Impulso en Aguada del Chañar

El salto de CGC: salió de las áreas maduras, entró a Vaca Muerta de la mano de YPF y bajó a la mitad su deuda en menos de un año

La compañía cedió siete bloques maduros o marginales en las cuencas Austral, Cuyana y Golfo San Jorge. Firmó con YPF un farm-in que la incorpora al 49% de Aguada del Chañar, en Neuquén. Refinanció el grueso del muro corto de vencimientos entre febrero y mayo, con una reapertura internacional sobre la par como cierre de la secuencia

por Martin Oliver 21 Mayo de 2026
21 Mayo de 2026
CGC entró con un 49% al bloque Aguada del Chañar en Vaca Muerta, en sociedad con YPF como operador
CGC entró con un 49% al bloque Aguada del Chañar en Vaca Muerta, en sociedad con YPF como operador

Entre marzo de 2025 y mayo de 2026, CGC reordenó su balance y su mapa operativo en tres movimientos sucesivos. Cedió siete áreas maduras o marginales en las cuencas Cuyana, Golfo San Jorge y Austral. Entró con un 49% al bloque Aguada del Chañar en Vaca Muerta, en sociedad con YPF como operador. Y refinanció prácticamente todo el muro corto de su deuda entre febrero y mayo de este año, con una reapertura internacional sobre la par como cierre de la secuencia.

El resultado es un perfil crediticio distinto al que la compañía tenía hace dos años. La deuda neta sobre EBITDA, que en 2023 estaba en 5,5x y se mantuvo en el mismo nivel durante 2024, cerró 2025 en 3,9x. El EBITDA del ejercicio fue de u$s 270 millones con un margen del 29%, el nivel más alto registrado por la compañía desde 2021. Y la proyección para 2026 prácticamente lo duplica.

Las áreas que dejó atrás

El reordenamiento del portafolio operativo de CGC se desplegó en paralelo a la entrada en Vaca Muerta. 

La compañía avanzó en la cesión y reversión de áreas maduras o marginales, entre ellas Cóndor, La Maggie, Cacheuta, Piedras Coloradas, Río Tunuyán, La Ventana y Glencross. Son bloques con distinto perfil geológico y comercial, pero todos comparten dos rasgos: producción declinante y bajo retorno marginal sobre capital invertido.

El movimiento permite focalizar inversiones en activos de mayor potencial y concentrar recursos en las cuencas Austral, Golfo San Jorge y Neuquina. La estrategia tiene paralelo en otros operadores del cuadro neuquino reciente: Pluspetrol cediendo Los Toldos I Sur a Continental Resources, Tecpetrol apostando al shale oil en Los Toldos II Este, Vista absorbiendo los activos de Equinor. Cada operador está reordenando portfolio bajo la misma premisa de concentrar capital en activos no convencionales.

Aguada del Chañar

El 21 de marzo de 2025, CGC firmó con YPF un acuerdo de farm-in para adquirir el 49% del bloque Aguada del Chañar, en la provincia de Neuquén. 

YPF retuvo el 51% restante y mantiene la operación del área. CGC abonó u$s 75 millones y asumió, durante cuatro años, el financiamiento del 80,4% de los gastos e inversiones atribuibles a la porción de YPF, sujeto a topes anuales y mensuales no divulgados. El acuerdo fue reportado a la Comisión Nacional de Valores en una carta del mismo 21 de marzo y se hizo efectivo el 1 de abril.

El aporte productivo se sintió rápido. Según datos de la Secretaría de Energía, en 2025 la producción de crudo de CGC promedió 28,5 mil barriles diarios, un 21% más que en 2024. Cerca del 40% provino de Aguada del Chañar, lo que ubica el aporte neto del bloque a CGC en torno a los 11,4 mil barriles diarios. Es un dato relevante para un emisor que llegaba al año con el grueso de su producción concentrada en gas convencional de las cuencas Austral y Golfo San Jorge.

Aguada del Chañar CGC YPF
Entre marzo de 2025 y mayo de 2026, CGC reordenó su balance y su mapa operativo en tres movimientos sucesivos. Cedió siete áreas maduras o marginales en las cuencas Cuyana, Golfo San Jorge y Austral. Entró con un 49% al bloque Aguada del Chañar en Vaca Muerta, en sociedad con YPF como operador. Y refinanció prácticamente todo el muro corto de su deuda entre febrero y mayo de este año, con una reapertura internacional sobre la par como cierre de la secuencia.

La aritmética del aporte ubica al bloque al 100% en una producción promedio cercana a 23,3 mil barriles diarios durante 2025, sobre tres trimestres operativos con CGC dentro. Es una curva de delineation acelerada para un farm-in que recién se hizo efectivo el 1 de abril. La métrica que ordenará la lectura técnica de los próximos trimestres es la producción por pozo nuevo en Aguada del Chañar contra la curva tipo de Bandurria Sur, que en el primer trimestre de 2026 cerró en 82,3 mil barriles equivalentes diarios con 100% shale, y la de Bajo del Toro Norte, que en seis meses creció un 50%.

Hacia 2026, la producción se mantendría estable, con mayor participación de crudo, y el mix hacia 2027 se compondría en torno a 60-70% de crudo y 30-40% de gas. Para una compañía que durante años tuvo el gas austral como columna vertebral, es una rotación operativa de fondo, no marginal.

Un cheque de u$s 150 millones

La entrada a Vaca Muerta requirió capital fresco. 

El 23 de mayo de 2025, la Asamblea de Accionistas aprobó un aumento de capital por u$s 150 millones, integrado mediante la emisión de acciones preferidas. Con la operación, Latin Exploration S.L. elevó su participación al 77,72% desde un 70% previo. Las preferidas pueden convertirse en ordinarias una vez transcurridos dos años desde su emisión, o antes si la compañía concreta una oferta pública. Los fondos se aplicaron al financiamiento de operaciones y a la compra de la participación en Aguada del Chañar, en un movimiento que continúa el viraje estratégico de la compañía observado a comienzos de 2026.

El soporte accionario se complementó con un recorte de costos más profundo de lo esperado: cercano al 30% durante 2025. El resultado fue ese EBITDA ajustado de u$s 270 millones con un margen del 29%, sin contar los dividendos recibidos de TGN, GasAndes y TGM por un total de u$s 69,6 millones. En el ejercicio se imputaron, además, u$s 48 millones de gastos por reestructuración, y el plan continúa en ejecución, por lo que podrían producirse erogaciones adicionales en 2026.

La proyección para el año en curso es la pieza más fuerte del informe. Con los precios actuales, el EBITDA podría superar los u$s 500 millones, prácticamente el doble del cierre 2025. Si la cifra se confirma, el apalancamiento podría perforar la barrera de los 3x ya en este ejercicio, aun manteniendo el plan de inversiones promedio de u$s 300 millones anuales para los próximos tres años, mayormente destinados a Aguada del Chañar.

Volver al mercado, la clave

El tercer movimiento del año se desplegó entre febrero y mayo de 2026. 

En febrero, CGC refinanció el 80% remanente de su préstamo sindicado por u$s 151,2 millones, con amortización a partir de enero de 2027 y tasa fija del 9,5% TNA, e instrumentó un nuevo préstamo con Banco Galicia por u$s 24 millones. Entre enero y febrero recompró ON Clase 33 y Clase 35 por u$s 89,5 millones. En marzo emitió la ON local Clase 40 por u$s 55,2 millones a tasa fija del 9,5% con vencimiento en 2028, de los cuales u$s 39,4 millones ingresaron mediante canje de las Clases 36 y 37.

El cierre vino con la operación más grande. El 5 de mayo, la compañía reabrió su ON internacional Clase 38, colocada bajo legislación de Nueva York con vencimiento en noviembre de 2030 y cupón de 11,875% TNA, captando u$s 200 millones a un precio de colocación del 102,65%. La emisión sobre la par implicó una reducción del costo de deuda frente a la colocación original. El telón de fondo lo aportó el upgrade de Fitch al rating soberano argentino, de CCC+ a B-, anunciado pocos días antes.

"Una vez que los países salen de CCC, aparecen compradores nuevos rápidamente", señaló Mauro Favini, gestor senior de portafolios en Vanguard. Para emisores como CGC, la ampliación del universo institucional habilitado a comprar deuda argentina explica que la reapertura de la Clase 38 se colocara sobre la par en lugar de a descuento.

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