Las presentaciones oficiales del oleoducto entre Allen y Punta Colorada arrojan una inversión total de u$s 3.300 millones.
Según pudo saber Shale24, en ese esquema a VMOS y su estructura de fondeo le queda una pieza pendiente: un tramo de deuda local de alrededor de u$s 300 millones.
La estructura se reparte en torno a un 70% de deuda y un 30% de capital.
Como se sabe, el componente principal es el préstamo sindicado de hasta u$s 2.000 millones que la sociedad firmó el 8 de julio de 2025, estructurado por Citi, Deutsche Bank, Itaú, JP Morgan y Santander con la participación de 14 bancos e inversores institucionales, a cinco años y con una tasa atada a la referencia de financiamiento garantizado a un día de Estados Unidos (SOFR, por sus siglas en inglés) más un margen fijo.
Al 30 de junio de 2026, VMOS registraba deuda financiera por u$s 1.370 millones, con intereses devengados incluidos, y aportes de capital integrados por u$s 597 millones. Los accionistas aportarán en total alrededor de u$s 900 millones, en cuotas mensuales proporcionales a su participación, y la caja con inversiones corrientes sumaba u$s 125 millones a esa fecha.
La cifra de inversión, entonces, supera los u$s 2.900 millones que figuran para el proyecto en la plataforma oficial del RIGI, el monto del expediente de adhesión que Shale24 ya había contrastado con un costo final esperado de u$s 2.976 millones.
Qué parte de la tarifa del VMOS va a pagar cada emisión de deuda
El repago de la deuda descansa en la arquitectura contractual.
Cada cargador firmó con VMOS un acuerdo inicial de transporte (ISTA, por sus siglas en inglés) con capacidad firme por 15 años y un período ship-or-pay de 12 años. Los contratos suman una cláusula de pago incondicional del tipo hell-or-high-water, y la obligación subsiste ante eventos de fuerza mayor.
La tarifa está compuesta por componentes, cada instrumento de deuda tiene uno propio destinado a su repago.
El que atiende el préstamo sindicado está en dólares y se cobra en especie: VMOS recibe crudo que comercializan compradores internacionales y las divisas se depositan en cuentas de la sociedad en el exterior administradas por un fideicomiso, sin ingresar al mercado local de cambios.
Otros componentes están expresados en dólares pero se pagan en pesos al tipo de cambio aplicable, y cubren los costos operativos fijos, la deuda local y la recuperación y remuneración del capital aportado. De ese segundo grupo sale el repago del tramo pendiente.
El calendario del repago también está escrito en los contratos.
El período ship-or-pay arranca en la fecha de finalización del proyecto, fijada contractualmente para el 31 de julio de 2027, y si la obra se demora rige igual desde el 1 de febrero de 2028, aun con el ducto sin terminar. El sindicado admite desembolsos mensuales hasta la finalización de la obra o hasta el 31 de julio de 2027, lo que ocurra primero.
Quién pone el capital y qué recibe a cambio
La participación de cada socio replica la capacidad firme que contrató sobre un total de 550.000 barriles diarios.
YPF reservó 164.000 barriles y tiene el 29,82%; Pluspetrol, 80.000 y el 14,55%; Chevron Argentina y CDC ApS, 66.000 y el 12% en conjunto; Pan American Sur, la sociedad de Pan American Energy, 55.000 y el 10%; Vista Energy y Pampa Energía, 50.000 cada una y el 9,09%; Shell, 40.000 y el 7,27% entre Shell Argentina y Shell Overseas Investments; y Tecpetrol, 40.000 y el 7,27%. Gas y Petróleo del Neuquén tiene el 0,91% en acciones clase B sin voto, equivalente a 5.000 barriles.
Otro dato es que el directorio suma 11 miembros: tres de YPF, dos de Pluspetrol y uno por cada uno de los demás accionistas clase A.
En esa línea, huelga señalar que una parte del préstamo ya quedó en carteras de fondos estadounidenses. Según pudo averiguar Shale24, el Federated Hermes Project & Trade Finance Tender Fund declarab a mediados de este año su tramo de VMOS a SOFR más 5,5%, con una tasa de entre 9,075% y 9,194% y vencimiento el 8 de julio de 2030, cinco años después de la firma.
En la cartera del Morgan Stanley Emerging Markets Debt Fund, el tramo desembolsado representaba el 27% del compromiso al 30 de septiembre de 2025, el 41% al cierre de ese año, el 54,6% en marzo y el 69,3% al 30 de junio de 2026.
El dato es que aplicado sobre u$s 2.000 millones, ese último cociente equivale a unos u$s 1.386 millones, del mismo orden que la deuda de u$s 1.370 millones informada.