Tecnología y productividad

Lo que viene en el shale: Frac hits, interferencias entre pozos y las discusiones que marcaron el simposio de no convencionales

El encuentro reunió a más de 330 profesionales en el Centro Domuyo para debatir las tendencias en perforación, terminación y producción de Vaca Muerta. La madurez de la roca impone nuevas preguntas técnicas y la interferencia entre pozos se consolidó como el tema de mayor interés de esta edición

por David Mottura

Horacio Marín afirmó que Vaca Muerta tiene rendimientos de clase mundial y que puede superar los desarrollos shale de Estados Unidos

El Simposio de Producción y Exploración de Recursos No Convencionales organizado por la Society of Petroleum Engineers (SPE), en el Centro Domuyo de la ciudad Neuquén, recibió a más de 300 profesionales y estudiantes que escucharon las exposiciones de oradores nacionales e internacionales.

Los 78 trabajos seleccionados, de un total de 200 presentados, funcionaron como termómetro de los desafíos que tiene Vaca Muerta y la producción no convencional en Argentina. El tema que más interesó, y que se habló durante los coffee break, fue la interferencia entre pozos o frac hits.

Gabriel Irazuzta, referente en Neuquén de la SPE y uno de los organizadores, le comentó a Shale24: “El tema que más prendió en este congreso es la interferencia entre los pozos, el frac hit, el distanciamiento entre los pozos, el parent-child. Eso ha acaparado la atención de mucha gente”.

El fenómeno por el cual las fracturas generadas en un pozo nuevo pueden afectar el comportamiento de pozos previamente completados en la misma área es una consecuencia directa de la densificación del desarrollo. Y si bien Vaca Muerta ya se extiende hacia el norte de Neuquén, el foco de concentración está en los alrededores de Añelo. A medida que se perforan más pozos en un mismo pad o en sectores contiguos, la gestión de las interferencias se vuelve crítica para preservar la productividad del sistema.

Irazuzta trazó un recorrido sobre la curva de aprendizaje de Vaca Muerta según fueron pasando los simposios: hace 15 años el debate central era si Vaca Muerta se desarrollaría con pozos verticales u horizontales; luego vino la pregunta sobre velocidad de perforación, después, la optimización de las terminaciones; la distancia entre fracturas fue otro capítulo; y hoy las miradas están puestas hacia la interferencia entre pozos.

Entre Vaca Muerta y Permian

El simposio contó con la participación de especialistas de Estados Unidos con experiencia en Permian. En ese sentido, Irazuzta fue preciso al respecto: no se trata de trasladar recetas, sino de incorporar métodos de análisis. “No todos los yacimientos son iguales. No es que la receta de allá se trae y se aplica acá. Pero el método de análisis que han empleado ellos sí se puede aplicar en los distintos yacimientos”.

El simposio recibió más de 200 trabajos y fueron seleccionados 78 para presentarse en este quinto simposio de no convencionales de la SPE.

Lo que también quedó claro en el encuentro es que la relación de aprendizaje ya no es unidireccional. "Primero íbamos a aprender, ahora nos damos el lujo de aprender y enseñar", afirmó Irazuzta, en referencia al posicionamiento que Argentina ha ganado como uno de los pocos países -junto con Estados Unidos y, en menor medida, Canadá- con desarrollo no convencional a escala industrial.

Daniel Rosato, presidente de SPE Argentina, puso el acento en la otra dimensión del desarrollo: la competitividad económica. Reconoció que la calidad del recurso en subsuelo no tiene parangón y dijo que los pozos argentinos rinden en promedio entre un 20 y un 25 por ciento más que los mejores pozos de Permian.

Sin embargo, en el diálogo con Shale24, Rosato señaló que el diferencial de costos sigue siendo un desafío pendiente. “Todavía nosotros estamos más caros y tenemos muchas cosas para mejorar para reducir costos y ponernos a un nivel competitivo”, manifestó el referente de la sede argentina de la sociedad de ingenieros petroleros.

Los ductos que avanzan

En materia de infraestructura de transporte, Rosato evaluó positivamente los avances en el segmento de crudo (con el duplicado de Oldelval y el proyecto VMOS) pero advirtió que el gas aún enfrenta restricciones que frenan las perforaciones orientadas a ese recurso. La solución, apuntó, viene por el lado del GNL: los proyectos de plantas flotantes de Southern Energy y el consorcio YPF-ENI-ADNOC sumarían capacidad en un plazo de dos años, eliminando ese cuello de botella.

Irazuzta sumó una dimensión adicional que el debate técnico no puede obviar: el manejo de los líquidos asociados al gas. "El gas asociado es muy rico. Para poder transportarlo en gasoducto hay que ponerlo en especificación, y eso significa sacarle una gran cantidad de líquidos", explicó.

La expansión de la capacidad de procesamiento -con Mega como referencia y nuevos proyectos en análisis- resulta tan estratégica como los propios gasoductos. De hecho, subrayó, durante el verano pasado el exceso de gas asociado obligó a cerrar pozos de petróleo, evidenciando la interdependencia entre ambas cadenas de valor.

El cierre de este simposio estuvo a cargo del presidente y CEO de YPF, Horacio Marín –y que contó con la cobertura de Shale24-, quien expuso sobre el Plan 4x4 de la compañía y qué están haciendo para mejorar la productividad, ser más eficientes y los objetivos hacia el 2030 y 2031 con las exportaciones de petróleo y de GNL.