Como Trafigura y Vitol, YPF evalúa una comercializadora propia para los líquidos de Argentina LNG

Horacio Marín anticipó en el Argentina Market Briefing de S&P Global que la petrolera montará una compañía de trading para vender el propano, butano, etano y gasolina natural que saldrá del proyecto. La cifra que puso sobre la mesa: u$s 17.000 millones anuales de exportaciones

por Lucía Martínez

La firma previa del acuerdo marco en Adipec entre los titulares de YPF, ENI y Adnoc en 2025

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, sumó una definición a la hoja de ruta de Argentina LNG durante su exposición esta semana en el Argentina Market Briefing que S&P Global organizó en el hotel Sheraton de Buenos Aires. 

La petrolera evalúa crear una compañía de trading propia para comercializar los líquidos que producirá el proyecto de gas natural licuado (GNL) de Vaca Muerta. "Seguramente hagamos una compañía de trading en el futuro porque vamos a ser el quinto exportador de LPG del mundo", afirmó, y cuantificó la escala: YPF pasaría a ser la empresa de mayor exportación de la Argentina, con u$s 17.000 millones anuales.

El anuncio de una mesa de comercialización propia es la pieza que faltaba sobre una cadena física que la compañía ya tiene diseñada, y que el propio ejecutivo detalló en diálogo con Shale24.

La corriente que YPF quiere colocar no es el gas que se licúa, sino todo lo que viaja junto a ese gas rico de la ventana húmeda de la cuenca neuquina. Según describió Marín, el esquema arranca con una planta separadora en la provincia del Neuquén, del orden de u$s 3.000 millones, que divide el condensado del gas húmedo. El condensado (entre 80.000 y 100.000 barriles por día) sale por un ducto dedicado, mientras un gasoducto de 48 pulgadas transporta el gas hacia el punto donde ocurre el trabajo de valorización: una planta en Punta Colorada, en Río Negro, que el ejecutivo comparó con "casi una refinería".

Esa instalación, de unos u$s 8.000 millones y 200 hectáreas (equivalente al 70% de la refinería de La Plata), separa el gas seco para licuarlo y extrae etano, propano, butano y gasolina natural. Cada uno de esos productos tiene un mercado internacional propio y un precio distinto. El GNL se vende por un canal; los líquidos, por otro. Y ese segundo canal es el que, hasta ahora, YPF no tenía cómo operar por cuenta propia a la escala que viene.

Por qué no alcanza con Mega

La Argentina ya exporta gas licuado de petróleo (GLP), y su principal exportador es Compañía Mega, la sociedad que YPF integra con el 38% junto a Petrobras (34%) y Dow, de los Estados Unidos (28%). Mega procesa cerca del 40% del gas de la cuenca y despacha propano y butano desde Bahía Blanca, un flujo que en el primer trimestre de 2026 se multiplicó rumbo a la India.

La corriente que Marín describe es otra. Los líquidos de Vaca Muerta asociados al proyecto de licuefacción son un volumen incremental, ligado al desarrollo del gas rico dedicado al tren, y su comercialización quedaría bajo control directo de YPF, fuera del esquema accionario de Mega. De ahí la lógica de una mesa de trading propia: una cosa es producir los líquidos y otra es venderlos, y el paso de productor a comercializador define cuánto del margen final queda en la empresa.

La ambición de ubicar a la Argentina entre los cinco primeros exportadores mundiales no es nueva en el discurso de Marín: ya la había planteado al inaugurar la ampliación de Mega y en foros sectoriales, vinculándola a la suma de Mega, los proyectos de Transportadora de Gas del Sur (TGS) en Bahía Blanca y los líquidos del desarrollo de Río Negro. Lo que agregó esta semana es el vehículo, la comercializadora, y el número consolidado de exportaciones para la compañía.

Ante Shale24, Marín dimensionó el peso del negocio: los líquidos aportarían una escala exportadora del orden de u$s 20.000 millones anuales en el horizonte a 2050 y "duplicarían el tamaño" de YPF por su valor de mercado. Son proyecciones de la compañía, atadas a que el proyecto llegue a régimen.

La ambición de ubicar a la Argentina entre los cinco primeros exportadores mundiales no es nueva en el discurso de Marín: ya la había planteado al inaugurar la ampliación de Mega y en foros sectoriales, vinculándola a la suma de Mega, los proyectos de Transportadora de Gas del Sur (TGS) en Bahía Blanca y los líquidos del desarrollo de Río Negro

La arquitectura societaria y los plazos

La definición llega mientras Argentina LNG cierra su ingeniería societaria. 

La sociedad UPCO ARLNG I S.A.U. titulariza los bloques dedicados al proyecto, con YPF conservando el 36% del upstream y ENI, de Italia, y XRG, brazo internacional de inversiones de Adnoc, de los Emiratos Árabes Unidos, con 32% cada uno. El esquema contempla una capacidad inicial de 12 millones de toneladas por año mediante dos unidades flotantes de licuefacción, con la decisión final de inversión (Final Investment Decision, FID) prevista para la segunda mitad de 2026 y una inversión integrada que Marín cifró en torno a los u$s 30.000 millones. El consorcio presentó su solicitud al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en junio.

El financiamiento, que el ejecutivo describe como el mayor project finance de la historia de la región, tiene a JP Morgan como asesor principal. Y el cronograma que Marín sostiene apunta a "una producción y exportaciones muy altas para diciembre de 2027", con el tren de GNL en construcción.

La comercializadora, por ahora, es un anuncio en potencial. Marín habló de crearla "en el futuro", sin fecha ni estructura definida, y su necesidad depende de que las plantas de separación y fraccionamiento avancen tras la FID. Hasta que esa infraestructura no esté en marcha, la mesa de trading es la promesa de un negocio que todavía se construye aguas arriba. El diseño ya está sobre la mesa: YPF sabe qué va a producir, cuánto y hacia dónde. Falta el brazo que lo venda.