El conflicto en Medio Oriente entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar durante el último fin de semana y generó movimientos en los mercados energéticos. El petróleo crudo Brent - la referencia internacional - registró una suba del 3,92% hasta alcanzar los US$ 78,99 por barril, mientras que el crudo estadounidense avanzó un 3,44% hasta los US$ 73,87 por barril.
En este contexto, Gustavo Pérego, economista de Abeceb, analizó en diálogo con Shale 24 cómo la nueva tensión geopolítica puede impactar en Argentina, qué riesgos enfrenta el mercado global de petróleo y GNL, y qué oportunidades se abren para Vaca Muerta y los proyectos de gas natural licuado.
El riesgo del estrecho de Ormuz y el impacto en el mercado global de petróleo y GNL
Consultado sobre la vulnerabilidad del comercio mundial de petróleo y GNL ante una eventual interrupción del estrecho de Ormuz, Pérego explicó que la zona continúa siendo estratégica para el abastecimiento energético global.
“Seguimos con las mismas dificultades dado que el estrecho concentra, más o menos, entre el 15% y el 20% de la producción global. En el último tiempo hubo un redireccionamiento con oleoductos, principalmente en petróleo, que hizo que el impacto no se sintiera tanto”, señaló.
El economista destacó que una eventual caída de la oferta podría afectar millones de barriles diarios, aunque remarcó que otros productores como Estados Unidos, Brasil y Argentina comenzaron a ganar protagonismo para compensar parte de esa menor disponibilidad.

Estados Unidos e Irán: qué miran los mercados tras la nueva escalada
Respecto al impacto financiero de la tensión entre Estados Unidos e Irán, Pérego sostuvo que los mercados observan con atención la postura de la administración de Donald Trump y la evolución del proceso diplomático.
Según explicó, el reinicio de las tensiones modificó las expectativas iniciales sobre una posible estabilización del conflicto y generó nuevos interrogantes sobre la evolución del precio del crudo internacional.
A su vez, analizó el escenario económico estadounidense y señaló que la desaceleración de la inflación permite amortiguar el impacto de un petróleo más caro.
“El aumento del precio del barril hoy no dispara tanto porque la economía global está bastante fría, principalmente Asia. En otros momentos el barril se hubiera ido a US$ 150, pero hoy no hay demanda suficiente para validar una subida tan fuerte”, explicó.
Sin embargo, advirtió que el mercado podría volver a observar valores cercanos a los US$ 100 por barril si aumentan las tensiones geopolíticas.

Vaca Muerta y el GNL argentino: la oportunidad detrás de la crisis energética
Para Pérego, la situación internacional representa una oportunidad para Argentina, aunque aclaró que el crecimiento del sector energético responde a un proceso estructural y no únicamente al conflicto en Medio Oriente.
“El desarrollo de Vaca Muerta es consecuencia de cambios de fondo como la implementación del RIGI, la mejora de los incentivos a la inversión, la alineación de precios del sector energético y la apertura de infraestructura”, sostuvo.
En ese sentido, destacó que la eliminación de retenciones y la llegada de inversión privada fueron condiciones necesarias para acelerar el desarrollo del shale argentino. Además, señaló que los proyectos de exportación de GNL permitirán que Argentina avance hacia nuevos mercados internacionales, con oportunidades especialmente en Europa y Asia.

Qué necesita Argentina para convertirse en un jugador global de energía
El economista consideró que el marco regulatorio actual y las nuevas inversiones serán claves para que Argentina pueda consolidarse como un exportador energético relevante. Según explicó, con precios internacionales del petróleo por encima de los US$ 60 o US$ 70 por barril, el desarrollo de Vaca Muerta mantiene una dinámica competitiva.
Además, anticipó que la producción argentina podría alcanzar los 1,6 millones de barriles diarios en el mediano plazo, mientras que el país avanza hacia un nuevo récord histórico al superar el millón de barriles diarios.
En paralelo, el crecimiento del gas natural dependerá del avance de proyectos vinculados al GNL y a la ampliación de la capacidad de transporte.

¿Qué pasa si el Brent queda por debajo de los US$ 70?
Ante un escenario de precios internacionales más moderados, Pérego aseguró que Vaca Muerta mantiene competitividad. “Con un Brent en torno a los US$ 60 o US$ 70 por barril, Vaca Muerta mantiene una dinámica de crecimiento sólida, porque el shale argentino es competitivo con valores superiores a los US$ 40”, explicó.
El especialista diferenció la situación del petróleo respecto al GNL, ya que el gas natural licuado no cuenta con un precio internacional único, sino con mercados regionales.
En ese contexto, las dificultades que enfrentó Catar, uno de los principales exportadores mundiales de GNL, podrían abrir una oportunidad para que Argentina gane participación en el mercado global.

Argentina busca quedarse con una parte del mercado mundial de GNL
Pérego sostuvo que, si avanzan los proyectos previstos, Argentina podría llegar a representar entre el 3% y el 4% de la demanda mundial de GNL en los próximos cinco años. La creciente demanda de Europa y Asia por diversificar proveedores energéticos podría favorecer a nuevos actores como Argentina, especialmente ante la incertidumbre sobre el regreso de Rusia como proveedor dominante del mercado global.
“Sudamérica se está consolidando como una nueva frontera energética, con Guyana, Brasil y Argentina liderando ese proceso”, concluyó.


