El proyecto La Angostura Sur de YPF dio un salto productivo inédito en Vaca Muerta, al alcanzar 47 mil barriles por día en 18 meses. La compañía concentró sus esfuerzos en la zona con tres equipos de perforación, el monitoreo remoto en tiempo real y el uso de instalaciones modulares.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, celebró el crecimiento acelerado y performance del yacimiento en un posteo en Linkedin. "Detrás de este hito hay equipos que trabajan con precisión, con compromiso y con una visión clara de hacia dónde va la Argentina energética", escribió el directivo.
La Angostura Sur es un proyecto 100% de YPF, donde tiene la titularidad de las dos concesiones que lo conforman (La Angostura I y La Angostura II), y tendrá un rol fundamental para cumplir con el 25% que le toca del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS). La plataforma de exportación de shale oil tendrá una primera etapa de 180 mil barriles/día y luego irá ampliándose hasta llegar a los 390 mil barriles/día.
La producción del yacimiento va a la corriente de crudo de YPF, siendo prioridad su sistema de refinerías, y con la mirada puesta en VMOS. El “nuevo shale oil” de La Angostura Sur ya ingresó al podio entre los cinco proyectos más productivos de Vaca Muerta y es uno de los más valiosos para la apuesta que encara YPF.
Además, si La Angostura Sur continúa a este ritmo este año podría convertirse en el activo que más producción propia le generaría a la compañía dado que es 100% suya la concesión (a diferencia de Loma Campana, que el 50% lo tiene Chevron).
El Gobierno de Neuquén otorgó las concesiones de La Angostura Sur I y II (249 y 103,4 Km2 respectivamente) en marzo de 2025. Aunque el yacimiento se dividió, en la práctica operativa para YPF es un mismo proyecto de shale oil que contempla en el inicio cuatro pozos horizontales con una rama lateral de 2000 metros de extensión y 28 etapas de fractura.
El seguimiento de las operaciones fueron a través de los Real Time Intelligence Center (RTIC) que la compañía tiene en Buenos Aires y en Neuquén. El RTIC permite optimizar la intervención de cada pozo, detectando desviaciones y ajustando parámetros de flujo de manera inmediata.