Golar LNG botó el bloque central de la unidad flotante de licuefacción que Southern Energy (SESA) operará en el Golfo San Matías.
La estructura, de 85 por 62 metros, quedó a flote en el astillero Yantai CIMC Raffles, en China, y se insertará entre las secciones de proa y popa del metanero que sirve de casco donante, partido en dos para la conversión.
Lo que ocurre en el dique se parece más a una cirugía de casco que a un montaje de equipos sobre cubierta. El diseño MKII toma un buque de transporte, lo secciona por el medio y le agrega un cuerpo nuevo entre las secciones originales.
Ese cuerpo nuevo es el megabloque que ahora quedó a flote, y adentro va la planta de licuefacción completa, con la tecnología PRICO que licencia Black & Veatch. Una vez incorporado, el casco pasa a medir alrededor de 390 metros de eslora por 70 de manga.
El corte responde a la lógica de fabricación por módulos que Golar reivindica como la diferencia de esta serie respecto del MKI, el diseño con el que construyó el Hilli Episeyo y el Gimi. Mientras el astillero acondiciona las dos mitades del casco, fabrica en paralelo el bloque central y los módulos de proceso que después se montarán arriba.
Recién al final se unen las tres partes. Trabajar sobre frentes simultáneos es lo que permite prometer un plazo de construcción de alrededor de treinta y seis meses por unidad, según la propia compañía. La contrapartida es de coordinación: cada pieza tiene que salir con tolerancias que permitan soldarla a las otras sin rehacer nada.
Los números del proyecto y el ciclo cumplido
Hace algunos meses, la compañía informó que la fabricación de ese megabloque estaba terminada, según cubrió Shale24 en su momento. Lo de esta semana es el movimiento siguiente: la pieza dejó el dique y quedó a flote. La conversión deja de fabricar partes y empieza a unirlas.
El presupuesto total de la conversión es de u$s 2.200 millones e incluye el buque donante, la supervisión de astillero, repuestos, tripulación, entrenamiento, contingencias y el viaje hasta el sitio de operación. El gasto acumulado al cierre del primer trimestre era de unos u$s 1.200 millones.
El financiamiento es íntegramente con capital propio de la compañía, sin deuda de proyecto. El contrato EPC con CIMC Raffles se firmó en septiembre de 2024 por u$s 1.600 millones.
Cuándo comenzará a operar la planta flotante frente a Río Negro
El cronograma que declara Golar ubica la entrega de la unidad en el cuarto trimestre de 2027 y el arranque de operaciones en la Argentina en el primer semestre de 2028. El Gobierno de Río Negro, al comunicar el acuerdo de estabilidad fiscal firmado con SESA, ubicó ese arranque en el segundo semestre de 2028. Entre las dos fechas hay un semestre de distancia y ninguna de las partes la explicó.
La unidad tiene 3,5 millones de toneladas anuales de capacidad nominal y un contrato de fletamento a veinte años con SESA, sociedad que integran Pan American Energy con el 30%, YPF con el 25%, Pampa Energía con el 20%, Harbour Energy con el 15% y la propia Golar con el 10%.
Los términos comerciales que difundió la compañía al firmar los acuerdos definitivos incluyen un flete neto anual de u$s 400 millones más un componente ligado al precio de exportación, equivalente al 25% de lo que el valor FOB supere los 8 dólares por millón de BTU. Las condiciones precedentes del contrato quedaron satisfechas en octubre de 2025.
El proyecto tiene autorización de exportación de GNL sin restricciones por treinta años y calificación como inversión estratégica al amparo del RIGI, que las dos unidades flotantes obtuvieron en julio de 2025. El gasoducto dedicado de 471 kilómetros que debe alimentarlas sumó su adhesión al régimen en junio de este año, por u$s 1.300 millones.
Lo que sigue en Yantai es la unión de las tres secciones del casco y después la integración de los módulos de proceso sobre la cubierta. En paralelo, el Hilli Episeyo fue desconectado en julio de su amarre frente a Kribi, en Camerún, y quedó listo para el remolque hacia el astillero de Seatrium en Singapur, donde tiene previsto entrar en el tercer trimestre para el acondicionamiento que Golar adjudicó en 2025. Las dos plantas que deben licuar el gas de Vaca Muerta para exportarlo están hoy en astilleros de Asia.