El relato lo arman los analistas que más conocen al astillero de Samsung, en Geoje, Corea del Sur.
Samsung Heavy Industries (SHI) presentó el 30 de abril sus resultados del primer trimestre y los reportes posteriores subrayaron algo que aún queda como interrogante entre los principales actores.
Aunque Samsung no lo mencionó explícitamente, los analistas con mayor conocimiento de la industria pusieron a Argentina LNG entre los proyectos que la compañía tendría en "carpeta potencial" en lo inmediato.
Lo dicho: uno de las brokers que mejor “lee” el negocio de Floating LNG desde el lado constructor identificó al proyecto que YPF, Eni y XRG empujan en Vaca Muerta como “uno de los dos drivers” de la curva de pedidos a 2030.
NH Investment & Securities sostuvo: "El proyecto de seguimiento de Coral de Eni y la estrategia de desarrollo de FLNG a gran escala de Argentina contribuirán más a la expansión de la actividad de mediano a largo plazo de Samsung H.I.". La declaración ubica al desarrollo argentino al mismo nivel que la cartera Coral, el mayor activo FLNG operativo de Eni en Mozambique, en una mirada que se extiende hasta el final de la década.
NH Investment & Securities forma parte del grupo NongHyup, una de las cooperativas financieras más grandes de Corea del Sur, con licencia de banca de inversión y brokerage propia. Su equipo de research industrial es uno de losvque da coberura activa a SHI y en el ranking coreano de brokers que siguen a las grandes constructoras navales, NH y Daol son las que más profundizan en la línea FLNG por especialidad sectorial.
Los astilleros de Samsung tienen su sede principal y el mayor complejo ubicado en Geoje, Corea del Sur. Además de la sede surcoreana, cuentan con instalaciones operativas y bloques de fabricación naval en Ningbo y Rongcheng (China) y una base de producción colaborativa en la India.
Qué hace especial al negocio FLNG
El segmento que mira Corea del Sur es ultra-concentrado en muy pocas manos.
Una unidad FLNG (Floating Liquefied Natural Gas) integra toda la cadena de licuefacción —enfriamiento a 162 grados bajo cero, almacenamiento criogénico y transferencia a buques— en un casco flotante amarrado al fondo marino sobre el yacimiento. Reemplaza, como se sabe, a la planta onshore con una pieza única que terminales portuarias y desarrollos masivos en tierra.
La complejidad de construir FLNG es de las más altas en la ingeniería offshore mundial: integra la cadena entera de licuefacción dentro de un casco que tiene que soportar oleaje, vientos, corrientes y veinte años de operación continua.
Desde la primera FLNG ordenada globalmente en 2012 (la Prelude para Shell, construida por Samsung Heavy Industries), solo diez unidades llegaron al order book mundial.
Seis de esas diez fueron a SHI. Las tres restantes fueron a Wison New Energies de China; una quedó en otros constructores.
Esa concentración explica por qué la lectura coreana sobre Argentina pesa: SHI tiene en construcción simultánea Z-FLNG en Malasia para Petronas, Cedar en Canadá para Pembina y la Haisla Nation, y Coral Sul en Mozambique para Eni, ya operativa desde 2022.
A esa fila se sumaron este año la segunda unidad de Coral, cuya botadura ocurrió en Geoje el 16 de enero, y la primera unidad para Delfin Midstream en Estados Unidos. Para el segundo semestre, SHI proyecta cerrar también la segunda FLNG de Delfin y la Western Canada FLNG. La cola es larga y compite por la misma capacidad de dock.
El techo productivo de Samsung Heavy Industries
Choi Kwang-sik, analista de Daol Investment & Securities, describió así la presión que enfrenta el astillero: "Samsung Heavy Industries apunta a construir una o dos FLNG por año, pero el libro de proyectos es tan fuerte que parece que podrían necesitar ampliar su capacidad de producción". El techo declarado por la propia compañía es de una a dos unidades anuales; los proyectos en negociación o ya con Carta de Intención y Espera firmado superan ese ritmo si se acumulan en el mismo dock.
A la lista directa de SHI hay que sumarle los que están en cola sin reservar slot todavía: la unidad MKIII que Golar está desarrollando para Mauritania, el proyecto Ksi Lisims LNG en Canadá liderado por Western LNG y la Nisga'a Nation, y precisamente Argentina LNG.
La curva de aprendizaje que SHI desarrolló con Eni en Coral Sul es el activo intangible que los analistas coreanos consideran decisivo para que Argentina entre por ese carril: la operadora italiana, accionista del consorcio Argentina LNG junto con YPF y XRG, ya validó al astillero en una primera unidad y firmó con él una segunda. La curva está construida; falta que el cronograma argentino la encuentre.
El antecedente que ordena la lectura es la propia botadura de Coral Norte, ocurrida el 16 de enero en Geoje. En la ceremonia estuvieron Choi Sung-an, vicepresidente y CEO de SHI; Guido Brusco, jefe de operaciones de la división de recursos naturales de Eni; el ministro de Recursos Minerales y Energía de Mozambique, Estevão Pale; y el presidente de JGC Corporation, Shoji Yamada. La entrega de la unidad está programada para 2028.
Qué falta del lado argentino
YPF reportó en el primer trimestre que el CAPEX del período estuvo concentrado en la ejecución de actividades de ingeniería vinculadas a Argentina LNG.
Horacio Marin, CEO de la compañía, actualizó el CapEx total estimado del proyecto a aproximadamente u$s 24.000 millones, desde los u$s 20.000 millones consignados en la presentación del cuarto trimestre de 2025.
La suba no responde a sobrecostos sino a un rediseño de la arquitectura que mueve inversión desde upstream hacia midstream y downstream, ampliando el perímetro del project finance.
El rediseño concentra la planta de separación primaria en boca de pozo en Neuquén y mueve el transporte a la costa por dos líneas: un gasoducto de 48 pulgadas para gas seco más un poliducto wide rate de 22 pulgadas que lleva condensado y NGLs en mezcla líquida estabilizada hasta la planta de fraccionamiento en Punta Colorada.
La estructura financiera es de financiamiento sin recurso con apalancamiento del 70% sobre el total, coordinada por JP Morgan con mandato para estructurar hasta u$s 16.000 millones de deuda no recurso anclados en agencias de crédito a la exportación, bancos de desarrollo y bancos comerciales.
La deuda non-recourse (o deuda sin recurso) es un tipo de préstamo garantizado por un activo (como un bien inmueble o equipo) donde la única garantía del prestamista es dicho activo. Si hay impago, el acreedor puede embargar y vender la propiedad, pero no puede reclamar otros bienes o ingresos personales del deudor
La Decisión Final de Inversión (FID), según Marin, está apuntada al cierre de 2026; la operación comercial de la primera unidad flotante, a 2030; la de la segunda, a 2031.