Ernesto Díaz, vicepresidente de Rystad Energy para Latinoamérica, analizó con Shale24 la ventaja que la crisis en Medio Oriente le abre a Vaca Muerta y las condiciones para convertirla en una oportunidad económica sostenible que impulse el salto exportador de la cuenca neuquina.
Según Díaz, la crisis ya modificó los precios y podría alterar el cronograma del mercado global de gas natural licuado (GNL), pero advierte que la oportunidad pasa por construir una plataforma exportadora confiable y competitiva que perdure después de la crisis, más allá de vender GNL a precios elevados mientras dure.
El último análisis de Rystad Energy estima, en su escenario base, que la interrupción de los flujos por el estrecho de Ormuz implicará una pérdida de 57 millones de toneladas de GNL en 2026. En octubre, los precios en Asia y Europa llegaron a u$s 30 por millón de BTU (unidades térmicas británicas), y Europa comenzó noviembre con sus almacenamientos de gas al 75% de su capacidad, frente al 99% registrado en 2023.
Díaz pone el foco en otra variable: “Hay otro dato que me parece más importante para Argentina: la guerra podría retrasar entre 2 y 4 años la sobreoferta global de GNL que se esperaba hacia el final de esta década”.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) llegó a una conclusión en la misma dirección. En su informe trimestral sobre el mercado de gas de abril, estimó que el conflicto podría restar unos 120.000 millones de metros cúbicos (bcm) de oferta acumulada de GNL entre 2026 y 2030, cerca del 15% de lo previsto para ese período. Según el organismo, el impacto se concentra en 2026 y 2027 y demora la llegada de la ola de nueva capacidad de licuefacción. Solo los daños en las instalaciones de Qatar podrían recortar casi 70 bcm de su producción hasta 2030, en un escenario de 4 años de reparaciones.
Para Díaz, la crisis refuerza el valor de diversificar proveedores y reducir la dependencia del golfo Pérsico. En ese mapa, la Argentina podría posicionarse como un nuevo proveedor desde el Atlántico, con grandes recursos y una industria shale que ya demostró su potencial.
El país ya tiene un primer proyecto en marcha. Southern Energy (SESA), el consorcio que integran Pan American Energy (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%), contrató por 20 años 2 buques de licuefacción para el golfo San Matías, en Río Negro, con una capacidad conjunta de 5,95 millones de toneladas anuales (MTPA). Según informó Golar, el Hilli Episeyo empezará a operar durante 2027 y el MK II, de 3,5 MTPA, en 2028.
El proyecto también tiene comprador y financiamiento. Southern Energy firmó con la alemana SEFE un contrato por 2 millones de toneladas anuales durante 8 años, con entregas previstas desde fines de 2027. Además obtuvo u$s 900 millones de financiamiento internacional para el gasoducto San Matías, una obra de 472 kilómetros con una inversión estimada en u$s 1.300 millones, según informó el Gobierno de Río Negro.
Shale24: La crisis en Medio Oriente podría retrasar entre 2 y 4 años la sobreoferta global de GNL. ¿Qué fundamentos sostienen esta proyección y cuánto tiempo de ventaja le daría a la Argentina para ingresar al mercado internacional?
Ernesto Díaz: La interrupción de las exportaciones del golfo Pérsico cambia el balance global de oferta y demanda y posterga la sobreoferta que se esperaba hacia 2030. Para Argentina es una oportunidad, pero los proyectos llevan años de desarrollo y no podemos perder tiempo.
Shale24: Se habla mucho de los cuellos de botella que podrían impedir que Vaca Muerta se convierta en una plataforma exportadora global de GNL. ¿Qué infraestructura e inversiones faltan y cuáles son los plazos realistas?
ED: El recurso está. Lo que falta es desarrollar la infraestructura: gasoductos, plantas de tratamiento y licuefacción, y terminales de exportación. Los primeros proyectos podrían comenzar a operar en 2027 o 2028, pero los de mayor escala llegarían recién hacia 2030 o 2031.
Shale24: En su análisis plantea que esta es una oportunidad histórica para posicionar a la Argentina como proveedor global de GNL. ¿Qué decisiones deberían tomarse en los próximos 12 meses?
ED: Lo más importante es pasar de los anuncios a las inversiones concretas: cerrar contratos de largo plazo, asegurar financiamiento y tomar las decisiones finales de inversión. También hay que garantizar estabilidad regulatoria y fiscal para atraer el capital necesario, con la ayuda del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La primera de esas decisiones de gran escala ya tiene fecha. Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, anunció durante la AOG Patagonia 2026, en Neuquén, que el 26 de noviembre YPF, la italiana Eni y XRG, la firma de inversión internacional de la emiratí ADNOC, firmarán la decisión final de inversión (FID) de Argentina LNG. Las obras comenzarían en febrero de 2027.
Con la firma, Argentina LNG empezará a contar sus 4 años de obras, un plazo que lo ubica en la franja de 2030 o 2031 que Díaz marca para los proyectos de mayor escala.