Ventajas competitivas

Acuerdo UE-Mercosur: claves del impacto en la producción de Vaca Muerta, GNL y en la minería

Al unir la ingeniería y capacidad de innovación de la Unión Europea con la dotación geológica única del Mercosur, el tratado permitirá que muchos proyectos energéticos resulten más atractivos desde el punto de vista económico

Matías Astore
por Matías Astore 10 Enero de 2026
10 Enero de 2026
Petróleo es el principal producto que el Mercosur le vende a Europa. Los productos de la minería metalífera también están en el Top 5
Petróleo es el principal producto que el Mercosur le vende a Europa. Los productos de la minería metalífera también están en el Top 5

Gestado durante décadas y finalmente consolidado bajo una mayoría cualificada de 21 votos a favor en el Consejo Europeo, el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur no es sólo un triunfo diplomático, sino el inicio de una nueva era para los sectores de petróleo, gas y minería. 

Una vez que el tratado se firme en Asunción del Paraguay el 17 de enero de 2026, el texto luego será remitido a la Eurocámara, donde se espera una votación decisiva durante el primer semestre de 2026. Si el Parlamento Europeo otorga su consentimiento, la "aplicación provisional" de la parte comercial podría entrar en vigor hacia la segunda mitad de 2026, permitiendo la reducción inmediata de aranceles sobre maquinaria, vehículos y componentes químicos industriales.

La eliminación de barreras arancelarias para un mercado de 780 millones de personas crea un corredor de suministro sin precedentes donde la tecnología europea y la inmensa riqueza de recursos sudamericanos convergerán para garantizar la soberanía energética e industrial de ambas regiones. 

Este acuerdo también actuaría como un escudo geopolítico y una plataforma de lanzamiento para inversiones que, según estimaciones de la Comisión Europea, transformarán radicalmente la estructura de costos y la eficiencia operativa en toda la cadena de valor extractiva.

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El proyecto de cobre de Los Azules, en San Juan

Más integración de valor en proyectos de mineros

La novedad más disruptiva para el sector minero es la eliminación de la denominada "escalada arancelaria", una práctica que históricamente desincentivaba el procesamiento local de minerales al imponer impuestos más altos a los productos refinados que a la materia prima bruta.

Con este nuevo marco, países como Argentina y Brasil tendrían ahora vía libre para dejar de ser meros exportadores de rocas y convertirse en centros de refinamiento de alta tecnología. Argentina se posiciona como un socio más competitivo en la cadena de valor para la fabricación de celdas de batería en la Unión Europea, asegurando que no se impongan precios mínimos ni restricciones cuantitativas a las exportaciones, lo que garantiza un flujo constante y previsible de materiales esenciales.

Este blindaje contra la discriminación de precios y la prohibición de impuestos a la exportación —salvo excepciones muy limitadas y justificadas— otorga a las empresas mineras europeas una seguridad de suministro que antes era vulnerable a la influencia de otros actores globales, en opinión de Estados Unidos, principalmente China

La integración no se limita a la extracción, sino que fomenta el "derecho de establecimiento", permitiendo que firmas de la Unión Europea ahora tengan mayores incentivos para invertir en infraestructuras de procesamiento locales sin enfrentar barreras burocráticas o discriminación competitiva.

Este nuevo entorno de incentivos es el catalizador necesario para movilizar los miles de millones de euros requeridos en proyectos de cobre y níquel, minerales donde la demanda se proyecta que crezca exponencialmente en los próximos años. La alianza busca que al menos el 65% del consumo estratégico de la Unión Europa no dependa de un solo proveedor externo, y el Mercosur aparece ahora como la pieza clave que completa este rompecabezas de autonomía estratégica.

Más ingeniería europea para acelerar la eficiencia de Vaca Muerta

En el ámbito de los hidrocarburos, el acuerdo inyecta un dinamismo vital al reducir los costos de capital (CAPEX) para los megaproyectos de gas y petróleo no convencional. 

La eliminación inmediata de aranceles de hasta el 20% en maquinaria pesada y del 18% en productos químicos especializados provenientes de Europa permitirá a operadoras en formaciones como Vaca Muerta optimizar sus pozos con tecnología de última generación a un costo significativamente menor. 

Para 2026, Argentina proyecta exportaciones energéticas nuevamente récord y el acuerdo con la UE asegura que una parte sustancial de ese volumen, especialmente el Gas Natural Licuado (GNL), tenga un destino preferencial en las regasificadoras europeas. Ya se han sellado contratos históricos de suministro de GNL por 8 años que garantizan que el gas argentino y de la región sea un pilar de la calefacción y la industria en Europa, sustituyendo de forma definitiva y sostenible suministros de regiones con mayor inestabilidad política.

Aunque el texto del acuerdo no elimina aranceles específicos para GNL (el comercio de energía a menudo se rige por reglas OMC o bilaterales), ofrece ventajas indirectas:

  • Mayor seguridad jurídica para inversiones europeas en upstream (exploración/producción en Vaca Muerta) y midstream (licuefacción/exportación). Empresas europeas (como TotalEnergies, Shell, o las alemanas) ya están presentes y pueden acelerar proyectos con menos riesgos políticos/comerciales.
  • Capítulo de sostenibilidad y transición energética: Incluye diálogo en energías clave como GNL (como fuente de transición), renovables, hidrógeno verde y biocombustibles. Prioriza sectores como minería responsable de minerales críticos, pero menciona explícitamente el GNL como "fuente energética clave" en colaboraciones.
  • Contexto geopolítico: La UE busca autonomía estratégica. Con el GNL de EE.UU. dominando (y precios volátiles), un proveedor como la Argentina cercano (en términos relativos) y alineado con estándares ambientales europeos reduce dependencia. 

La cooperación técnica también se extiende a la seguridad energética y la reducción de emisiones de metano, donde la ingeniería europea aportará sistemas de monitoreo satelital y captura de carbono para que el gas del Mercosur cumpla con los estándares de "gas verde" exigidos por el mercado comunitario.

Frederic Barnaud, de SEFE, junto a Rodolfo Freyre, de Southern Energy
Frederic Barnaud, de SEFE, junto a Rodolfo Freyre, de Southern Energy

Este alineamiento normativo es fundamental para que los proyectos de infraestructura, como los nuevos gasoductos y plantas de licuefacción, obtengan financiamiento a tasas preferenciales de instituciones como el Banco Europeo de Inversiones

La seguridad jurídica que ofrece el tratado, con mecanismos robustos de resolución de disputas, elimina el "riesgo país" percibido por los grandes fondos de pensiones europeos, facilitando la llegada de capital institucional de largo plazo que transformará la matriz productiva de la región, convirtiendo al Atlántico Sur en un polo energético de relevancia global.

El sello ESG como ventaja competitiva y pasaporte al futuro

Un aspecto fundamental que este acuerdo pone sobre la mesa es la vinculación indisoluble entre el comercio y el desarrollo sostenible. El capítulo de Comercio y Desarrollo Sostenible (TSD) asegura que toda la expansión minera y energética se realice bajo el estricto cumplimiento del Acuerdo de París, lo que otorga a los productos del Mercosur una "licencia social global" inmediata.

Esto no es sólo una cuestión ética, sino una estrategia de marketing empresarial de alto nivel: los minerales y el gas producidos bajo este marco serán los únicos que podrán ingresar al mercado europeo sin enfrentar los pesados ajustes del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM).

El Banco Europero de Inversiones
El Banco Europero de Inversiones puede ser una fuente adicional de financiamiento

Para una empresa minera o petrolera, operar dentro del marco UE-Mercosur significa tener un certificado de origen que garantiza estándares laborales y ambientales de primer mundo, lo cual es hoy el activo más valioso para atraer inversores que priorizan los criterios ESG.

Esta alianza redefine la competencia global, ofreciendo una alternativa sólida frente al modelo de inversión de otras potencias, enfocándose en la transferencia de conocimiento y la creación de empleo calificado local.

La visión para finales de 2026 es que el intercambio comercial entre ambos bloques supere los 145 mil millones de euros, impulsado en gran medida por la exportación de soluciones energéticas descarbonizadas y minerales trazables.

Al unir la capacidad de innovación de la Unión Europea con la dotación geológica única del Mercosur, el acuerdo no sólo constituye un tratado comercial, sino que asegura que la transición energética global sea económicamente viable, políticamente estable y, sobre todo, un motor de prosperidad compartida para ambas orillas del océano.

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