Edenor informó los resultados del segundo trimestre de 2026 con ingresos por $ 918.549 millones, un 10% por encima del mismo período del año pasado, y una ganancia neta de $ 31.305 millones, un 75% menor.
El balance se presentó el 10 de agosto, el mismo día en que YPF aceptó su oferta por el paquete de control de Metrogas.
La caída del resultado no describe de forma fidedigna el trimestre. Es que en el segundo trimestre de 2025 la compañía había registrado $ 224.654 millones por el acuerdo de regularización de obligaciones con CAMMESA, un ingreso extraordinario que infla la base de comparación. Descontado ese efecto, el EBITDA trimestral de $ 110.300 millones sube 53% interanual, y el semestral, de $ 313.700 millones, mejora 94%. Con el efecto incluido, los mismos números caen 63% y 19%.
El margen regulado y el costo de la energía
El margen de distribución del trimestre llegó a $ 334.700 millones, apenas 1% arriba, y a $ 747.669 millones en el semestre, con una mejora del 7%. La compañía atribuye el movimiento a los ajustes mensuales automáticos que rigen desde la revisión quinquenal: el valor agregado de distribución acumuló un 20% de aumento a junio contra una inflación del 17% en el mismo tramo. En julio el ajuste fue de 2,95% y en agosto de 1,78%.
Del otro lado, las compras de energía subieron 17%, hasta $ 583.800 millones, por la quita gradual de subsidios y por una demanda residencial empujada por temperaturas más bajas que las del año anterior. El volumen vendido fue de 5.776 GWh, un 1,91% más, sobre una base de 3,41 millones de clientes.
Costos abajo, pérdidas arriba
Los gastos operativos bajaron 6% en el trimestre, hasta $ 302.100 millones, y 8% en el semestre. La compañía lo adjudica al plan de optimización lanzado en 2025, que incluyó un programa de retiros y renovación de plantel. La apertura muestra consumo de materiales 39% abajo por gestión de inventarios, multas del ENRE 24% abajo y salarios y cargas sociales 2% abajo. La cobrabilidad cerró en 96,27%, un punto por debajo del año pasado.
El indicador que se mueve en sentido contrario es el de pérdidas.
En los últimos doce meses a junio treparon al 15,8%, desde el 15,4% de un año atrás, y el trabajo de campo que las combate se achicó: entre abril y junio se hicieron 63.759 inspecciones sobre clientes de Tarifa 1, contra 77.598 en el mismo período de 2025, con una eficacia que cayó del 57,3% al 46,6%.
La calidad de servicio, en cambio, quedó en el mejor nivel desde 2021.
El SAIDI cerró en 5,6 horas anuales por usuario y el SAIFI en 2,7 interrupciones, mejoras del 48% y del 34% contra ese año y por debajo de lo que exige el regulador. El capex del trimestre fue de $ 92.068 millones y el del semestre de $ 162.904 millones, un 25% menos en moneda constante que los $ 218.406 millones del primer semestre de 2025. Entre las obras en curso figuran la ampliación de la subestación Bancalari, un tercer transformador de 300 MVA en Zappalorto y la nueva subestación Moreno, prevista para septiembre.
La deuda que financia Metrogas
El balance del trimestre no explica la compra de Metrogas, pero la ingeniería financiera que lo rodea sí.
En cinco semanas Edenor rearmó por completo su curva de vencimientos. El 3 de julio colocó la Clase 11 por u$s 213 millones al 7,5% nominal anual, con amortización íntegra en julio de 2029. El 30 de julio resolvió la reapertura de la Clase 10 por u$s 750 millones al 9,5%, emitida el 5 de agosto y amortizable en tercios entre 2031 y 2033. El 7 de agosto canceló la Clase 9.
El destino de fondos declarado no deja lugar a interpretación: adquisiciones de nuevos negocios, incluyendo la compra de aproximadamente el 70% del capital de Metrogas, además de la refinanciación de deuda existente.
El resultado del ejercicio es una estructura más grande. Al 30 de junio la deuda financiera total sumaba unos u$s 1.159 millones, con deuda neta de u$s 303 millones. Las obligaciones negociables pro forma al 10 de agosto llegan a u$s 1.415 millones. En el medio, tres calificadoras subieron la nota en escala nacional en cuatro días: S&P la llevó de raA+ a raAA- y pasó la perspectiva a estable, mientras que Fix y Moody's Local AR la movieron a AA-(arg) y AA-.ar el 7 de agosto. En escala global la compañía sigue en B- y B3.
La oferta que YPF terminó aceptando había sido presentada el 23 de julio junto a Andina Energies PLC, por el 70% de Metrogas y el 5% de MetroEnergía, y compitió en un proceso del que participaron cinco grupos que la petrolera tenía que definir. Este lunes se conoció el precio acordado, u$s 780 millones, un 39% por encima de lo que valuaba el proceso.
El cierre de la operación está subordinado a condiciones precedentes, entre ellas las autorizaciones regulatorias. La más relevante sigue sin resolverse: la licencia de distribución de Metrogas vence el 28 de diciembre de 2027 y la prórroga hasta 2047 que el ENARGAS elevó con recomendación favorable todavía no fue firmada por el Poder Ejecutivo.