El próximo paso para el gas de Vaca Muerta será la separación y fraccionamiento de sus líquidos, en especial el butano, propano y gasolina natural para su exportación. Compañía MEGA apostó en 2023 a una expansión de su capacidad de procesamiento, al advertir un fenómeno propio de los yacimientos no convencionales que es el gas asociado al petróleo.
El gas que utiliza MEGA, que transporta a través del poliducto de 12" y 600 km, viene de los yacimientos de YPF y algún abastecimiento chico de Tecpetrol a través de Fortín de Piedra (principal proyecto de shale gas del país).
“Nuestro crecimiento de infraestructura piensa en lo que viene con GNL, pero ya el cambio nos los da la cada vez mayor presencia de gas no convencional rico en NGL's”, indicó Tomás Córdoba, director general de MEGA, en una conferencia a la que asistió Shale24. Si bien siempre existió el negocio de los líquidos, la base era el gas convencional; ahora ya piensa en una nueva escala por Vaca Muerta, el shale gas y el gas asociado.
El plan integral de inversiones para el periodo 2023-2028 es por u$s 650 millones, además de la nueva fase presentada al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) -a la espera de aprobación- entre 2026-2028 por u$s 360 millones. El objetivo del proyecto es ampliar la capacidad de separación, transporte y fraccionamiento de líquidos del gas natural o NGL's (Natural Gas Liquids).
Todo esto va de la mano del desarrollo de Vaca Muerta, que junto al incremento de la producción de petróleo también está viendo crecer el gas asociado al crudo -rico en componentes que son valiosos para el negocio de MEGA-. El gas asociado, tal como informó Shale24, se duplicó en 2025 con respecto al año anterior, según datos de Economía & Energía, de Nicolás Arceo.
Las claves de los NGL's o líquidos del gas natural
La planta de MEGA, en su cabecera de separación en Loma La Lata en Neuquén y su complejo de fraccionamiento de Bahía Blanca en Buenos Aires, tuvo su primer diseño a fines de los noventa donde detectaron mucha presencia de metano 91% en el gas de la cuenca, el etano era cerca del 4%, menos del 2% de propano y 1% de butano, mientras que el resto eran componentes residuales.

Desde la puesta en operaciones, en 2001, han pasado nada menos que 25 años con fuertes cambios en la industria del Oil & Gas. Es así que el crecimiento del no convencional desde 2013 llevó a que en los últimos años entrara a la planta un gas que tiene un 10% menos de metano y que multiplicó por tres el etano y el propano y que cuadriplicó la presencia de gasolina natural. Es un gas mucho más rico.
Mientras que otras compañías acondicionan el gas para inyectarlo en gasoductos según normativas nacionales, el objetivo de MEGA se aboca a extraer del gas argentino -que casi no tiene azufre y eso ayuda a acelerar el procesamiento- sus principales recursos del GLP, que son el propano y el butano. El gas que reciben llega mayormente de yacimientos, aunque las refinerías de petróleo también hacen su propia separación.
En este contexto, la expansión de MEGA tiene como eje “maximizar la utilización de la infraestructura existente” que requiere más bombeo, así es que están en construcción dos estaciones de rebombeo para el poliducto, y está a punto de concluirse el Nuevo Tren de Fraccionamiento (NTF), que en unas pocas semanas anunciarán su puesta en marcha.
El conceto que utilizan en la compañía es el de “expansión modular escalable”. Mega procesa 4.800 toneladas diarias de líquidos y dará un salto de 50% en dos etapas: un 20% con el NTF puesto en marcha y el 30% restante con las dos plantas rebombeo, que construirá PECOM en General Roca (Río Negro) y Gaviotas (La Pampa), entre otras obras adicionales, que describió Shale24.
MEGA es propiedad de YPF (38%), Petrobras (34%) y Dow Argentina (28%), recibiendo el aval de las tres y en particular de la primera que con el Plan 4x4 apunta a incrementar la producción de petróleo (y en consecuencia de gas asociado) y de gas para el GNL.
El precio de la “sopa” de NGL's
Una regla práctica para conocer el precio (y así tener una referencia como ocurre con el petróleo y el Brent) es determinar el valor de la “sopa” de componentes está entre 6 y 7 dólares por millón de BTU, mientras que el gas natural ronda los 3 y 4 dólares condicionado por la estacionalidad.
“Es un negocio que multiplica el precio del gas por el proceso y el repago de la inversión que se monetiza por encima de la materia prima”, añadió Córdoba. Si bien el objetivo de Vaca Muerta está actualmente en el petróleo, el gas asociado y el que será para exportación en formato GNL están generando proyectos que complementan a MEGA , como el de TGS o el de Pluspetrol.
MEGA es el mejor ejemplo del midstream en la industria de los hidrocarburos. El upstream, la extracción de petróleo y gas, y el downtream, el refino y comercialización, son el "punta a punta". No obstante, en el medio existe un complejo de tuberías, plantas y tecnología que busca transportar los hidrocarburos y aprovechar sus recursos adicionales como los NGLs.
El objetivo central es separar los compuestos valiosos del gas natural, monetizarlos de la forma más eficaz posible. Lo que persigue la producción de NGLs es obtener todos o algunos o la mayoría de estos compuestos.