Vaca Muerta es la roca madre de la Cuenca Neuquina y la exploración de sus recursos en la última década estuvo concentrada en la provincia de Neuquén. Sin embargo, en Río Negro ya hay pozos y proyectos con potencial y en Mendoza se entusiasman con la idea de tener yacimientos con explotación no convencional dentro de poco.
Hasta ahora, en territorio rionegrino Phoenix Global Resources desarrolla las concesiones de Confluencia Norte y Sur y logró el pozo de shale oil más productivo durante enero, tal como informó Shale24, con 2720 barriles por día. El dato lo reveló Gerardo Tennerini, director de la consultora GtoG ENERGY, quien conversó con este medio sobre la expansión de la frontera shale hacia el Este de Río Negro y el sur de Mendoza.
Además de Phoenix, del grupo suizo Mercuria, también están explorando Pan American Energy en el área Loma Guadalosa y a Capex con Cinco Saltos Norte. No hay que descartar a YPF que mantiene presencia en la provincia, con un área como Río Neuquén, y podría sumar el Este rionegrino como parte de su estrategia de convertirse en una empresa 100% shale.
¿Qué lectura se puede hacer de los resultados de Phoenix Global Resources en el área Confluencia, en Río Negro?
Lo que está mostrando Phoenix en Confluencia es muy alentador porque básicamente demuestra que el límite productivo de Vaca Muerta se puede extender más hacia el este de lo que se pensaba. En ese sector ya estamos bastante alejados del centro del desarrollo de la cuenca y, en general, cuando uno se mueve hacia los bordes es esperable encontrar un sistema más complejo desde lo geológico: menor continuidad de espesores, menor presión y una madurez de la roca algo diferente respecto del core. Por eso muchos esperaban pozos menos “explosivos” al inicio y con productividades más moderadas.
¿Un buen pozo nos permite hablar proyectar una nueva zona productiva en Vaca Muerta?
Hay que ser cautos porque en no convencional un buen pozo no define un play. La clave siempre es la repetitividad: que los próximos pads puedan replicar estos resultados y permitir un desarrollo tipo factoría. Si eso se confirma, estaríamos hablando de una nueva área con potencial de desarrollo dentro de Vaca Muerta.
¿Qué está pasando en la lengua mendocina de Vaca Muerta?
En Mendoza también hay resultados interesantes, aunque todavía en una etapa mucho más exploratoria. En el sur de Mendoza se están viendo productividades que muestran que la roca tiene potencial, pero ahí el desafío no es solo geológico. Todavía hay bastante limitación en términos de logística, transporte e infraestructura para pensar en un desarrollo masivo de pozos no convencionales.
¿La frontera de Vaca Muerta puede correrse más allá de Neuquén, donde hoy están concentrados los proyectos más productivos?
Tanto lo que está mostrando Phoenix en Río Negro como los avances exploratorios en Mendoza son señales positivas, porque sugieren que el potencial productivo de Vaca Muerta podría extenderse más allá del núcleo tradicional de desarrollo de la cuenca. El resultado que mostró Phoenix es muy competitivo y, al menos en el caso puntual de Confluencia, la productividad está al nivel de algunos de los mejores pozos del core de Vaca Muerta. Eso es muy relevante porque básicamente extiende el límite productivo de la formación hacia el este.