Por primera vez, la recuperación terciaria en Argentina cambió de líder: tras la toma de posesión efectiva de Manantiales Behr, del que se desprendió YPF en Chubut, PECOM pasó a controlar el 58% de la producción del país realizada con Enhanced Oil Recovery (EOR), que implica la inyección de polímeros con buenos resultados en yacimientos con larga data de explotación.
De este modo, de acuerdo al reporte mensual de GtoG Energy, la consultora del ingeniero Gerardo Tennerini, “la útima joya” de los campos maduros de YPF, con más de 100 años de producción y ubicada cerca de Comodoro Rivadavia, quedó en manos de la compañía de la familia Pérez Companc y en mayo, siguiendo los datos públicos de la Secretaría de Energía
El dato de mayo 2026 indica que la producción terciaria a nivel nacional llegó a 19.173 barriles por día, sin variación significativa frente a abril pero pero un 8,1% superior en la comparación interanual. Si bien Argentina produce 903.700 barriles diarios, y dos tercios surgen de Vaca Muerta, esos barriles de EOR son fundamentales para mantener vivos a las áreas convencionales del Golfo San Jorge y Mendoza.
Manantiales Behr encabeza el ranking mensual con 9.775 barriles/día, seguido por Chachahuén Sur (un campo de YPF en Mendoza), con 4.722 bbl/d, Diadema (de Capsa-Capex en Chubut) con 2.045 barriles/d, Escalante–El Trébol (también de PECOM) con 1.346 barriles diarios y Anticlinal Grande–Cerro Dragón (de Pan American Energy) que llegó a su máximo histórico con 820 barriles por día a través de la recuperación terciaria.
Con Manantiales Behr, sumado a El Trébol -que duplicó su producción EOR en lo que va de 2026- y a la reciente compra del 57% de El Corcobo a Pluspetrol, PECOM lidera la terciaria y escala al Top 5 de productores de crudo del país con una matriz 100% convencional y se encamina a los 50.000 bbl/d operados.
“El EOR argentino ya no depende de una petrolera estatal para crecer”, apunta GtoG Energy en la presentación del informe. “El nuevo mapa lo empujan operadores privados que eligen al convencional maduro como plataforma de valor y al polymer flooding como tecnología de cabecera. Mientras algunas provincias apagan sus pilotos, otras convierten a la terciaria en su principal vector de crecimiento”, explica.
“En campos maduros, la recuperación terciaria no es una campaña que pueda encenderse y apagarse: requiere disciplina permanente sobre la química, la calidad del agua, la inyectividad, la integridad de pozos y el monitoreo del barrido”, detalla más adelante.
El éxito de la terciaria en Chubut contrasta con los vaivenes de Santa Cruz, ambas provincias comparten la cuenca del Golfo San Jorge. Es que las nuevas operadoras discontinuaron la inyección de polímeros, entre costos crecientes y campos marginales.
“La producción terciaria provincial quedó en mínimos y al borde de desaparecer. Un desaire a una técnica que en la misma cuenca dio, y sigue dando, enormes resultados, y que debería ser central para mitigar el declino de los campos maduros”, remarcó GtoG Energy.
Además del caso PECOM, la consultora resalta el caso de Cerro Dragón, el gigante del petróleo convencional de Argentina, donde Pan American Energy capitalizó el récord para presentar un proyecto al RIGI Upstream por u$s 680 millones para la instalación de 22 plantas de inyección de polímeros, apuntando a masificar la técnica.