El Financial Times publicó esta semana una nota titulada «Argentina's energy economy booms amid Iran shock», en la que enmarca al país como ganador estructural del shock energético global derivado del cierre del Estrecho de Ormuz. La cobertura del medio británico aparece en la misma jornada en la que el FT difundió, vía entrevista a Nameer Siddiqui, una segunda nota sobre el plan de ADNOC —a través de su brazo internacional XRG— para invertir decenas de miles de millones de dólares en gas de los Estados Unidos, con 29 transacciones bajo evaluación.
Llega además 24 horas después de que Shell anunciara la compra de la petrolera con sede en Canadá ARC Resources por u$s 16.400 millones, monto que incluye u$s 2.800 millones de deuda neta y leases. El paquete del 28 de abril ordena tres rutas geográficas: el avance de Shell sobre el Montney canadiense para alimentar la planta LNG Canada en el Pacífico, la integración vertical de ADNOC en el gas estadounidense en el Atlántico Norte y el ingreso de Argentina al mismo párrafo como pieza atlántica sur, con Vaca Muerta como respaldo físico.
Cinco vectores de evidencia que el FT puso sobre la mesa
El FT no construye su tesis sobre la sensación general del mercado: la apoya en cinco datos argentinos verificables. TGS anunció el mes pasado una inversión adicional de u$s 3.000 millones para procesamiento de GNL en Vaca Muerta. JPMorgan describió al superávit comercial de u$s 2.500 millones del país como una clara señal de impulso económico. BBVA Research, en su informe Situación Argentina de marzo, proyecta un crecimiento del PIB de 3% en 2026 y 2027, con inflación en descenso a 24% este año y 15% en 2027, traccionada por energía, agro y minería. Uber anunció en marzo una inversión de u$s 500 millones. La minera con sede en Canadá First Quantum Minerals comprometió más de u$s 5.000 millones en el yacimiento de cobre Taca Taca, al norte del país.
El telón de fondo lo aporta la curva productiva argentina. La Administración de Información Energética (EIA) de los Estados Unidos estimó en 2013 las reservas técnicamente recuperables de gas de esquisto húmedo del país en 801,5 billones de pies cúbicos, las segundas del mundo detrás de China. La producción nacional de petróleo escaló desde el récord de octubre de 2025 (849.646 barriles diarios) hasta 882.200 barriles diarios en febrero de 2026, según datos de la Secretaría de Energía. El shale ya aporta más del 65 por ciento del total nacional.
El paquete global que reordena la geografía del gas
«Los riesgos económicos son mayores de lo que sugiere nuestro escenario base de crudo», escribió el equipo de Daan Struyven en una nota de Goldman Sachs publicada el 27 de abril. El banco subió su pronóstico de Brent del cuarto trimestre a u$s 90 por barril y proyecta un escenario adverso con Brent en u$s 120 si el Estrecho de Ormuz no se normaliza antes de fines de julio. Es la cuarta revisión al alza del banco desde el inicio del conflicto, el 27 de febrero.
Los movimientos corporativos del 27 y 28 de abril dibujan, sobre ese precio, una coreografía coherente. Shell suma 370.000 barriles equivalentes de petróleo diarios al portafolio del Montney y refuerza la cadena de LNG Canada, en la que ya tiene una participación de 40 por ciento. ADNOC, que en abril sufrió interrupciones operativas en su planta doméstica de Habshan por daños colaterales del conflicto, busca relocalizar producción y volumen en los Estados Unidos. La TGS de los u$s 3.000 millones, junto con el proyecto Argentina LNG —liderado por YPF con ENI y XRG— y los buques flotantes de Southern Energy, completan la pieza atlántica sur.
La economía técnica del paquete tiene un denominador común: los puntos de estrangulamiento marítimo. Shell asegura volumen físico de gas que no atraviesa Hormuz ni Bab el-Mandeb; ADNOC compra opcionalidad de exportación desde el Golfo de México hacia el Atlántico Norte; el GNL atlántico sur de Argentina viaja por aguas abiertas hasta Europa, sin choke points intermedios. La diferencia con los productores del Golfo Pérsico se volvió estructural en abril: la prima de riesgo del seguro marítimo se disparó tras el cierre del estrecho.
La nota del FT también registra, sin objeciones, la agenda económica del gobierno de Javier Milei: el RIGI, la flexibilización de importaciones de equipos, los incentivos fiscales para hidrocarburos. Y archiva el debate sobre la privatización de YPF, que el propio gobierno detuvo en enero de 2024. La pieza no celebra: cataloga. Y al hacerlo inscribe a Argentina en la coreografía global del gas, en la misma jornada en la que el medio británico también escribió sobre Shell en Calgary y ADNOC en Texas.