La Secretaría de Energía autorizó a Vicuña Argentina a construir una línea de transporte de energía eléctrica de uso particular de 220 kilovoltios, en doble terna y de aproximadamente 93 kilómetros, entre la futura estación transformadora Chaparro y la futura estación transformadora Josemaría, ambas en la provincia de San Juan. La Resolución 197/2026 se firmó el 5 de agosto.
La autorización rige por 25 años contados desde la fecha de la resolución. La empresa debe construir, operar y mantener las instalaciones "a su exclusivo costo y para su propia necesidad", según el artículo 2° del acto. El permiso queda supeditado al cumplimiento de las condiciones técnicas, ambientales y regulatorias del Sistema Argentino de Interconexión y a los requerimientos del Convenio de Conexión que la empresa debe suscribir con Transener. La resolución se notifica también a CAMMESA y al ENRGE.
El tramo que faltaba
La línea de 93 kilómetros es el último eslabón de la cadena eléctrica que alimentará al complejo Josemaría, y hasta ayer era el único sin habilitación.
El certificado que el ENRGE emitió el 29 de julio abarcó cinco obras: la línea de extra alta tensión de 500 kV entre Rodeo y Chaparro, de unos 167 kilómetros; la reconversión a 500 kV de la línea Nueva San Juan-Rodeo; la playa de 500 kV de Rodeo; la nueva estación Chaparro con tecnología de aislamiento en gas; y el campo de vinculación en Nueva San Juan. El vínculo de 220 kV hasta el predio minero quedó fuera de esa lista.
La diferencia es de régimen jurídico y también de propiedad. Las cinco obras del certificado se incorporan al sistema y quedan en cabeza de Transener, que las opera conforme al criterio de único operador y a cuyo favor se constituye la servidumbre administrativa de electroducto. El vínculo autorizado ahora corre por otro carril: el del artículo 31 de la Ley 24.065, que regula las líneas de transporte de uso particular y no exige certificado de conveniencia y necesidad pública.
El acto se apoya en el criterio que la Resolución 311/2025 de la propia Secretaría dejó como condición única para esa figura. En sus considerandos, la resolución afirma que "no se acreditó la existencia de una necesidad o conveniencia pública de uso compartido con terceros" en los términos de ese artículo.

Dos años de expediente y una audiencia en enero
El trámite se inició en 2024 con el expediente EX-2024-110738881. En octubre de 2025 la Secretaría le pidió al entonces Ente Nacional Regulador de la Electricidad que convocara la audiencia pública prevista en la Resolución 179/98. El ENRE la convocó en diciembre y la celebró el 15 de enero de 2026, casi cinco meses antes que la audiencia del expediente que terminó en el certificado. El acto también deja registrada la transición institucional del regulador: la nota de 2025 se dirigió al ENRE y la notificación de 2026 va al ENRGE.
Entre esa audiencia y la firma pasaron casi siete meses. El informe técnico de la Dirección Nacional de Transporte y Distribución Eléctrica, que la resolución cita como fundamento, descartó impedimentos técnicos, ambientales y regulatorios, y sostuvo que no se acreditó interés de terceros en compartir la traza.
Lo que viene
Con esta resolución queda completo el paquete regulatorio que la asociación entre BHP y Lundin Mining venía tramitando por tres carriles paralelos. El 29 de julio salió el certificado; el 30, la adhesión al RIGI por u$s 9.737 millones y 31.700 empleos declarados; y este viernes, la autorización de la línea privada. La plataforma oficial del régimen ya incorporó al proyecto: al 7 de agosto lista 21 aprobaciones por u$s 46.708 millones una vez agrupadas las que figuran en más de una provincia, y Vicuña explica el 20,8% de ese total.
El ritmo de desembolso ya venía en aumento. "En 2025 se invirtieron casi 400 millones de dólares y aspiramos a duplicar esa cifra este año", dijo en febrero a Reuters Caterina Dzugala, directora de comunicaciones de Vicuña Corp. La decisión final de inversión de la primera etapa, que la evaluación económica preliminar presentada en Toronto dimensionó en u$s 7.100 millones, sigue anunciada para antes de fin de año.
Antes de eso hay una firma pendiente. El Convenio de Conexión con Transener es la condición que la propia resolución impone, y hasta que se suscriba los 260 MW que Josemaría necesita en su primera fase carecen de vía para recorrer los últimos 93 kilómetros.