloque, con 9,3 millones de metros cúbicos diarios de producción bruta operada. La compañía también participa del desarrollo de gas de Rincón del Mangrullo junto a YPF.
En generación eléctrica, la producción subió 14% interanual y creció por encima del sistema argentino en su conjunto. La compañía atribuye el desempeño a la mayor integración entre su producción propia de gas y sus centrales térmicas.
El resultado del trimestre combina el salto de hidrocarburos con el margen de generación y con el aporte de las participaciones en Transener y TGS. Transener sumó u$s 22 millones de EBITDA a la tenencia de Pampa, con una suba interanual del 54%, luego de una serie de aumentos tarifarios que en junio pasaron a ser dictados por el nuevo ente regulador del gas y la electricidad.
La deuda neta cerró junio en u$s 1.319 millones, contra u$s 801 millones tres meses antes, con un apalancamiento neto de 1,4 veces el EBITDA de los últimos doce meses. La compañía sostiene que, aun con el plan de inversiones en marcha, conserva una elevada posición de liquidez y un perfil de vencimientos holgado.