El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) llegó al 58% de avance al completar el cruce horizontal dirigido por debajo del cauce del río Negro, uno de los hitos más desafiantes de su traza. El oleoducto unirá Allen con la terminal marítima de Punta Colorada, desde donde saldrán los primeros cargamentos de shale oil de Vaca Muerta hacia los mercados internacionales.
Gustavo Chaab, CEO de VMOS, detalló a Shale24 el avance de las obras en el oleoducto y la terminal de Punta Colorada que permitirá que Vaca Muerta pueda dar un salto exportador en el segmento del petróleo. En mayo el oleoducto estará terminado y en noviembre comenzará su llenado antes de iniciar los envíos al mundo.
– ¿Qué representa el oleoducto para la industria?
- Va a posibilitar que la industria petrolera duplique su tamaño. No es el único proyecto necesario para eso, pero es el primero y el fundamental en materia de petróleo. Y la ventaja de ser pionero es que también está formando el recurso humano y la infraestructura que va a necesitar el desarrollo del gas, que es igual de estratégico para la Argentina. Duplicar la industria significa tener capacidad para exportar 15.000 millones de dólares en petróleo. Sumado a los otros 15.000 o 25.000 millones del gas, según el precio, estamos hablando de duplicar la capacidad exportadora del país. Esa es la dimensión real de este proyecto y de los que vienen.
– ¿Cuándo se alcanzará ese pico de capacidad?
- Va a depender del ritmo que tomen las petroleras, pero nosotros lo vemos entre 2028 y 2029 para el petróleo. El gas creo que viene un poco después.
– ¿Qué falta en términos de obra?
- El ducto lo tenemos prácticamente terminado en mayo. Después queda finalizar la terminal: los tanques, los caños que los interconectan con el mar, la electricidad y la instrumentación. Eso esperamos completarlo hacia fines de este año. La idea es empezar a llenar el caño, los tanques y luego el puerto. Si arrancamos la puesta en marcha en noviembre, que lleva cerca de dos meses, podríamos cargar el primer barco en diciembre. Si no, en enero o febrero.

– Las fotos de los tanques impresionan. ¿Qué magnitud tienen?
- Son tanques de 120.000 metros cúbicos, los más grandes de la Argentina. El mayor que existe hoy en el país tiene 55.000 metros cúbicos, o sea que estos son más del doble. Cuando uno los ve dice: "acá cabe una cancha de fútbol". Van a ser seis en total; arrancamos con dos, que van a estar listos este año.
– El mundo petrolero conoce Vaca Muerta, pero el oleoducto y el puerto son nuevos. ¿Cómo se construye esa diplomacia comercial para que llegue el primer barco?
- Eso lo hacen las petroleras: el petróleo siempre es de ellas. Ellas ya están operando desde Puerto Rosales y avisando a sus compradores que pronto van a tener Punta Colorada. Los compradores ya están escuchando el nombre. Calificadoras de precios como Platts y Argus ya están listando Punta Colorada como punto futuro de entrega de petróleo. Eso es muy significativo. Y tiene que ver con que este proyecto reúne un consorcio de ocho petroleras -nueve si incluimos a Gas y Petróleo Neuquén- que representan casi el 95% de la producción de la cuenca. Es prácticamente toda la industria.

– ¿Cuánta gente se movilizó para construir esto?
- En los picos llegamos a 3.000 empleados. Más del 70%, cerca del 80%, son trabajadores de Río Negro. Y mucha de esa gente fue subiendo de calificación durante la obra: entraron como ayudantes y salieron como oficiales. Eso deja una especialización importante para las obras que vienen en la provincia. El resto del personal es mayormente argentino; los internacionales son un porcentaje despreciable.
– Con Oldelval comparten socios y en el diseño de VMOS hubo mucho feedback con esa compañía. ¿Cómo influyó la experiencia de Oldelval en este proyecto?
- Prácticamente los mismos socios de Oldelval son socios de VMOS, así que hay mucho know-how compartido. A eso le sumamos profesionales que vienen de YPF, Pan American, Pluspetrol, Shell. La Argentina tiene décadas de experiencia en la industria petrolera, y nosotros nos nutrimos de todo eso.