Newmont Argentina viene de intensificar su presencia institucional en la Expo Patagonia Minera 2025 con un despliegue técnico orientado a reforzar la imagen operativa de Cerro Negro y sostener la licencia social en la provincia. Con ese objetivo, la compañía presentó un stand inmersivo que recreó procesos de minería subterránea, ventilación, sostenimiento y operación en frentes de avance. La estrategia fue clara: mostrar seguridad, tecnología y control operativo en un contexto de mayor exigencia regulatoria.
Durante la Expo, la directora ejecutiva de Newmont, María Eugenia Sampalione, afirmó: “Para Newmont es clave abrir nuestras operaciones a la comunidad y mostrar cómo trabajamos todos los días para garantizar una minería cada vez más segura, innovadora y sostenible”. La declaración apuntó a reforzar compromiso y continuidad operativa en un escenario marcado por revisión interna de costos.
El stand incluyó simuladores con realidad aumentada, estaciones de geotecnia digital y exhibiciones de equipos críticos de operación. Se mostraron sistemas de monitoreo geotécnico permanente, sensores instalados en galerías y mejoras en los protocolos de ventilación. La compañía enfatizó que la combinación de tecnología aplicada y entrenamiento intensivo es clave para elevar productividad y reducir incidentes, aspecto sensible tras los eventos registrados en 2024.
La empresa también resaltó el alcance de su cadena de valor en Santa Cruz. Indicó que Cerro Negro emplea más de 1.400 trabajadores directos y más de 4.800 indirectos entre contratistas y proveedores. Señaló además el impacto regional en Perito Moreno, Los Antiguos y otras localidades del Macizo del Deseado, alineado con la normativa provincial que exige predominio de mano de obra local.
Durante el evento, la firma mantuvo reuniones con autoridades municipales, cámaras empresarias y proveedores regionales. En esos espacios se plantearon consultas sobre avances en seguridad, cronogramas operativos, logística y el estado del Informe de Impacto Ambiental. En la provincia se observa expectativa, pero también cautela, frente a la reorganización de inversiones comunicada por la compañía.
Tecnología aplicada a la producción minera
La empresa también expuso avances en automatización subterránea. Presentó implementaciones en equipos telecomandados, optimización del ciclo carga-transporte-descarga y modelos predictivos para planeamiento operativo. El objetivo es reducir tiempos muertos, mejorar la disponibilidad de flota y anticipar desvíos geotécnicos.
Las actividades incluyeron charlas técnicas sobre sostenibilidad hídrica, tratamiento de efluentes, manejo de relaves y trazabilidad ambiental. Newmont remarcó sus programas de monitoreo permanente, la gestión de agua subterránea y la utilización de sistemas cerrados para minimizar impacto. El foco estuvo puesto en transmitir cumplimiento, control y capacidad técnica a reguladores, proveedores y comunidad local.
Hacia el cierre de la Expo, la empresa participó de una mesa sectorial sobre los desafíos de la minería subterránea en el Macizo del Deseado. Allí se discutió la necesidad de infraestructura crítica, disponibilidad de mano de obra calificada y estándares regulatorios crecientes. La compañía subrayó la importancia de fortalecer la formación técnica regional para sostener proyectos futuros y mantener estabilidad operativa.
Con este despliegue, la firma buscó enviar una señal de continuidad y reafirmar su compromiso con Santa Cruz. El mensaje técnico, enfocado en seguridad, innovación y eficiencia, procura recentrar la narrativa sobre Cerro Negro en un momento de ajuste interno y evaluación de inversiones.
Producción e inversiones: estado y perspectiva
Cerro Negro mantiene una producción anual estimada entre 300.000 y 350.000 onzas de oro, lo que lo ubica entre los activos estratégicos de Newmont en la región. La operación se sostiene en cuerpos subterráneos de alta ley —Eureka, Mariana Central y Mariana Norte— cuya continuidad mineral permite proyectar vida útil más allá de 2030. La empresa mantiene un esquema productivo estable pese a la presión global en costos.
El complejo figura entre los principales exportadores de oro del país, con un aporte estimado de entre 400 y 600 millones de dólares anuales. La estructura se apoya en una red de contratistas dedicados a perforación, sostenimiento, transporte subterráneo y servicios técnicos especializados, lo que amplifica el impacto económico en la región.
En materia de inversiones, la compañía transita una revisión global de costos y prioridades. Durante su intervención en el AmCham Energy Forum, realizado en Buenos Aires el 5 de agosto de 2025, Sampalione afirmó: “Este es el momento para ser más eficientes y apostar a la innovación y el talento, elementos fundamentales para el desarrollo territorial y el crecimiento sostenible del sector”. También destacó que Santa Cruz concentra cerca del 80% de la producción de oro del país y que los proyectos de la Patagonia “están consolidados, con capacidad instalada, cadenas de proveedores y sistemas de infraestructura que funcionan bien”, lo que permite “mirar hacia adentro y ser más eficientes, tecnológicos y seguros”.
Newmont confirmó que parte del plan de expansión quedará en pausa mientras se reorganizan recursos hacia eficiencia, seguridad y productividad. La continuidad de proyectos como Emilia y San Marcos dependerá de la evolución regulatoria, de la disponibilidad de mano de obra técnica y del cierre de observaciones ambientales. La provincia exige compromisos explícitos para garantizar actividad sostenida y estabilidad laboral.