El Gobierno designó a Emiliano Manuel Luaces Rudyj como presidente del Directorio de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), el organismo que licencia y fiscaliza toda la actividad nuclear del país.
El Decreto 694/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial, lo puso en el cargo a partir del 1° de agosto y aceptó, a partir del 31 de julio, la renuncia de Leonardo Juan Sobehart, que lo ocupaba desde marzo de 2024.
Nada en el registro público anticipaba la salida. Sobehart firmó resoluciones del Directorio publicadas hasta el 29 de julio, dos días antes de su renuncia, y el 29 de junio encabezó en la sede del organismo la recepción de la comitiva del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que visitó la Argentina, integrada por el director general adjunto y jefe del Departamento de Cooperación Técnica, Hua Liu.
Ni el organismo ni la Secretaría General difundieron un comunicado sobre el relevo.
Cuatro años en el mismo cuerpo y una presidencia interina
El dato es que Luaces Rudyj vuelve a una mesa que ya integró.
El Decreto 44/2016, firmado el 7 de enero de ese año por Mauricio Macri y Rogelio Frigerio, lo designó Vicepresidente Segundo del Directorio a partir de enero de 2016, en reemplazo de la bioquímica Analía Cecilia Canoba. Permaneció en el cargo hasta febrero de 2020, cuando el Decreto 211/2020 aceptó su renuncia en el mismo acto que relevó al entonces presidente Néstor Masriera.
Durante ese período llegó a conducir el organismo.
En octubre de 2016 firmó al menos dos resoluciones del Directorio, la 527 y la 536, con el cargo de "Vicepresidente 2°, e/a Presidente del Directorio". Una de ellas reconoció una tecnicatura universitaria de la Universidad Nacional de San Martín como formación válida para tramitar permisos de técnicos en medicina nuclear.
Su terreno es la contabilidad y el control de materiales nucleares, el núcleo técnico del régimen de salvaguardias.
En septiembre de 2019 integró la delegación argentina en la 63ª Conferencia General del OIEA, en Viena, junto con Masriera y el asesor senior del Directorio Abel González, y participó del plenario del Foro Iberoamericano de Organismos Reguladores Radiológicos y Nucleares y de la reunión bilateral entre ese foro y el OIEA.
En noviembre de ese año encabezó la presentación de la edición en español del libro del brasileño Marco Marzo sobre contabilidad y control de materiales nucleares, la primera obra de su tipo publicada en ese idioma. "Documenta el proceso de integración y el importante trabajo conjunto que venimos realizando a nivel bilateral con la República Federativa del Brasil, en un sector tan sensible y estratégico como el nuclear", dijo entonces.
Qué es el régimen de salvaguardias
Salvaguardias es el nombre técnico de la verificación internacional de que el material nuclear declarado para uso pacífico no se desvía hacia un arma. El mecanismo es contable: cada instalación declara sus inventarios de uranio, plutonio y torio, los movimientos entre instalaciones y las pérdidas de proceso, y un cuerpo de inspectores audita esos registros en el terreno.
La arquitectura argentina es única en el mundo.
El Acuerdo Bilateral firmado con Brasil en Guadalajara el 18 de julio de 1991, aprobado por la Ley 24.046, creó el Sistema Común de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares (SCCC) y la ABACC para administrarlo, con inspecciones recíprocas entre los dos países. Cinco meses después, el Acuerdo Cuatripartito, aprobado por la Ley 24.113 y en vigor desde el 4 de marzo de 1994, sumó al OIEA y sometió a salvaguardias todo el material nuclear en todas las actividades de ambos territorios. Ningún otro par de países tiene un sistema de inspección mutua de este tipo, y los dos figuran entre los que más inspecciones reciben del mundo.
La ARN es la autoridad nacional competente en salvaguardias y no proliferación, junto con seguridad radiológica, seguridad nuclear y protección física, según la Ley 24.804. En la práctica es la que recopila la información de las instalaciones, la procesa, la verifica y prepara los reportes que van a la ABACC y al OIEA. El país informa a través de ella.
Es el perfil exacto de lo que el cargo arrastra. La presidencia de la ARN lleva adosadas dos representaciones de la Argentina que se mueven con quien la ocupe: el segundo asiento del país ante la Junta de Gobernadores del OIEA y un lugar en la Comisión de la Agencia Brasileño Argentina de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares (ABACC), el mecanismo bilateral que verifica que el material nuclear argentino y brasileño tenga uso pacífico.
A quién reemplaza
Sobehart deja la presidencia después de veintinueve meses. Es doctor de la Universidad de Buenos Aires, ingeniero nuclear del Instituto Balseiro y abogado, se formó como regulador durante quince años en el propio organismo bajo la supervisión de Dan Beninson y llegó a ser su vicepresidente primero, cargo al que renunció en febrero de 2002 junto con el entonces presidente Nazario Eduardo Alberto D'Amato. Después trabajó una década en INVAP y asesoró a la Comisión de Regulación Nuclear y Radiológica de Arabia Saudita y al King Abdullah City for Atomic and Renewable Energies. Volvió a la ARN como gerente de Licenciamiento y Control de Reactores Nucleares y de ahí saltó a la presidencia por el Decreto 237/2024. Conserva su lugar en el Grupo Internacional Asesor en Seguridad Nuclear (INSAG) del OIEA, designado por Rafael Grossi, que es personal y no se transfiere.
El relevo llega con un expediente mayor en la mesa. A principios de julio el Gobierno anunció la presentación de una iniciativa privada de Meitner Energy Latam para construir el reactor modular ACR-300 en el predio de Atucha, una inversión estimada en u$s 1.200 millones que no puede iniciar obra sin el licenciamiento de la ARN. Sería el primer reactor de ese diseño en el mundo.
Un directorio de tres con dos integrantes
El cuerpo queda con Luaces Rudyj en la presidencia y Carlos Alberto Terrado en la Vicepresidencia Primera, designado ad honorem por el mismo Decreto 237/2024. La Vicepresidencia Segunda quedó sin titular tras la renuncia de Adriana Politi, aceptada en marzo del año pasado.
El cambio cierra una seguidilla de decretos nucleares. El 27 de julio, el Decreto 655/2026 redujo la estructura de la Comisión Nacional de Energía Atómica de 645 a 272 unidades organizativas. El 30, el Decreto 673/2026 designó a Gustavo Gennuso vicepresidente de ese organismo en reemplazo de Luis Alfredo Tomás Rovere. Los dos llevan refrendo de Luis Caputo, porque la CNEA depende de la Secretaría de Asuntos Nucleares del Ministerio de Economía.