En el panel de servicios del Shale24-Santander Energy Summit, moderado por Julián Guarino, Adrián Mercado, CEO del Grupo homónimo, llevó una idea sencilla a un escenario dominado por los récords de producción: cada bien que una empresa deja de usar es capital detenido.
"Necesitamos que las pymes estén bien", planteó el CEO de Adrián Mercado, en una mesa que compartió con Gonzalo Cicilio (Andreani), Ulises Strangis (ABB Motion) y Antonio Migliore (Moova), y donde la logística, la modernización y el recambio de equipos aparecieron como el sostén operativo del crecimiento de Vaca Muerta y la minería (ver: El motor invisible del boom energético).
Para Mercado, referente del sector de subastas en la Argentina, el ciclo expansivo tiene una traducción concreta en su negocio: maquinaria, vehículos, flotas de camiones y pickups que las grandes operadoras retiran cuando renuevan, y que encuentran una segunda vida en el mercado de usados.
"El hecho de estar tan cerca de la pequeña y la mediana empresa nos hacía ver que en algún momento algo iba a venir más temprano que tarde", recordó sobre la lectura anticipada que hizo la firma a partir de su vínculo con provincias como San Juan, Neuquén y Mendoza.

De la tasación a la posventa
La compañía, con más de cuatro décadas de trayectoria, se especializa en subastas industriales y corporativas para empresas de energía, petróleo, infraestructura, minería, agroindustria y transporte.
Según la firma, su servicio funciona bajo un esquema llave en mano que abarca todas las etapas del proceso: tasación técnica, peritajes especializados, catalogación de bienes, gestión documental, promoción comercial, subasta y seguimiento posventa. El enfoque permite a las empresas delegar la administración y comercialización de activos que ya no cumplen una función productiva dentro de la operación.
Más allá de la puja, la firma ofrece valuación de activos, peritajes y asesoramiento para procesos de renovación de flotas, recambio de equipamiento, reorganización de espacios productivos y disposición de bienes complejos, un menú orientado a las operadoras y empresas de servicios que hoy encaran ciclos de recambio.
La infraestructura propia es otro de los atributos que la empresa destaca: predios de recepción, guarda, custodia e inventariado ubicados en Zona Sur, Zona Oeste, el norte del país y la Patagonia, las mismas geografías donde se concentra la actividad energética y petrolera. La firma declara además certificaciones ISO 9001 e ISO/IEC 27001, orientadas a la calidad de gestión y la seguridad de la información, un punto que gana peso frente a compradores institucionales que exigen trazabilidad y documentación de los bienes.
Un mercado de casi 150 subastas por mes
En el panel, Mercado puso número a la operación: "tenemos un promedio de cerca de 150 subastas mensuales", con clientes que van desde mineras hasta operadoras de primera línea. "Empresas mineras, le hacemos subasta a Barrick, a Techint, a TGN", enumeró. El diferencial, explicó, está en el formato: la firma migró a una plataforma en línea que conserva el componente presencial. "Hicimos una especie de streaming con algo online", pero "manteniendo la parte personal, que es la que no queremos perder", con "una competencia abierta" que, según Mercado, aporta transparencia a la puja. El objetivo, resumió, es que las empresas puedan "sacarse de encima cosas que ya venían obsoletas o esa renovación de equipos, maquinarias, flotas de camiones o de pickup" y colocarlas en un mercado que hoy busca acceder a maquinaria usada de calidad ante la falta de financiamiento para comprar nueva.

Alcance comercial y red de compradores
La compañía señala como uno de sus principales diferenciales el alcance de su red de compradores. A través de una estrategia comercial consolidada y procesos de promoción, dice conectar activos específicos con compradores calificados, lo que —según la firma— favorece mejores condiciones de venta. Ese alcance es, en los hechos, el puente entre las dos puntas del mercado que describió Mercado: las grandes operadoras que retiran equipamiento cuando renuevan y el universo PyME que busca maquinaria usada de calidad sin acceso a financiamiento para comprar nueva. En sectores donde la trazabilidad y la documentación son determinantes para el comprador institucional, la empresa remarca procesos auditables y seguridad operativa como parte de la propuesta.
Un derrame todavía desparejo
Mercado sumó una mirada más cauta sobre el presente de la industria de base. A su entender, el impulso de la energía y la minería todavía no se traslada por completo al resto del entramado productivo: "todavía no está derramando lo que tiene que estar derramando de arriba para abajo", planteó, en alusión a los tiempos que demora ese traslado.
El punto conecta con los números del sector. Según un relevamiento del Grupo Argentino de Proveedores Petroleros (GAPP), más del 65% de las empresas proveedoras cerró 2025 con al menos un cuarto de su capacidad productiva ociosa, capital inmovilizado que tiene un costo real aunque no figure en el presupuesto operativo, y que es también la materia prima del mercado de subastas. Para Mercado, buena parte de ese entramado —talleres "con máquinas a control numérico" preparados para competir— conserva capacidad instalada valiosa, aun cuando enfrenta la presión de los costos de importación.
Su lectura de fondo, de todos modos, fue constructiva. "Abramos los ojos entre todos", pidió, con la idea de integrar a las pymes a la cadena de valor que traccionan Vaca Muerta y la minería. "Argentina es un país que está preparado y estuvo preparado siempre para que esto llegara. Creo que estamos en el momento adecuado", cerró.
Recambio y ciclos de reposición
El telón de fondo explica la demanda. Rystad Energy proyecta que la producción de crudo de Vaca Muerta superará el millón de barriles diarios hacia el fin de la década, con una demanda sostenida de equipamiento e infraestructura y ciclos de reposición asociados a la expansión de la actividad. Esa curva de inversión multiplica el ingreso de equipos nuevos y, en paralelo, el retiro de flotas y maquinaria que salen de servicio: el flujo que alimenta el mercado de subastas.
Es ahí donde Mercado sitúa el rol de la compañía. "Cada activo inmovilizado representa valor detenido. Nuestro trabajo es ayudar a las empresas a ordenar ese proceso, llegar a compradores calificados y convertir esos bienes en liquidez de manera transparente y eficiente", define el CEO y fundador de la firma. Entre el recambio que empuja el boom y una industria de base que todavía espera su parte del derrame, el negocio de las subastas funciona como un termómetro poco visible de las dos velocidades que hoy conviven en la economía de la Argentina.
