Vaca Muerta volvió a mostrar en febrero un rendimiento sólido de su petróleo y también en el gas no convencional, a pesar de que el verano desacelera la demanda-. La expansión de la infraestructura de transporte permite que el envión de la actividad se sostenga, mientras que el gas aguarda nuevas obras en el Gasoducto Perito Moreno y la puesta en marcha, en 2027, de la plataforma exportadora de GNL.
Un informe de Economía & Energía, la consultora de Nicolás Arceo, el segmento no convencional, traccionado por el shale de Vaca Muerta, trepó hasta los 591 mil barriles por día. En febrero, la industria en Neuquén produjo 603.793 barriles por día y el país alcanzó los 874.000 barriles diarios.
En paralelo, la producción de shale gas también sumó volumen y alcanzó los 78 millones de metros cúbicos por día (MMm³/d), un aporte que adquiere relevancia de cara a la demanda invernal y a las posibilidades de profundizar exportaciones estacionales.
Sin embargo, la foto actual del mapa productivo vuelve a mostrar un patrón instalado: un grupo reducido de concesiones concentra la mayor parte del crecimiento y condiciona -para bien o para mal- el dinamismo general de la roca madre de la Cuenca Neuquina.
Los cinco motores del shale oil
Loma Campana, el bloque operado por YPF en sociedad con Chevron, lideró la producción del petróleo no convencional en Vaca Muerta. Entregó 96,9 mil barriles diarios en febrero y consolidó una brecha sostenida frente al resto de los bloques. Su escala, la ventana productiva y el grado de maduración operativa la ubican nuevamente como el corazón del shale oil.
La Amarga Chica, nuevamente en el ranking aparece YPF como operador y ahora en sociedad con Vista luego de la salida de Petronas, es un yacimiento que también registró un salto interanual de 56,5 kbbl/d a 81,2 kbbl/d, una cifra que la acerca a su mejor marca histórica.
En el caso de Bajada del Palo Oeste, el barco insignia de Vista, la producción trepó entre febrero de 2025 y febrero de 2026 de 50,3 kbbl/d a 66 kbbl/d. La petrolera fundada por Miguel Galuccio sigue maximizando la productividad por pad y puso en marcha nuevos pozos que empujan su sendero ascendente.
Bandurria Sur, proyecto de YPF en compañía de Shell y Vista -que compró la parte de Equinor-, aportó un salto de 13,3 kbbl/d, al pasar de 59,6 kbbl/d a 81,1 kbbl/d, una expansión que la vuelve a ubicar entre las de mejor desempeño mensual. Junto con Loma Campana compone una dupla que explica buena parte del crecimiento de YPF en shale.
Por su parte, aparece uno de los proyectos más recientes de YPF y que más está acelerando: La Angostura Sur (YPF) alcanzó 31,5 kbbl/d, con una curva de desarrollo que empieza a estabilizarse en niveles más altos.
En total, estos cinco bloques, más el aporte de otros proyectos en operación, llevaron el shale oil a 591 kbbl/d, muy cerca del umbral simbólico de los 600 mil barriles diarios.
El shale gas también se mueve
Del lado del gas, Fortín de Piedra, el yacimiento de Tecpetrol, se mantuvo como líder indiscutido con 26,1 MMm³/d, apenas una variación marginal frente a enero pero suficiente para conservar más de un tercio del total del shale gas argentino. La política de pozos de alta productividad y el historial del Plan Gas siguen sosteniendo el perfil de la compañía.
Aguada Pichana Este, el bloque que opera TotalEnergies en Vaca Muerta, aportó 14,8 MMm³/d; en tanto La Calera, que opera Pluspetrol y que tiene como socio a YPF, mostró estabilidad con 10,7 MMm³/d. Estas áreas funcionan con volúmenes elevados y consistentes, con variaciones que responden a etapas de mantenimiento y de la demanda estacional.
En Aguada Pichana Oeste, el bloque de shale gas en Vaca Muerta de Pan American Energy, la producción creció hasta 7,8 MMm³/d; mientras que Sierra Chata, el área que opera Pampa Energía, pasó en un año de producir 5,4 MMm3/d a 7,6 MMm³/d, colocándose entre las de mejor desempeño de febrero último.
Con estos aportes, el shale gas totalizó 78 MMm³/d, mostrando que, aunque el foco del mercado está hoy en el petróleo, el gas sigue siendo un componente clave para la balanza energética y el horizonte exportador.