La Cámara de la Industria Química y Petroquímica (CIQyP) y el Instituto Petroquímico Argentino (IPA) reunió a referentes de la industria para analizar los desafíos y oportunidades que enfrenta el sector en una nueva etapa de la economía argentina, bajo el lema “Desafíos para la sustentabilidad y el crecimiento de la industria química y petroquímica”.
El encuentro puso el foco en las condiciones necesarias para que la industria pueda acompañar el crecimiento de las principales cadenas productivas, aumentar la producción y el valor agregado y fortalecer su inserción en los mercados regionales y globales.
Matías Campodónico, presidente de la CIQyP y de Dow para América Latina, destacó el rol estratégico de la industria química por su presencia transversal en distintas cadenas productivas y su capacidad para transformar los recursos argentinos en productos de mayor valor agregado.
En ese sentido, señaló que Vaca Muerta está generando un cambio en la matriz energética del país y que el crecimiento de la producción de gas y líquidos podría impulsar una nueva etapa de inversiones en petroquímica e industrialización.
También destacó el potencial de expansión de la minería, especialmente en cobre y litio, que demandará nuevos insumos y soluciones químicas, así como el papel del agro, que requiere fertilizantes, agroquímicos y tecnología para incrementar su productividad. “Nuestra industria está en el corazón de prácticamente todos los sectores que pueden explicar buena parte del crecimiento argentino de los próximos años”, afirmó Campodónico.

Competitividad e inversiones, las claves para aprovechar el crecimiento
Dante Sica, socio fundador de ABECEB y exministro de Producción y Trabajo de la Nación, analizó los desafíos que enfrenta la industria argentina en un escenario marcado por la inversión, las exportaciones y una mayor integración internacional.
Durante el encuentro, Sica señaló que Argentina atraviesa un cambio estructural en su modelo económico y destacó la posición estratégica que ocupa la industria química y petroquímica en ese proceso.
“La química y la petroquímica están en la base de la nueva estructura productiva argentina. El sector es una plataforma habilitadora de nuevas cadenas de valor, por su capacidad para proveer insumos, materiales, procesos y tecnologías a actividades como energía, minería, agro, construcción e industrias exportadoras. Pero tener recursos no garantiza capturar la oportunidad: hay que competir por las inversiones”, aseguró.
En este sentido, identificó a la infraestructura y el costo del financiamiento como dos restricciones centrales para los sectores de mayor dinamismo y remarcó la importancia de generar condiciones que permitan desarrollar encadenamientos productivos y proveedores locales.

De Vaca Muerta a los alimentos: el desafío de fortalecer la cadena de valor
Durante el panel “Oportunidades de crecimiento de la industria química y petroquímica: de Vaca Muerta a los alimentos, una sólida cadena de valor”, los referentes del sector analizaron la relación entre los recursos naturales y el desarrollo de nuevas cadenas industriales.
Para Marcos Sabelli, CEO de Profertil, la cadena de los fertilizantes constituye uno de los ejemplos de cómo la industria química puede transformar un recurso energético en mayor productividad y producción de alimentos.
“Convertimos la energía del gas natural en fertilizante, el fertilizante en alimento para el suelo y ese alimento en comida para todos”, explicó Sabelli.
El concepto refleja el rol de la industria química como articuladora entre distintos sectores de la economía y su capacidad para generar valor a partir de recursos disponibles en el país.
Minería, química y tecnología: nuevas oportunidades de desarrollo
La expansión de la actividad minera representa otra oportunidad para ampliar la participación de la industria química y petroquímica en nuevas cadenas de valor.
Luciano Bertinelli, responsable de Químicos para Minería de BASF para América, destacó que los nuevos proyectos mineros demandan cada vez más conocimiento, tecnología y soluciones químicas especializadas.
En este contexto, señaló que Argentina cuenta con una base industrial y de conocimiento capaz de desarrollar proveedores y soluciones para acompañar el crecimiento de la actividad minera.
Bertinelli puso especial foco en el potencial del cobre, cuya demanda continuará siendo relevante en los próximos años, y remarcó la oportunidad que representa para el país el desarrollo de nuevos proyectos mineros.
Competir frente a una industria global cada vez más exigente
Durante el panel también se analizó el desafío de sostener la competitividad de la industria química argentina en un escenario internacional cada vez más exigente.
Pablo Lacunza, director industrial Latam South de Atanor/Albaugh, planteó que la competitividad de la industria local no debe medirse únicamente frente a las importaciones, sino también en relación con otras plataformas industriales a nivel global.
“Las plantas que logran mejores condiciones de competitividad son las que tienen mayores posibilidades de captar producción y sostener nuevas inversiones”, afirmó Lacunza.
En este marco, la CIQyP y el IPA reafirmaron su compromiso con el desarrollo de una industria química y petroquímica competitiva, sustentable e integrada a las principales cadenas de valor, con capacidad para ampliar su presencia en los mercados internacionales a partir de la inversión, la capacitación y la generación de mayor valor agregado.


