El Comité Evaluador del RIGI aprobó la recomendación de adhesión del proyecto de cobre Vicuña, desarrollado en partes iguales por BHP y Lundin Mining en San Juan.
El anuncio lo realizó el ministro de Economía, Luis Caputo, a través de su cuenta de X . El proyecto contempla una inversión inicial de u$s 9.700 millones, que las compañías estiman podría escalar hasta u$s 18.000 millones a lo largo de las etapas.
Pero hay un rasgo distintivo que merece destacarse: es la categoría en la que ingresa el proyecto.
Según el comunicado de Lundin Mining, Vicuña es el primer proyecto de cobre en obtener la aprobación bajo el esquema de Proyectos de Exportación Estratégica de Largo Plazo (PEELP), la modalidad del RIGI reservada a inversiones transformadoras de muy largo plazo, con plazos y condiciones más amplios que el régimen estándar. La solicitud había sido presentada en diciembre.
La calificación PEELP no es una etiqueta: cambia condiciones concretas frente al RIGI estándar.
Criterio de acceso. La categoría está reservada a proyectos que puedan posicionar a la Argentina como nuevo proveedor de largo plazo en mercados globales donde hoy no tiene participación relevante, estructurados en etapas sucesivas con una inversión mínima por etapa igual o superior a u$s 1.000 millones. El diseño en tres fases de Vicuña (Josemaría, óxidos de Filo del Sol y sulfuros) encaja exactamente en ese molde.
Derechos de exportación. La exención de retenciones a la exportación rige a partir de los dos años desde la adhesión, frente a los tres años del RIGI estándar.
Disponibilidad de divisas más rápida. Las divisas de exportación quedan liberadas de liquidación en el mercado de cambios según un cronograma acelerado: 20% al primer año de puesta en marcha, 40% al segundo y 100% al tercero, contra el esquema estándar de 20%/40%/100% recién entre el segundo y el cuarto año.
Estabilidad de largo plazo. Se mantienen los pilares del régimen (estabilidad fiscal, cambiaria y aduanera por 30 años), pero adaptados a un proyecto cuya maduración y desembolsos se extienden por décadas, donde cada etapa supera el piso de inversión exigido.

La secuencia hacia la decisión final
El CEO de Vicuña Corp., Ron Hochstein, ubicó la aprobación del régimen entre los hitos que los accionistas aguardaban para avanzar hacia la FID (Decisión Final de Inversión) de la Etapa 1, prevista antes de fin de año.
La Etapa 1 demandará alrededor de u$s 7.000 millones y se concentra en Josemaría, con una mina a cielo abierto y una planta concentradora dimensionada para futuras expansiones. La primera producción está prevista para 2030. Durante 2026 el plan contempla ingeniería de detalle, adquisición de equipos críticos, primeros movimientos de tierra y obras de infraestructura, entre ellas mejoras viales y ampliación del campamento.
El financiamiento del primer tramo ya estaba resuelto antes de esta aprobación. En febrero, Lundin amplió su línea de crédito revolvente hasta u$s 4.500 millones con compromisos de 17 prestamistas, con acceso inicial a u$s 2.250 millones y vencimiento extendido a 2031. La línea escala una vez aprobada la Etapa 1, de modo que la pieza financiera y la fiscal quedan ahora alineadas en la misma ventana temporal.
Para un desembolso multidécada, la previsibilidad tributaria es determinante, y ahí radica el peso de la calificación PEELP. El country manager de Vicuña Corp., José Morea, había descrito al RIGI como decisivo para nivelar la competencia fiscal frente a otras jurisdicciones de la región, según declaraciones.
Filo del Sol entra en la Etapa 2, con una planta para recuperar cobre, oro y plata a partir de los óxidos, y en la Etapa 3 con el desarrollo de los sulfuros y la expansión de la concentradora. Ese encadenamiento, junto con el aval ambiental que Josemaría obtuvo en marzo, define la ruta que el proyecto venía recorriendo hacia la producción.

El contexto del cobre
La relevancia macro excede al proyecto. Argentina no produce cobre desde 2018, y el pipeline de iniciativas en desarrollo podría ubicarla entre los diez primeros productores mundiales, según consignó Reuters. Vicuña figura entre los mayores distritos de cobre, oro y plata no desarrollados del planeta, una condición que concentra el escrutinio de los mercados en cada decisión de avance.
Con la incorporación de Vicuña, el RIGI acumula 19 proyectos aprobados por el Comité Evaluador, por más de u$s 32.200 millones comprometidos. El siguiente paso observable es la publicación de la resolución en el Boletín Oficial, que cierra el trámite formal. El disparador real, sin embargo, sigue siendo la FID de fin de año.