El Hilli Episeyo abandonó aguas de Camerún en las últimas horas y puso proa a Singapur.
La unidad flotante de licuefacción propiedad de Golar LNG cerró así ocho años de producción frente a las costas de Kribi y arrancó el tramo final del traslado que la depositará -previo paso por Singapur-, en el golfo San Matías, en Río Negro, como primera pieza de la exportación argentina de gas natural licuado (GNL).
La escala asiática tiene alcance industrial.
En el astillero de Seatrium, en Singapur, el buque recibirá trabajos de mantenimiento, extensión de vida útil, adaptación al clima patagónico y la instalación de un sistema de amarre nuevo, diseñado para el fondeo permanente en aguas rionegrinas. El astillero, con participación estatal de Singapur, se había adjudicado esa modernización a comienzos de año. El diseño del amarre responde a las condiciones del golfo San Matías, donde el oleaje es bajo y predecible, con ventana operativa superior al 99% del tiempo.

Un presupuesto de u$s 350 millones para el hueco entre contratos
Golar detalló la ingeniería del traslado.
La compañía designó durante el segundo trimestre al contratista encargado de desconectar la unidad de su amarre camerunés y de prepararla para el remolque, contrató los remolcadores y desplegó un equipo de supervisión con presencia permanente en el astillero.
El costo de ese período sin producción está presupuestado en u$s 350 millones, que cubren las mejoras del buque, el reposicionamiento, los gastos operativos, el combustible y los seguros entre el fin del contrato camerunés y la fecha de operación comercial en la Argentina. Al 31 de marzo de 2026 se habían ejecutado u$s 50 millones de esa partida.
El contrato argentino compensa ese desembolso. Golar declaró un resultado operativo antes de amortizaciones de u$s 285 millones anuales por el acuerdo a veinte años con Southern Energy, más un componente vinculado al precio equivalente al 25% del valor FOB que exceda los u$s 8 por millón de BTU. Karl Fredrik Staubo, director ejecutivo de la compañía, describió el trimestre como el de "un desempeño operativo sólido, con 100% de disponibilidad económica sostenida para el Hilli".
Lo que queda atrás en Kribi
La unidad llegó a Camerún en 2018 y transformó al país en el primer exportador de GNL de África central. Procesaba gas de los yacimientos Sanaga Sud y Ebomé, operados por Perenco y la Société Nationale des Hydrocarbures, y utilizaba dos de sus cuatro trenes de licuefacción.
Con reservas en declive y un tope contractual de volumen, la unidad operó buena parte de esos ocho años por debajo de su capacidad de placa de 2,45 millones de toneladas anuales.
Camerún no anunció una instalación de reemplazo. El buque, construido en 1975 como metanero convencional y reconvertido en Singapur, fue la primera unidad flotante de licuefacción del mundo obtenida a partir de la transformación de un metanero.

El calendario que espera del lado argentino
Southern Energy reúne a Pan American Energy con el 30%, YPF con el 25%, Pampa Energía con el 20%, Harbour Energy con el 15% y Golar con el 10% restante. La adhesión del proyecto al Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI) se aprobó por la Resolución 559/2025 del Ministerio de Economía, publicada el 5 de mayo del año pasado, que reconoce una capacidad de producción de entre 1.500.000 y 2.200.000 toneladas anuales según la disponibilidad de abastecimiento de gas.
El comprador es SEFE, la alemana Securing Energy for Europe, que en marzo firmó un acuerdo por hasta 2 millones de toneladas anuales durante ocho años con entregas desde 2027. Ese volumen absorbe más del 80% de la capacidad del buque.
La infraestructura terrestre corre en paralelo. San Matías Pipeline, con el mismo esquema societario, obtuvo su propia adhesión al régimen por la Resolución 873/2026, publicada el 26 de junio, para un ducto dedicado de 480 kilómetros y 36 pulgadas entre el predio cabecera Tratayén, en Neuquén, y la estación compresora de San Antonio Oeste, con capacidad de 27 millones de metros cúbicos diarios.
Los primeros 3.640 caños ya llegaron al puerto de San Antonio Este, provistos por la india Welspun, y el Comité de Inversiones aprobó el 30 de junio pasado como inicio de la construcción y el 1 de mayo de 2028 como fecha de puesta en operación. La obra civil está a cargo de la unión transitoria que integran Víctor Contreras y la italiana Sicim.
Ese calendario deja al Hilli Episeyo produciendo antes de que su ducto dedicado esté disponible.
El primer año de operación se abastecerá con gas de las cuencas Austral y del Golfo San Jorge, que llegará por el Gasoducto San Martín a través de un enlace de quince kilómetros ya terminado. Ese conjunto de cuencas aportó 33,08 millones de metros cúbicos diarios en junio, sobre un total nacional de 157,13 millones, según el registro de producción por pozo de la Secretaría de Energía.
El segundo buque, el MKII, se convierte en un astillero de China y llegará al golfo San Matías en 2028 con 3,5 millones de toneladas anuales, hasta completar 5,95 millones entre las dos unidades. Golar presenta sus resultados del segundo trimestre el 13 de agosto, la primera oportunidad en que la compañía actualizará el estado del traslado ante sus inversores.