El Gobierno, el sector petrolero y la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) firmaron un acuerdo que entrará en vigencia en enero de 2026 para reactivar la explotación de crudo convencional.
La entidad sectorial advirtió que la actividad está en una fase de alta fragilidad operativa y, frente a este escenario, implementarán un plan de reactivación para revertir la tendencia. Sin embargo, con un porcentaje significativo de yacimientos en riesgo de quedar inactivos, el sector advierte que no es suficiente.
El plan se basa en la eliminación de las retenciones a la exportación de crudo convencional, una medida resulta fundamental para impulsar la inversión, según el sector. El objetivo principal es alargar la vida útil de los yacimientos maduros y preservar el empleo.
Detalles del acuerdo
El entendimiento firmado por el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, y las autoridades nacionales establece un esquema de esfuerzos compartidos que se extenderá progresivamente al resto de las provincias productoras. El Estado Nacional se compromete a avanzar en la quita total de las retenciones; la Provincia de Chubut ratifica sus políticas de acompañamiento mediante la revisión de regalías y cánones y las empresas, a sostener la producción y los planes de inversión necesarios para garantizar la continuidad de la actividad.
Las petroleras, que estuvieron representadas en la firma del acuerdo por la CEPH, también comprometieron un esfuerzo. En el segundo punto del documento dice que se comprometen a destinar la totalidad de los recursos resultantes de la modificación en sus obligaciones de pago de los derechos de exportación, así como aquellos ingresos adicionales efectivamente percibidos por la recomposición de los precios internos derivadas de las modificaciones introducidas conforme el artículo primero de la presente acta acuerdo, a nuevas inversiones en producción convencional”.
Sin embargo, la CEPH considera que es imprescindible diseñar un régimen legal específico que impulse el desarrollo de la actividad, modere sus costos crecientes con la eliminación de impuestos distorsivos e incluya un nuevo régimen laboral y de capacitación para adaptar el empleo a una nueva realidad. Este marco regulatorio, sostienen, debe generar estabilidad fiscal, cambiaria y normativa por 30 años.
Los problemas del sector
Y es que señalan que hay un fuerte desequilibrio económico entre los campos maduros y la realidad de Vaca Muerta, ya que la necesidad de inyectar un flujo creciente de recursos para aminorar el declino natural de los pozos eleva los costos de extracción.
Según un informe técnico de la CEPH, el costo de extracción en esos lugares, dependiendo de la cuenca, se ubica entre los us$ 35 y us$ 45 por barril. El organismo sostiene, así, que, con los costos operativos y la carga impositiva actual, la explotación convencional tiene márgenes de rentabilidad casi nulos o negativos.
Sobre todo, en un contexto en el que el precio promedio del petróleo cayó fuete, desde los us$ 72 por barril hasta de principios de 2024 a los us$ 62 en el segundo trimestre de 2025. Eso impacta de manera negativa en la rentabilidad.
Eso redunda en una caída de la producción del 12% anual y eso compromete el superávit de la balanza comercial del sector a la vez que complica el abastecimiento de las refinerías que requieren crudo pesado para la producción de combustibles.
Respecto al gas, la amenaza se focaliza en las zonas de alta demanda del sur, ya que “todavía no existe infraestructura suficiente para reemplazar el producto de las cuencas más australes por el no convencional, que se genera prioritariamente en Vaca Muerta”.
Actualmente, las reservas probadas de petróleo convencional ascienden a 1.450 millones de barriles, lo que representa el 48% del total. En 2024, el crudo convencional representó el 46% de la producción total de petróleo.
Asimismo, la actividad convencional es un elemento clave en la recaudación fiscal de las provincias: las regalías vinculadas a la explotación convencional promediaron los us$1.400 millones anuales y el monto coreespondiente a Derechos de Exportación al crudo convencional fue de us$ 144 millones anuales en los últimos tres años. El sector es clave también para la balanza comercial, ya que las exportaciones de crudo convencional explicaron en 2024 unos us$ 1.900 millones sobre un total sectorial de 5.473 millones.
Reclaman más medidas
El sector petrolero enfatiza que el plan anunciado es un paso indispensable pero no suficiente. La industria petrolera argentina impulsa la creación de un Régimen de Reactivación de la Producción Convencional para asegurar que el alivio de retenciones se traduzca en una sostenibilidad de la actividad que va más allá de los desarrollos de Vaca Muerta. Así, creen que es clave un régimen legal específico que modifique de raíz la estructura de costos y la carga impositiva.

