Shale gas en plena expansión

Sierra Chata se afirma como la columna gasífera de Pampa Energía: subió 70% interanual en mayo mientras El Mangrullo cayó 24%

El bloque de shale gas alcanzó 7,73 millones de metros cúbicos diarios y aportó el grueso del gas que produce la compañía. En el mismo mes, Rincón de Aranda marcó un récord de petróleo y se llevó la mayor parte del capital

por Martin Oliver 30 Junio de 2026
30 Junio de 2026
En mayo, Sierra Chata produjo 7,73 millones de metros cúbicos diarios de gas, un 70% más que un año antes
En mayo, Sierra Chata produjo 7,73 millones de metros cúbicos diarios de gas, un 70% más que un año antes

En mayo, Sierra Chata produjo 7,73 millones de metros cúbicos diarios de gas, un 70% más que un año antes, y quedó como el principal bloque gasífero de Pampa Energía. 

El Mangrullo, el otro pilar de gas de la operadora, recorrió el camino inverso: retrocedió 24% interanual hasta 5,67 millones de metros cúbicos diarios, aun cuando rebotó con fuerza frente a abril por la mayor demanda invernal. Los datos surgen del Capítulo IV de la Secretaría de Energía.

Juntos, los dos bloques sumaron 13,4 millones de metros cúbicos diarios, el grueso del gas operado por la compañía que conduce Marcelo Mindlin. En el promedio anual esa distancia se diluye. En el dato mensual queda expuesta: el shale de Sierra Chata empuja, el gas más maduro de El Mangrullo cede.

Dos bloques que se mueven en sentidos opuestos

La diferencia no es de coyuntura. Sierra Chata es un desarrollo de shale gas en plena fase de expansión. El salto interanual del 70% acompaña lo que la compañía ya había anticipado en la certificación de reservas de su reporte anual: el bloque sumó 28 millones de barriles equivalentes de reservas probadas durante 2025, una mejora del 41%. La productividad geológica del activo respalda la curva.

El Mangrullo es un bloque gasífero más antiguo, operado en su totalidad por Pampa. El rebote frente a abril respondió a la estacionalidad invernal y a la puesta en producción de pozos, pero la base interanual quedó por debajo. La caída del 24% mide la distancia entre un activo en madurez y el shale que lo reemplaza en el peso de la cartera.

A medida que Sierra Chata escala, el gas de Pampa se apoya cada vez más en un solo bloque, mientras El Mangrullo pierde participación relativa. La diversificación gasífera de la compañía, en los hechos, se estrecha.

Pampa
Sierra Chata es un desarrollo de shale gas en plena fase de expansión. El salto interanual del 70% acompaña lo que la compañía ya había anticipado en la certificación de reservas de su reporte anual

El petróleo se lleva el capital, el gas sostiene el margen

Mientras el gas se reordena, el petróleo marca el ritmo de la inversión. En mayo, Rincón de Aranda promedió más de 25.600 barriles diarios, un récord para el bloque y un alza del 311% interanual frente a los 6.237 barriles de mayo de 2025. Contra abril, la mejora fue del 25,5%. La curva del activo, que un año atrás producía menos de 1.000 barriles por día, todavía no encontró su techo.

La economía del bloque mejoró en paralelo. El lifting cost bajó de los u$s 24 por barril de la etapa inicial, cuando el crudo salía en camión, a u$s 8 tras la conexión al oleoducto La Amarga Chica Norte, y la compañía proyecta u$s 5 con la planta central de procesamiento (CPF, por sus siglas en inglés) definitiva.

Esa expansión explica adónde va el capital. Pampa destinó u$s 776 millones a Rincón de Aranda en 2025 y presupuestó u$s 771 millones para este año, sobre un desembolso total de desarrollo que supera los u$s 1.500 millones, la mayor asignación a un solo activo en su historia. En marzo formalizó una solicitud al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) por u$s 4.500 millones para el upstream del bloque. El objetivo intermedio son 28.000 barriles diarios hacia mediados de 2026 y una meseta de 45.000 en 2027.

El gas juega otro papel en ese esquema. Desde la Resolución 400/2025 de la Secretaría de Energía, que descentralizó la compra de combustible en el mercado eléctrico mayorista (MEM), Pampa autoabastece de gas propio a sus centrales térmicas más eficientes. El autoconsumo pasó del 10% de su producción gasífera en diciembre al 29% en enero. Cada metro cúbico que quema en sus ciclos combinados en lugar de venderlo le captura el margen entre su costo de combustible y el precio marginal del sistema.

El gas como base del horizonte exportador

La producción gasífera de Pampa mira más lejos que el mercado interno. Según Wood Mackenzie, Argentina podría alcanzar un pico de producción de gas del orden de 180 millones de metros cúbicos diarios y afirmarse como proveedor regional y exportador de gas natural licuado (GNL). Pampa es socia del proyecto Southern Energy, que prevé licuar y exportar gas desde el Golfo San Matías, y del consorcio del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).

En ese mapa, el desempeño de Sierra Chata pesa más que un promedio mensual. El bloque que más crece en gas es también el que tendrá que sostener la base de volumen sobre la que Pampa construye, a la vez, su negocio de generación y su apuesta exportadora. Mayo mostró cuál de los dos pilares carga hoy ese peso.

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