Plan Andes: Venoil avanza sobre el sur de Mendoza y completa el mapa de operadores provinciales

La provincia autorizó la cesión del total de YPF en Cerro Fortunoso y Valle del Río Grande a una operadora de capital local que ya gestiona áreas convencionales. La resolución mantiene la responsabilidad solidaria por los pasivos ambientales y posterga la prórroga de las concesiones

por Martin Oliver

Se autorizó la cesión del 100% de la participación de YPF en las concesiones de explotación de Cerro Fortunoso y Valle del Río Grande, en Malargüe

En el extremo sur de Mendoza, donde varios pozos llevan más de 30 años bombeando crudo, la provincia volvió a correr las fichas del tablero petrolero. 

La Dirección de Hidrocarburos del Ministerio de Energía y Ambiente autorizó la cesión del 100% de la participación de YPF en las concesiones de explotación de Cerro Fortunoso y Valle del Río Grande, en el departamento de Malargüe, a favor de Venoil. La medida se inscribe en el Plan Andes, el proceso con el que la petrolera de mayoría estatal se desprende de áreas convencionales para concentrar capital en el no convencional de Vaca Muerta.

La beneficiaria no es un nombre nuevo en la provincia. Venoil ya gestiona en Mendoza las áreas Piedras Coloradas y Cacheuta, cuya cesión la firma había presentado junto con CGC ante la misma Dirección de Hidrocarburos. Con el clúster de Malargüe, la operadora de capital local suma dos yacimientos maduros a una cartera que viene construyendo a partir de los activos que las grandes compañías deciden abandonar. La provincia evaluó su capacidad legal, técnica y económico-financiera antes de aprobar el traspaso.

El permiso, sin embargo, no es una entrega en blanco. La resolución preserva de forma expresa las facultades provinciales de control y fiscalización, y mantiene la responsabilidad solidaria entre YPF y Venoil sobre el abandono de pozos y el saneamiento de los pasivos ambientales generados antes de la cesión. Cualquier cláusula privada entre cedente y cesionaria que pretenda limitar esas obligaciones, advirtió el texto, no podrá oponerse a Mendoza. En yacimientos explotados durante años, la letra chica del pasivo pesa tanto como la del activo.

Hay un segundo límite. La autorización rige por 4 meses: dentro de ese plazo, las dos empresas deben firmar la escritura pública definitiva e inscribirla para que la transferencia tenga vigencia plena. El pedido de prórroga de 10 años de las concesiones, solicitado en conjunto por YPF y Venoil, quedó para una instancia posterior, una vez perfeccionada la cesión. La provincia primero ordena el traspaso; recién después discute por cuánto tiempo.

Venoil ya gestiona en Mendoza las áreas Piedras Coloradas y Cacheuta, cuya cesión la firma había presentado junto con CGC ante la misma Dirección de Hidrocarburos

Un mapa que YPF terminó de soltar

La operación cierra un recorrido que la provincia administra desde 2024. El Plan Andes en Mendoza se desarmó por clústeres: las áreas Llancanelo y Llancanelo R, reconocidas por su crudo pesado, pasaron a Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) en noviembre de ese año; el Clúster Norte, con Barrancas, Vizcacheras, La Ventana, Mesa Verde, Ceferino y Río Tunuyán, fue a manos de Petróleos Sudamericanos, un paquete que la propia Dirección de Hidrocarburos estimó en unos 2.200 metros cúbicos diarios, cerca del 25% de la producción provincial.

El tercer tramo, el Clúster Sur, con Cañadón Amarillo, El Portón y Chihuido de la Salina entre sus bloques, quedó en una unión transitoria que encabezó Quintana Energy a comienzos de 2025. En aquel momento, el Gobierno de Mendoza presentó esa cesión como la culminación del Plan Andes en la provincia. Dieciséis meses después, la transferencia de Cerro Fortunoso y Valle del Río Grande demuestra que el mapa todavía tenía piezas por mover. La reconfiguración del padrón de operadores, lejos de cerrarse, sumó un capítulo.

Con el clúster de Malargüe, la operadora Venoil de capital local suma dos yacimientos maduros a una cartera que viene construyendo a partir de los activos que las grandes compañías deciden dejar de lado

"Esta cesión es parte del dinamismo y atomización de los actores del sector, de una reconfiguración del mapa de operadores en Mendoza", definió la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre. El director de Hidrocarburos, Lucas Erio, enmarcó el traspaso en un esquema que, según describió, permite sostener la actividad y promover inversiones con control técnico, económico, legal y ambiental de la Provincia.

La cuenta del campo maduro

Detrás del cambio de titularidad hay una lógica económica precisa. Un yacimiento maduro rinde poco a una operadora integrada que mide su capital contra el retorno de un pozo horizontal en Vaca Muerta, pero puede ser rentable para una firma especializada que apueste a la recuperación secundaria, baje su lifting cost y estire la vida útil del reservorio. El factor de recobro, no el anuncio, es lo que sostiene este tipo de operaciones.

Esa es la apuesta que Mendoza acompaña, y la que define el riesgo. Venoil no compra producción de pico: hereda declino, infraestructura usada y una factura ambiental que la provincia se encargó de dejar atada. El nuevo mapa de operadores del convencional mendocino se termina de dibujar pozo por pozo. Lo difícil no es firmarlo, sino hacerlo producir.