En abril de 2022, pocas semanas después de que Rusia invadiera Ucrania, el gobierno alemán tomó el control de Gazprom Germania, la filial europea del gigante ruso que distribuía gas a hogares e industrias en toda Alemania.
La empresa estaba técnicamente en quiebra: sus socios comerciales le cortaban el crédito y los bancos se negaban a operar con ella. Berlín intervino en un proceso gradual —fideicomiso primero, nacionalización plena en noviembre de ese año— para evitar un colapso en cadena. Le cambió el nombre a Securing Energy for Europe —SEFE— y la convirtió en propiedad del Estado federal.
Lo que siguió fue una transformación forzada. La compañía que durante décadas había sido el brazo europeo de Gazprom debía reinventarse como instrumento de la diversificación energética alemana. Contratos con proveedores de Estados Unidos, Qatar y Noruega. Una cartera nueva, construida a contrarreloj, sobre los escombros de la dependencia rusa.
El timing
Este martes, en Berlín, SEFE dio un paso más en esa transformación. Firmó un Sales and Purchase Agreement con Southern Energy S.A. (SESA), el consorcio argentino integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, para la compra de 2 millones de toneladas anuales de gas natural licuado durante ocho años. Es el primer contrato de largo plazo que la firma cierra con un proveedor sudamericano. Vaca Muerta cambió la historia.
El dato no es menor: las entregas arrancan a fines de 2027. Ese mismo año, SEFE prevé dar por terminado su último contrato heredado con Rusia, cuando entre en vigor la prohibición europea del GNL ruso. La simetría es casi perfecta. El gas que alguna vez llegó por gasoducto desde Siberia será reemplazado, entre otras fuentes de una cartera cada vez más diversificada, por el que viaje en buques metaneros desde el Golfo San Matías.
"Este primer acuerdo de GNL con un proveedor sudamericano no solo contribuye a la diversificación geográfica de nuestra cartera, sino que también fortalece la seguridad energética de Europa", señaló Frédéric Barnaud, CCO de SEFE, en declaraciones a la prensa.
El otro lado del acuerdo
Para Argentina, la historia tiene su propia simetría. El país que durante más de una década importó GNL para cubrir sus picos de demanda invernal —pagando en divisas que escaseaban— despacha ahora sus primeros compromisos de exportación de largo plazo. En ese marco, Southern Energy es el vehículo creado específicamente para ese giro: reúne capacidad de producción gasífera de Vaca Muerta, infraestructura y, con Golar LNG, tecnología de licuefacción flotante ya probada en otros mercados.
El corazón técnico del proyecto es el Hilli Episeyo, una planta flotante de licuefacción (FLNG) que opera actualmente en Camerún y tiene prevista su llegada a Río Negro en 2027. Con una capacidad de 2,45 mtpa, cubrirá más del 80% del volumen comprometido con SEFE. En paralelo, el MKII —un segundo buque actualmente en reconversión en un astillero chino— se incorporaría en 2028, elevando la capacidad total del consorcio a 6 millones de toneladas anuales.
El acuerdo podría generar más de u$s 7.000 millones a lo largo de su vigencia, aunque el valor final dependerá de los precios internacionales del GNL. En cuanto al destino de los volúmenes, el comunicado oficial de SEFE indica que serán distribuidos dentro de su cartera global, con Turquía mencionada como mercado de destino para contribuir a su seguridad energética de largo plazo.
La nueva geografía del gas
Detrás del acuerdo hay una reconfiguración estructural del mercado global de gas. Europa lleva cuatro años rehaciendo su mapa de proveedores tras el quiebre con Rusia. Sin embargo, el proceso está lejos de cerrarse: cada nuevo contrato de largo plazo es una pieza más de una arquitectura energética que aún se está construyendo. En ese tablero, Argentina emerge como una fuente nueva: reservas no convencionales de escala mundial en Vaca Muerta, infraestructura de exportación en construcción y, ahora, el primer contrato que certifica su ingreso al mercado.
"El acuerdo confirma el posicionamiento de Argentina como nuevo y estratégico proveedor internacional de GNL", destacó Rodolfo Freyre, Chairman de SESA, en declaraciones a la prensa.
SEFE, la empresa que nació del colapso de un vínculo energético que duró décadas, encontró en el extremo sur del continente americano una pieza de su nueva arquitectura de abastecimiento. Vaca Muerta empieza a aparecer en los contratos europeos donde antes solo figuraba Siberia.