DQD Energy, el ganador inesperado de AlmaSADI: el constructor solar que se hizo dueño de las baterías del Chaco y se quedó con ocho proyectos

DQD Energy, la constructora de parques solares nacida en San Juan en 2017, se quedó con ocho de los veinte proyectos de AlmaSADI, la mayor cantidad, pese a presentar los precios más caros de la ronda. Detrás del resultado hay una apuesta concentrada en el Chaco y un giro de fondo: el salto de contratista EPC a dueño de generación

por Lucía Martínez

En ocho años pasó de contratista emergente a una de las mayores constructoras de parques solares, con más de 1.200 MWp ejecutados bajo el modo EPC

DQD Energy fue la empresa que más proyectos se llevó en AlmaSADI. 

Se adjudicó ocho de los veinte en juego, por 149,5 MW, todos ubicados en el nodo NEA Chaco-Formosa. Lo hizo, además, con las ofertas más caras de la compulsa, en una banda de u$s 9.390 a u$s 9.705 por MW-mes, cerca del techo del pliego. La aparente contradicción tiene una explicación técnica: el ordenamiento de CAMMESA no midió solo el precio, sino el Valor de Comparación, que suma el impacto nodal de cada batería. En el norte, una región con alta necesidad de refuerzo, ese ajuste le descontó a DQD alrededor de u$s 750 por MW-mes, suficiente para colocar sus ocho baterías por encima de ofertas más baratas y peor ubicadas.

Quién es DQD Energy

La compañía nació en San Juan en 2017 y la conduce su fundador y principal accionista, Federico Garín Odriozola, ingeniero civil. En ocho años pasó de contratista emergente a una de las mayores constructoras de parques solares del país, con más de 1.200 MWp ejecutados bajo la modalidad EPC, ingeniería, procura y construcción. Tiene una capacidad de obra de 600 MW por año, un plantel que superó el millar de trabajadores en sus picos de ejecución y presencia en cerca de diez provincias, además de operaciones en Uruguay y Chile. Trasladó su casa central a Córdoba y abrió oficina en Buenos Aires. La dirección de Operaciones está a cargo de Alejandro Garín Odriozola.

La compañía nació en San Juan en 2017 y la conduce su fundador y principal accionista, Federico Garín Odriozola, ingeniero civil

El constructor que le construyó a sus rivales

El recorrido de DQD explica su presencia en el Chaco. La firma fue la encargada de levantar El Quemado, el mayor parque solar del país, desarrollado por YPF Luz en Mendoza y primer proyecto renovable aprobado bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). También construyó Pampa del Infierno, en el Chaco, el tercer parque solar más grande de la Argentina, para MSU Green Energy. En AlmaSADI, esas dos firmas para las que DQD trabajó como contratista corrieron como oferentes y quedaron fuera del reparto: YPF Energía Eléctrica había presentado 520 MW y MSU Green Energy, 920 MW. El constructor compitió esta vez como principal y colocó ocho proyectos, mientras los dueños de los parques que había levantado se quedaban sin adjudicación.

DQD Energy se adjudicó ocho de los veinte en juego, por 149,5 MW, todos ubicados en el nodo NEA Chaco-Formosa. Lo hizo, además, con las ofertas más caras de la compulsa, en una banda de u$s 9.390 a u$s 9.705 por MW-mes, cerca del techo del pliego

De contratista a dueño

AlmaSADI marca el salto más grande de un cambio de modelo que DQD arrancó en 2025. Ese año, bajo la marca DQD Energy, la empresa puso en marcha su primera central de generación propia, una planta solar de 25 MW en el Chaco, y sumó un proyecto que combina 20 MW solares con 15 MWh de almacenamiento en Buenos Aires, además de adjudicaciones en el Mercado a Término de Energías Renovables. Garín fijó como meta alcanzar 400 MW propios. Con los 149,5 MW de baterías de AlmaSADI, la compañía cubre buena parte de ese objetivo de una sola vez y suma el almacenamiento como nueva línea de negocio. El fundador explicó el giro por la eficiencia constructiva: al volverse rápido y competitivo levantando parques para terceros, dar el paso a producir energía propia se volvió una consecuencia natural.

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La apuesta al Chaco

La concentración en una sola región no fue casual. DQD conoce el Chaco: construyó allí Pampa del Infierno, opera en la provincia su primera planta propia y desarrolla el parque La Perla, en Villa Ángela. Sus ocho proyectos de AlmaSADI se reparten entre localidades chaqueñas como San Martín, Villa Ángela, Charata, Castelli, La Leonesa y Presidencia Roca. Ese conocimiento del terreno se combinó con la lógica del pliego, que premió a las baterías ubicadas en los nodos donde el sistema más las necesita. La compañía leyó dónde valía la pena instalar respaldo y ofertó exactamente ahí, y el impacto nodal favorable compensó unos precios que, en cualquier otra región, la habrían dejado afuera.

La concentración en una sola región no fue casual. DQD conoce el Chaco: construyó allí Pampa del Infierno, opera en la provincia su primera planta propia y desarrolla el parque La Perla, en Villa Ángela. Sus ocho proyectos de AlmaSADI se reparten entre localidades chaqueñas como San Martín, Villa Ángela, Charata, Castelli, La Leonesa y Presidencia Roca

El cuello de botella que la propia empresa señala

El negocio del almacenamiento también responde a un límite que DQD conoce de cerca. Garín viene marcando en foros del sector que la falta de capacidad de transporte eléctrico frena el desarrollo solar y que hace falta que regrese el financiamiento estructurado de proyectos. Las baterías atacan justamente esa restricción: aportan respaldo rápido donde la red llega al límite y difieren obras de ampliación que siguen pendientes. Para una empresa que hizo su nombre construyendo generación, entrar al almacenamiento es a la vez una oportunidad de negocio y una respuesta al mismo cuello de botella que enfrenta en cada obra.

Con la adjudicación, DQD Energy pasa de construir la transición energética para otros a ser dueña de una porción. Los 149,5 MW de baterías del Chaco consolidan a la constructora sanjuanina como generador, en el mismo movimiento con el que el país estrena su almacenamiento a gran escala fuera del área metropolitana.