Venoil Energía asumió nuevas operaciones en Malargüe: cómo es el plan para invertir u$s150 millones hasta 2036

La compañía formalizó la recepción de los campos de YPF en el marco del Plan Andes. Con pozos maduros que registran cortes de agua de hasta 94,6%, desplegará un agresivo plan técnico que incluye inyección de polímeros y los primeros pozos nuevos en más de seis años. Su dotación se eleva a más de 800 colaboradores

Por Redacción - Oil&Gas

Gustavo Naves, Presidente y CEO de Venoil Energía junto a todo su equipo en el take over

Venoil Energía concretó la toma efectiva de Valle del Río Grande y Cerro Fortunoso, completando la cesión de ambas concesiones en el marco del Plan Andes con una inversión de 150 millones de dólares para los próximos diez años

A su vez destacó el trabajo realizado por YPF a lo largo de la historia productiva de estas áreas y la articulación desarrollada durante el proceso de transición como base para dar continuidad operativa y proyectar una nueva etapa de desarrollo.

La compañía remarcó la importancia de seguir construyendo vínculos de colaboración que contribuyan al desarrollo energético del país. “Este take over representa un nuevo salto de escala para Venoil Energía. Nuestro propósito es consolidarnos a través del talento, la eficiencia y la confianza en nuestra cadena de valor” expresó Gustavo Naves, Presidente y CEO de Venoil Energía. Con operaciones en Mendoza y Santa Cruz, Venoil cuenta actualmente con 340 colaboradores.

A partir de la incorporación de las operaciones de Malargüe, la empresa alcanzará una dotación mayor a 800 integrantes, acompañando una nueva etapa de crecimiento y expansión operativa. En paralelo, Venoil Energía proyecta un plan de inversiones de 229 millones de dólares para sus operaciones en Argentina, de los cuales 206 millones de dólares corresponden a Mendoza y 23 millones de dólares a Santa Cruz, con las cuales consolidará una estrategia de cambio sostenido.

La ingeniería de un hito: la vida útil del convencional maduro

Detrás del comunicado institucional y la firma formal del takeover, la llegada de Venoil al clúster Malargüe reconfigura el mapa petrolero de Mendoza. Con el traspaso operado del 100% de la participación de YPF, la compañía pasa a ocupar el cuarto lugar entre los mayores productores de crudo operado de la provincia, ubicándose detrás de YPF, Pluspetrol y Petróleos Sudamericanos. La transacción se perfecciona tras la aprobación por parte del Gobierno de Mendoza de la extensión de concesiones hasta el 15 de noviembre de 2037.

El clúster produce cerca de 4.368 barriles diarios de crudo y 237.200 metros cúbicos de gas. Su operación está fuertemente marcada por una elevada presencia de agua en formación: la tasa de corte de agua alcanza el 87,4% en el bloque Cerro Fortunoso y escala hasta un crítico 94,6% en Valle del Río Grande. Este fenómeno implica que, por cada barril de crudo extraído en Valle del Río Grande, la compañía debe bombear, separar, tratar y reinyectar más de 17 barriles de agua, lo cual impacta en el costo de extracción.

Gustavo Naves participó del Mendoza Energy Summit organizado por Shale24, Santander y el gobierno de Mendoza

El programa técnico: pozos inactivos, polímeros y perforación

Para revertir la declinación natural y maximizar el factor de recobro, el plan comprometido por Venoil destina 91 millones de dólares en inversiones firmes, repartidos entre 32,15 millones para Cerro Fortunoso y 58,85 millones de dólares para Valle del Río Grande. En primer lugar, la estrategia incluye la inyección de polímeros mediante la aplicación de soluciones viscosas en los fluidos para mejorar el barrido en el reservorio y evitar que el agua se canalice por las zonas de mayor permeabilidad.

En segundo lugar, se procederá a la conversión de pozos productores en inyectores con el fin de sostener la presión estática de la cuenca y, en tercer lugar, se realizarán trabajos de workover y reactivación de infraestructura inactiva y se efectuará la limpieza de pozos profundos. Por último, el plan contempla la perforación de pozos nuevos, reactivando la actividad de perforación en estas áreas tras un estancamiento de más de seis años.

El modelo de negocios: "Acá no se puede perder un peso"

El desembarco en Malargüe no es un movimiento aislado, sino el corolario de una estrategia centrada en la puesta en valor de campos marginales y de alta madurez. En recientes intervenciones sectoriales, la conducción de Venoil remarcó el contraste metodológico entre una compañía independiente y una major. A diferencia de una empresa grande que puede compensar pérdidas entre diversos bloques, la firma sostiene una disciplina estricta bajo el principio de que no pueden perder un solo peso.

El modelo operativo de Venoil se articula en tres ejes fundamentales. Por un lado, la eficiencia operativa se canaliza mediante el monitoreo en tiempo real del 60% de los pozos (con meta de alcanzar el 100%) y el uso de equipos de torre propios. Además, la compañía impulsa la atracción de talento integrado por equipos directivos con trayectoria en majors y proveedores de primer nivel. Por último, prioriza generar confianza alineando sus inversiones con la normativa regulatoria provincial.

Para lograr revertir balances en rojo, la operadora refuerza además su estrategia en la digitalización y la inversión directa en compresión. Con la toma efectiva completada, Venoil escala su producción total a casi 8.000 barriles equivalentes diarios y se afianza como uno de los actores clave en el proceso de revitalización de la Cuenca Neuquina mendocina. Dichas acciones apuntan a agilizar la toma de decisiones técnicas y a superar los cuellos de botella en superficie.