El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) se convirtió en una de las principales herramientas para captar capitales hacia los grandes proyectos de infraestructura, energía y minería en la Argentina. En un contexto de avance de iniciativas vinculadas al petróleo, el gas y el desarrollo de Argentina LNG, la estabilidad regulatoria, el acceso al financiamiento y la disponibilidad de infraestructura figuran como factores determinantes para convertir los anuncios de inversión en proyectos concretos.
Francisco Romano Rivarola, Head de Pérez Alati, Grondona, Benites & Arntsen, un destacado estudio jurídico integral de Argentina, dialogó con Shale24 sobre el impacto del RIGI en las decisiones de inversión, las condiciones necesarias para que los proyectos de Argentina LNG avancen hacia las etapas de construcción y operación, y los desafíos del país para sostener el crecimiento de la producción de hidrocarburos y consolidarse como proveedor global de energía y minerales críticos.
Desde Caracas, donde asiste a la Cumbre Internacional de Petróleo y Gas en Venezuela, el especialista puso el foco en la necesidad de sostener las inversiones, completar las obras de infraestructura y garantizar el cumplimiento de los compromisos asumidos por el Estado nacional y las provincias, como condiciones centrales para darle previsibilidad al desarrollo energético argentino durante los próximos años.
Shale24: -El RIGI ya comenzó a aprobar proyectos de gran escala. ¿Qué impacto concreto está teniendo en las decisiones de inversión y qué aspectos del régimen todavía deberían mejorarse para atraer más capital?
Francisco Romano Rivarola: - El RIGI es fundamental para todos los grandes proyectos de infraestructura. Como dice Horacio Marín, sin RIGI no es factible Argentina LNG. Esto se debe al compromiso del Estado nacional y de las provincias que adhirieron, cada jurisdicción dentro de su esfera de atribuciones, debe asegurar estabilidad regulatoria y tributaria, además de beneficios impositivos, arancelarios y cambiarios; y cláusulas de arbitraje internacional ante eventuales incumplimientos.
La extensión del RIGI al upstream también es fundamental porque los proyectos de LNG son proyectos integrados: abarcan desde el pozo hasta el barco, pasando por todo tipo de instalaciones, ductos y poliductos. Además, el régimen aceleró proyectos de productores puros que ya estaban en carpeta y que, con el RIGI, se volvieron factibles.
Hay que recordar que producir petróleo en Vaca Muerta, todavía es un 38% más caro que hacerlo en Permian. Esto responde a una serie de factores, como la escala y la logística, pero también al government take. Con el RIGI, ese costo se reduce significativamente y podemos llegar a producir a costos similares a los de Permian.
En cuanto a los aspectos que deberían mejorarse, lo esencial ahora es que todos cumplan: las empresas y los gobiernos nacional y provinciales. Es cierto que el régimen cuenta con mecanismos de solución de controversias bastante fuertes, pero nadie invierte para ir a un arbitraje y esperar años para cobrar. Lo esencial es el cumplimiento.

Shale24: -Los proyectos de Argentina LNG avanzan con distintos socios internacionales. Desde el punto de vista jurídico y regulatorio, ¿qué condiciones son indispensables para que esas inversiones lleguen a la etapa de construcción y operación?
FRR: -Del lado del upstream, proyectos integrados, es esencial que se mantenga el ritmo acelerado de inversiones, del orden de los u$s 25.000 millones anuales, para alcanzar el objetivo de una producción de 1,7 millones de barriles de petróleo diarios y 300.000 metros cúbicos de gas para 2030.
Otra condición indispensable es que los proyectos cuenten con toda la infraestructura necesaria y con offtakers confiables a largo plazo, junto con una financiación adecuada mediante project finance, a tasas y condiciones razonables.
El costo de capital sigue siendo un problema, como lo demuestra el todavía elevado riesgo país. Con offtakers firmes y contratos de largo plazo, esa dificultad se atenúa, porque las ventas garantizan el repago de la financiación.

Shale24: -Pensando en los próximos cinco años, ¿cuáles serán, a su criterio, las condiciones clave para que la Argentina consolide su posición como proveedor global de petróleo, gas y minerales críticos?
FRR: -Son cuatro las condiciones que considero fundamentales. En primer lugar, el mantenimiento de la política pública, tanto a nivel nacional como provincial, con independencia del signo político de la administración de turno.
En segundo lugar, es necesario mantener o incrementar el nivel de inversiones para aumentar la producción, en el orden de los u$s 25.000 millones anuales.
El tercer punto es avanzar con la finalización de todas las obras de infraestructura vinculadas al petróleo y al gas y, al mismo tiempo, resolver el cuello de botella que existe actualmente en la transmisión eléctrica.
Por último, y ligado a todo lo anterior, es fundamental mantener a rajatabla los compromisos asumidos por el Estado nacional y las provincias en el marco del RIGI para los proyectos que cuentan con ese beneficio. En términos más generales, también resulta clave garantizar el cumplimiento de los contratos ,muy especialmente aquellos vinculados con las exportaciones, y sostener la estabilidad tributaria y regulatoria.
En definitiva, la previsibilidad y el cumplimiento de las reglas serán determinantes para que la Argentina pueda sostener el flujo de inversiones necesario y consolidar su posición como proveedor global de energía y minerales críticos.
Según Romano Rivarola, el desafío de los próximos cinco años pasa por cuatro condiciones: mantener la política pública con independencia del signo político de la administración de turno, sostener inversiones del orden de los u$s 25.000 millones anuales, terminar las obras de infraestructura de petróleo y gas junto con resolver el cuello de botella en la transmisión eléctrica, y cumplir los compromisos asumidos por la Nación y las provincias en el marco del RIGI.


