Lo dicho hecho está. Hace dos meses, cuando GeoPark anunció su ingreso a Venezuela, el cierre del acuerdo empresarial para entrar en el control de la firma dependía de que se pusiera en vigencia un contrato.
En ese lapso la compañía anunció un bono para refinanciar deuda, ganó un bloque en Neuquén e informó la conexión de cinco pozos en Loma Jarillosa Este. El 2 de noviembre anunció el acuerdo.
La compañía anunció que entró en vigencia el contrato de participación productiva (CPP) de 25 años por el bloque Bare, firmado con PDVSA Petróleo S.A., y que completó la compra del 95% restante de Energy Assets International S.A., la sociedad panameña que controla en forma indirecta a Beta Resources (V), C.A., la firmante del contrato. GeoPark ya tenía el 5% desde junio, según información que presentó ante la SEC en octubre. Según la empresa, la vigencia llegó antes del plazo de 120 días que fijaba el contrato, tras aprobarse el plan de desarrollo y obtenerse las autorizaciones requeridas.
La compra se pagó con acciones. De acuerdo a la información de la SEC, el 30 de octubre GeoPark instruyó a su agente de transferencias emitir 42.135.872 acciones a favor de Panamerican Energy Holdings S.A., la sociedad panameña del Grupo Gilinski. Una vez emitidas esas acciones, el grupo tendrá alrededor del 56,3% del capital y será el accionista controlante.
El desarrollo, en cambio, corre por cuenta de GeoPark. Como operadora, tendrá una participación neta de 65% y deberá financiar el 100% de las inversiones de los programas de trabajo aprobados. La toma de la operación está prevista antes de fin de año, y la compañía prevé empezar a consolidar el bloque en sus estados financieros cuando asuma ese control. La primera fase apunta a estabilizar la producción y reactivar pozos: GeoPark dice haber evaluado ya entre 300 y 400 candidatos.
El CEO, Felipe Bayón, habló de un cambio de etapa: "Nuestro foco pasa ahora por completo a la ejecución operativa, empezando por una toma de control segura y disciplinada".

El Grupo Gilinski pasa al control accionario de la compañía
En septiembre, Shale24 había detallado las condiciones del acuerdo de gobernanza, que regiría desde el cierre. Mientras tenga al menos la mitad de las acciones, el grupo podrá proponer al menos cinco directores, contra los tres que proponía hasta ahora, y al menos dos de ellos deberán ser independientes. GeoPark seguirá cotizando en la Bolsa de Nueva York.
La participación puede subir. El grupo podría recibir hasta 5.421.589 acciones adicionales, que lo llevarían a cerca del 58,4%. Esas acciones dependen de una sola variable, fijada en el contrato de compraventa de septiembre: una baja en la alícuota del impuesto a la renta venezolano aplicable al contrato. La escala arranca debajo del 50% y llega al máximo con una tasa de 45% o menor. Como el cierre se adelantó, una enmienda firmada el 26 de octubre y adjunta al 6-K extendió hasta el 1 de diciembre la fecha para medir esa tasa. Si la baja ocurre después del cierre y hasta esa fecha inclusive, GeoPark deberá emitir esas acciones dentro de los cinco días hábiles siguientes al 1 de diciembre.
El acuerdo obliga además al grupo a lanzar, dentro de los 90 días posteriores al cierre, una oferta de compra parcial por las acciones que no controla, a u$s 12,22 por acción y hasta u$s 100 millones en total. Si alguna vez superara el 70%, deberá ofrecer comprar todo el remanente.
Vaca Muerta llega a esta etapa con más producción
La operación argentina viene de un trimestre de crecimiento. Entre julio y septiembre, GeoPark promedió 2.108 barriles equivalentes diarios brutos en el país, 50,6% más que en el trimestre anterior, después de conectar cinco pozos en Loma Jarillosa Este con 180 etapas de fractura. Al 15 de octubre, el bloque superaba los 5.000 barriles equivalentes diarios brutos. En Puesto Silva Oeste, el 13 de octubre se aprobó el estudio de impacto ambiental de la planta central de procesamiento. Para el cuarto trimestre, la empresa prevé empezar a entregar crudo por ducto a plantas de terceros e iniciar la perforación en serie.
El 21 de octubre se sumó Corralera Noreste, con un compromiso cercano a u$s 95 millones, de los cuales u$s 60,5 millones son bono de acceso, y dos pozos horizontales en cuatro años. GeoPark tendrá el 90% y será operadora. Ese día la empresa dijo que lo pagaría con caja y liquidez comprometida, sin cambiar sus prioridades de asignación de capital.
En paralelo, GeoPark anunció cambios en su deuda. En septiembre, el contrato con Gilinski obligaba a resolver el destino de los bonos 2027 y 2030, que al 30 de junio sumaban u$s 551,3 millones en valor contable. El 21 de octubre la empresa informó el precio de un bono de u$s 550 millones al 9,5% con vencimiento en 2033, que garantizarán, entre otras sociedades, GeoPark Argentina S.A.. La liquidación estaba prevista para el 28 de octubre, sujeta a las condiciones habituales. Según el anuncio, los fondos se destinarán a recomprar el bono 2030, cancelar otras deudas, incluido el 2027, financiar 18 meses de inversiones en Vaca Muerta y atender fines generales. En la oferta de recompra del 2030 se presentaron u$s 266,8 millones de los u$s 441,7 millones en circulación, de modo que, con la liquidación, quedarían u$s 174,8 millones.

GeoPark que ya suma tres frentes
Con Bare, la compañía suma un activo que pagó con acciones y cuyas inversiones deberá financiar al 100%. El anuncio del bono 2033 prevé destinar una parte de los fondos para 18 meses de inversiones en Vaca Muerta, Corralera exige su propio desembolso y Colombia aporta la mayor parte de la producción. El reparto del capital entre los tres países es una de las cuestiones abiertas para la nueva GeoPark.
La empresa presentará sus resultados del tercer trimestre el 3 de noviembre, después del cierre de la bolsa, y los discutirá en una conferencia el 4 a las 10, hora argentina. Las cifras cubren hasta el 30 de septiembre, antes del cierre, pero en la conferencia los inversores podrán preguntar por la liquidación del bono 2033 y el destino efectivo de esos fondos, por el capital que demandará la toma de Bare y por la fecha de la oferta del grupo controlante.