Para desarrollar los recursos no convencionales de Vaca Muerta hace falta acortar, de forma sistemática, la distancia entre lo que pasa todos los días en el campo y lo que se formula en un laboratorio. Con ese objetivo, PECOM puso en marcha en Neuquén un nuevo centro tecnológico de 250 m², dedicado a investigar y desarrollar tratamientos químicos para la producción no convencional.
La propuesta implica un cambio de paradigma para la cuenca. Deja atrás el esquema tradicional, en el que se adaptaban productos químicos estándar, importados o formulados a distancia, y pasa a un modelo de diseño a medida, ajustado a las condiciones físicas, químicas y térmicas de cada activo.
Horacio Bustillo, CEO de PECOM, sostuvo que el crecimiento del proyecto energético nacional no se agota en el capital que se invierte en perforación e infraestructura de transporte: "El futuro de la energía argentina no se construye solamente con inversiones en pozos e infraestructura. Se construye también con conocimiento, tecnología y talento. Y eso es precisamente lo que representa este laboratorio: nuestra decisión de seguir invirtiendo en capacidades para acompañar el crecimiento de una industria en la que creemos profundamente".
La frase llega cuando Bustillo cumple un año al frente de la compañía. Asumió como CEO el 1 de noviembre de 2025, después de más de dos décadas en servicios petroleros. En ese tiempo ocupó cargos de conducción en SLB y Pacific Drilling, y fue gerente general de AESA, donde impulsó a esa empresa como contratista principal en Vaca Muerta. Con su llegada, PECOM organizó el negocio en tres verticales: upstream, ingeniería y construcciones, y servicios y soluciones integrales. En esta última están la operación y mantenimiento, el levantamiento artificial y los tratamientos químicos, y de ella depende el nuevo laboratorio.
El upstream de la compañía crece en el convencional. Primero llegó Manantiales Behr, en Chubut, y después El Corcobo, en el sur mendocino y La Pampa. Es una estrategia que Bustillo detalló en el Shale24-Santander Mendoza Energy Summit, centrada en la recuperación terciaria. En Vaca Muerta, en cambio, PECOM participa como proveedor de servicios para los operadores. Ese es el terreno del laboratorio.
La química de producción es un negocio de PECOM
Los tratamientos químicos no son nuevos para la compañía del grupo Pérez Companc. Ganaron peso en 2018, cuando PECOM compró Bolland, una empresa de servicios petroleros con una unidad de productos químicos y otra de bombas mecánicas, que además le abrió operaciones en Bolivia, Brasil y Colombia. En noviembre de 2023 sumó una alianza exclusiva con Alchemy Sciences, una empresa con sede en Houston. Con ella lleva a sus clientes la plataforma MaxOR, que busca mejorar la productividad de los pozos y las tasas de recuperación con soluciones diseñadas para cada sistema.
El centro de Neuquén sigue esa misma lógica de la formulación a medida, ahora con la mesa de trabajo cerca de los yacimientos.
La escala de la cuenca explica la apuesta. Según la Subsecretaría de Hidrocarburos de Neuquén, la provincia produjo en septiembre 714.089 barriles diarios de petróleo, un 25,95% más que un año antes. El no convencional aportó 697.595 barriles, el 97,69% del total. A nivel nacional, la Secretaría de Energía registró 973.700 barriles diarios, un nuevo máximo. Cada pozo nuevo suma fluido para tratar, y en Vaca Muerta ese fluido no se comporta igual en todos lados.
La referencia de Bustillo al talento tampoco es casual. En la AOG Patagonia de octubre definió a Vaca Muerta como "un agujero negro que absorbe talento", y en enero PECOM y Phoenix Global Resources habían lanzado una capacitación para operadores en la formación.
Shale24 conversó con Walter Paris, director del Negocio de Servicios
¿Cuáles son los objetivos centrales de la instalación?
Walter Paris: El laboratorio de Investigación y Desarrollo de Tratamientos Químicos de PECOM está en Neuquén por una razón estratégica: estar más cerca de la operación de Vaca Muerta y darle a la cuenca más capacidad técnica y más velocidad de respuesta. Esa ubicación nos permite trabajar de forma directa y estrecha con los operadores para crear soluciones químicas específicas para sus activos.
Además, el centro refuerza una propuesta de valor integral, que combina productos, servicios e ingeniería con investigación y desarrollo aplicado. El foco está puesto en diseñar formulaciones químicas adaptadas a lo que realmente piden los yacimientos no convencionales, que además va cambiando.
¿Qué ventajas diferenciales aporta este laboratorio?
W. P.: La novedad y el diferencial competitivo de la instalación se apoyan en dos pilares: la cercanía geográfica a los yacimientos y el equipamiento tecnológico.
En primer lugar, estar cerca de las operaciones nos permite formular y testear soluciones químicas con muestras de fluido frescas. Esa inmediatez hace posible modificar, corregir y calibrar formulaciones en plazos extremadamente cortos, incluso en el mismo día. Ese dinamismo no se puede lograr cuando las muestras tienen que viajar a centros de ensayo en otros puntos del país o del exterior, donde además se suman los tiempos burocráticos y los permisos de despacho.
En segundo lugar, el laboratorio no tiene solo instrumental estático de caracterización. También cuenta con equipamiento dinámico capaz de simular las condiciones y los procesos reales de campo. Así probamos el desempeño de cada producto con variables representativas de la operación real. Eso es determinante, porque las condiciones fisicoquímicas cambian de forma drástica entre distintas áreas, entre pads e incluso entre pozos de una misma locación.
En una formación donde dos pozos vecinos pueden pedir fórmulas distintas, la apuesta de PECOM es que la respuesta llegue en el día.