El gobierno de Estados Unidos confirmó la liberación de 172 millones de barriles de petróleo de su Reserva Estratégica durante los próximos 120 días, como parte de una decisión coordinada entre los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para mitigar el impacto económico de la guerra en Irán.
La medida fue adoptada luego del cierre del Estrecho de Ormuz y busca estabilizar los precios internacionales del petróleo y garantizar el suministro global frente a las recientes interrupciones en el comercio energético.
El anuncio fue realizado por Chris Wright, secretario de Energía de Estados Unidos, quien confirmó en redes sociales que la liberación se implementará “según los ritmos de descarga previstos”. El funcionario precisó que el proceso comenzará la semana siguiente a la autorización oficial.

“El presidente Donald Trump autorizó al Departamento de Energía a liberar 172 millones de barriles procedentes de la Reserva Estratégica de Petróleo a partir de la semana próxima”, señaló el funcionario.
La liberación más importante de la historia
Previamente, la AIE había confirmado lo que describió como la mayor liberación coordinada de reservas de petróleo de la historia, con el objetivo de frenar el impacto del conflicto con Irán sobre el mercado energético mundial.
En total, los 32 países miembros de la AIE acordaron liberar 400 millones de barriles de crudo, una medida destinada a compensar la interrupción del comercio energético provocada por el bloqueo del estrecho de Ormuz.
El director ejecutivo de la agencia, Fatih Birol, subrayó la magnitud del acuerdo y remarcó que se trata de una respuesta sin precedentes frente a una crisis de suministro global.
“Los países de la AIE pondrán 400 millones de barriles de petróleo a disposición del mercado para compensar la pérdida de suministro provocada por el cierre efectivo del estrecho de Ormuz”, afirmó.
En paralelo, la Casa Blanca responsabilizó a Irán por la escalada de tensiones y aseguró que las acciones del país han “manipulado y amenazado la seguridad energética de Estados Unidos y sus aliados durante más de cuatro décadas”.
El comunicado oficial sostuvo que la actual administración busca revertir ese escenario: “Con el presidente, esos días están llegando a su fin. Tengan la certeza de que la seguridad energética de Estados Unidos es más sólida que nunca”.
El Estrecho de Ormuz, un paso estratégico
La relevancia del Estrecho de Ormuz resulta central en este contexto. Este corredor marítimo, que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán, canaliza diariamente alrededor de 15 millones de barriles de crudo y cinco millones de barriles de productos refinados, lo que representa cerca del 20% del transporte marítimo mundial de petróleo.
Su bloqueo, producto de los ataques cruzados entre Irán, Estados Unidos e Israel, alteró el equilibrio del mercado energético internacional y desencadenó la respuesta coordinada de los países de la AIE.
Según el organismo, la liberación de reservas se implementará con “un calendario adaptado a las circunstancias de cada país”, con el objetivo de amortiguar la volatilidad de los precios del petróleo y garantizar la disponibilidad de suministros mientras se mantenga la crisis de seguridad en la región.
“La prioridad es reducir la volatilidad de los precios y asegurar el abastecimiento energético global. Se trata de una medida temporal”, concluyó la agencia.

