Río Negro presentó su mapa energético para posicionarse como el próximo hub logístico e industrial de la región

La Provincia busca capitalizar las oportunidades de negocio y empleo asociadas a los proyectos de exportación del gas y crudo de Vaca Muerta, afianzándose como uno de los principales nodos de exportación a nivel nacional en la próxima década

por Matías Astore

La Provincia de Río Negro se alza como el escenario sobre el que están materializándose los principales proyectos de exportación de Vaca Muerta —

La Provincia de Río Negro dejó de ser un simple espectador de la riqueza de Vaca Muerta para transformarse en el nodo estratégico vital que conecta la producción del shale con los mercados globales. 

En un despliegue de visión geopolítica y técnica, el gobierno provincial presentó su "Mapa Energético", una hoja de ruta que no sólo reorganiza el territorio, sino que redefine el rol de la Provincia en la balanza comercial argentina. Este esquema no es una mera proyección teórica, sino la cristalización de proyectos de infraestructura crítica que ya se encuentran en ejecución y que prometen inyectar una dinámica económica sin precedentes en la región.

El corazón de esta estrategia radica en convertir a la costa rionegrina, específicamente la zona de Punta Colorada y el Golfo San Matías, en la gran puerta de salida del crudo y el gas nacional. A través del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), liderado por YPF, se está construyendo un oleoducto que permitirá transportar volúmenes masivos de petróleo desde el corazón del yacimiento neuquino hasta un nuevo puerto exportador. 

Este desarrollo se complementa con el ambicioso proyecto Argentina LNG, que contempla una inversión conjunta superior a los u$s36 mil millones, posicionando a la provincia como un hub logístico e industrial que triplicará la capacidad de transporte actual de derivados líquidos en el país.

Desde una perspectiva técnica, el mapa destaca la construcción de infraestructuras de escala monumental. Entre ellas sobresale un gasoducto dedicado de 48 pulgadas de diámetro y aproximadamente 520 kilómetros de extensión, que se convertirá en el ducto más grande jamás construido en Argentina. 

En paralelo, un poliducto de 22 pulgadas transportará los líquidos asociados hacia una planta de fraccionamiento costera, lo que permitirá a la provincia no sólo exportar la materia prima, sino también generar valor agregado en origen. Esta infraestructura alimentará a unidades de licuefacción —verdaderas "fábricas en altamar"— situadas a 7 kilómetros de la costa, donde el gas será procesado a -162 °C para su despacho internacional en buques metaneros de alta capacidad.

El impacto socioeconómico de este mapa ya se siente en las estadísticas locales. Según datos de la Secretaría de Trabajo provincial, las obras en ejecución ya generaron más de 2.980 puestos de trabajo directos y 4.200 indirectos, bajo un marco regulatorio que prioriza la mano de obra rionegrina. 

Los hitos operativos están fijados para fines de 2026, cuando se prevé el primer embarque de petróleo desde Punta Colorada. De esta manera, Río Negro busca diversificar su matriz productiva, históricamente asociada a la fruticultura y el turismo, desarollando ahora también la industria energética de clase mundial, garantizando un flujo constante de divisas y estabilidad para las próximas décadas.