PECOM firmó su primer contrato de venta de crudo propio con Trafigura, una de las mayores comercializadoras físicas de materias primas del mundo.
La operación fue negociada y ejecutada de punta a punta por San Benito Upstream, la sociedad relacionada que la petrolera del grupo Pérez Companc ya venía usando como vehículo en sus compras de activos. La primera entrega está prevista para los próximos meses, y con ella la empresa suma una capacidad que hasta ahora no tenía.
Esa capacidad es la de comercializar su propia producción en lugar de venderla en boca de pozo a un tercero.
Con Trafigura como contraparte y una salida declarada al mercado interno y al internacional, PECOM entra en la etapa donde se define el margen que antes quedaba en manos del comprador. Para una compañía que en poco más de un año pasó de reingresar a la producción a discutir el quinto lugar del crudo argentino, el brazo comercial es el eslabón que le faltaba para quedarse con el valor completo del barril que produce.
Idas y venidas para PECOM
El movimiento cierra una secuencia veloz. PECOM había vuelto al negocio de producción en 2024, con la compra a YPF de dos clusters convencionales en el Golfo San Jorge. En febrero de este año sumó Manantiales Behr, el segundo yacimiento convencional más grande del país, unos 25.500 barriles diarios de crudo pesado, por u$s 410 millones y después de que se cayera la negociación previa con otro comprador.
Con la incorporación del bloque El Corcobo, en Mendoza y La Pampa, regresó al top 5 del crudo argentino con más de 50.000 barriles diarios operados, un lugar que no ocupaba desde que le vendió sus activos a Petrobras en 2003.

San Benito Upstream no es una subsidiaria plena sino una sociedad relacionada, y su papel fue creciendo con cada jugada: puso el 49% de Manantiales Behr, acompañó en El Corcobo y ahora es la que negocia y firma la venta.
PECOM está concentrando en ese vehículo la parte comercial de su expansión, lo que vuelve a San Benito una pieza central para entender quién se queda con qué en cada operación.
El momento conversa con lo que hace el resto de la industria. YPF avanza con su Plan 4x4, que incluye la salida de decenas de bloques convencionales para concentrar capital en Vaca Muerta y en Argentina LNG.
Esa retirada del convencional maduro abrió la cancha para operadoras que hicieron el camino inverso, como Continental Resources y la propia PECOM, especializadas en los campos que las grandes sueltan. La venta a Trafigura le agrega a esa apuesta productiva una pata comercial y deja a la compañía menos atada a que un tercero le compre el crudo en la puerta del yacimiento.
El mapa global de la demanda
La elección de la contraparte apunta a la exportación. Elegir a un comercializador físico global como primera operación mira al mercado internacional antes que al abastecimiento local.

El grueso de lo que produce PECOM es crudo pesado del Golfo San Jorge, de la variedad Escalante: más denso y con más azufre que el Medanito de Vaca Muerta, cotiza con descuento frente a los livianos, pero tiene salida de exportación estable por las terminales patagónicas de Termap, en Caleta Córdova y Caleta Olivia.
La infraestructura de evacuación que PECOM ganó con su posición en el Golfo San Jorge es la que va a definir si puede alimentar cargamentos de exportación con regularidad o si el contrato se resuelve, al menos al principio, en el mercado interno.
El brazo comercial también toca la caja, y ahí está el interés para el tenedor de deuda. PECOM colocó Obligaciones Negociables en mayo y transita un desapalancamiento: según las proyecciones que presentó a los inversores, apunta a ventas por unos u$s 847 millones en 2026, su último año proyectado con flujo de caja libre negativo, y a bajar la relación deuda/EBITDA desde 2,7 veces este año hacia menos de una vez en 2028, sobre un breakeven promedio en torno a los u$s 47 por barril. Quedarse con el margen de comercialización, en vez de cederlo a un intermediario, empuja en la dirección de esa generación de caja que la compañía le prometió al mercado.