El cobre argentino lleva años siendo una promesa de carpeta.
Yacimientos conocidos, recursos medidos, estudios que se actualizan cada tanto y una fecha de arranque que siempre queda un poco más adelante. Catamarca conoce esa espera mejor que nadie: tuvo la única gran mina de cobre del país, la vio apagarse en 2018 y desde entonces convive con una planta en silencio y un yacimiento vecino sin desarrollar.
Este viernes esa historia sumó un capítulo concreto.
El Comité Evaluador aprobó el ingreso del Proyecto Agua Rica, de Glencore, al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con una inversión de capital estimada en u$s 4.000 millones. El anuncio se hizo en París, donde el presidente Javier Milei se mostró junto al CEO global de la compañía, Gary Nagle, en el marco de la Argentina Week. Fue la segunda aprobación del día, después de la de Pluspetrol en Vaca Muerta.
Los números del proyecto
Según la información oficial, Agua Rica prevé desembolsar u$s 771 millones en los primeros dos años, poco menos de una quinta parte del total, financiados con aportes de capital y deuda de Glencore. El inicio de obras está previsto para noviembre de 2027 y la puesta en operación para octubre de 2031.
La producción promedio se estima en 200.000 toneladas anuales de cobre, toda con destino de exportación, por unos u$s 2.167 millones al año. La construcción demandará hasta 3.500 puestos de trabajo y la etapa operativa, 1.250 empleos directos y 3.750 indirectos.
El yacimiento tiene recursos medidos e indicados por unas 1.200 millones de toneladas de mineral, con leyes de 0,47% de cobre, 0,20 gramos por tonelada de oro, 3,40 de plata y 0,03% de molibdeno. Glencore es dueña única del proyecto desde septiembre de 2023 y había presentado la solicitud de adhesión en agosto de 2025.

Alumbrera, seis meses antes
El dato menos comentado de la jornada no salió de París sino de Baar. En el comunicado que envió a la Bolsa de Londres, Glencore informó que la primera producción de Alumbrera se espera ahora para el segundo semestre de 2027, cuando la guía original la ubicaba en el primer semestre de 2028. La operación ya ocupa a cerca de 2.000 personas, en su mayoría catamarqueñas.
El adelanto importa porque Agua Rica no se entiende sin Alumbrera. El mineral se procesará en esa planta, a 35 kilómetros del rajo, y saldrá por la misma ruta que usó la vieja mina: un mineraloducto de 316 kilómetros hasta Tucumán y después el tren hasta el puerto, en Rosario. La integración de ambos activos es lo que da nombre a MARA, Minera Agua Rica Alumbrera.
La compañía describe el reinicio como un facilitador natural del proyecto mayor. Reduce el riesgo de puesta en marcha de la concentradora y de la logística, mantiene y reentrena a la dotación, y conserva en funcionamiento la infraestructura que después se va a compartir. Cuando anunció la reactivación, en diciembre pasado, Glencore estimó para Alumbrera unas 75.000 toneladas de cobre y 317.000 onzas de oro a lo largo de cuatro años.
Martín Pérez de Solay, CEO de Glencore Argentina, calificó la aprobación como un hito y sostuvo que el régimen aporta "la certeza fiscal y regulatoria necesaria para comprometer capital de esta magnitud". También ubicó a la Argentina, con Alumbrera, MARA y El Pachón, como un pilar del crecimiento en cobre de la compañía.
El mapa del cobre bajo el RIGI
Con Agua Rica ya son cuatro los proyectos de cobre con adhesión aprobada. El mayor es Vicuña, la sociedad de BHP y Lundin Mining sobre Josemaría y Filo del Sol, en San Juan, con una inversión inicial de u$s 9.700 millones que las compañías proyectan hasta u$s 18.000 millones y que esta semana sumó los protocolos binacionales con Chile. Le siguen Los Azules, de McEwen Copper, el primero del metal en entrar al régimen, con u$s 2.672 millones, y San Jorge, en Uspallata, que con u$s 891 millones puso a Mendoza en la lista y le dio a la provincia su primer proyecto minero bajo el esquema.
Queda una definición grande, y también es de Glencore. El Pachón, en San Juan, por u$s 9.500 millones, sigue en evaluación y es la pieza de mayor monto del tablero que el Comité todavía tiene por resolver. Todos comparten un rasgo: van a exportar concentrado, porque el país arma una de las carteras de cobre más grandes del mundo sin una sola fundición ni refinería en operación.