A pesar de contar con sets de fractura parados, el movimiento en la industria de Vaca Muerta está latente, a la espera de la puesta en marcha de los proyectos de exportación de petróleo y GNL junto a la resolución de tensiones internas por la lucha en la reducción de costos y de eficiencia.
No obstante, Vaca Muerta ha sido resiliente a conflictos varios y el ritmo de la actividad con perforadores y sets de fractura parecieran que se acomodan sólo para dar el salto en 2027. En relación al fracking, la Fundación Contactos Energéticos emitió su primera proyección para el año que viene con un número final de 39 mil etapas, un 28,6% más que este 2026.
El grueso de las etapas de fractura en el vigente año fueron realizadas hasta julio, sumando 16.968 en una proyección de la fundación, siguiendo los reportes del ingeniero Luciano Fucello, de 28000. Con un promedio de 2400 fracturas por mes -como ha venido pasando en los primeros siete meses del año-, Vaca Muerta cerrará el 2026 dejando la vara allí arriba.
Claro está que los números de la Fundación Contactos Energéticos tiene como disclaimer que se trata de una proyección preliminar, sujeta a programas de inversión, productividad, precios y condiciones de mercado. La puesta en marcha del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y la confirmación de los proyectos de GNL de Southern Energy (SESA) y de Argentina LNG (la iniciativa de YPF) serán determinantes para querer incrementar la producción de petróleo y gas.
Adelantarse en el tiempo
En la Cuenca Neuquina, cabecera de la roca Vaca Muerta, operan 15 sets de fractura aunque nunca estuvieron todos activos. De hecho, para este mes apenas son ocho los que están trabajando como parte de las tareas de completación de los pozos horizontales. Una explicación es que varias operadoras adelantaron su actividad para mostrarla en sus resultados del tercer trimestre, además de la expansión del Dual Frac -fracturar dos pozos con un mismo set-.
"Hoy el mercado de fractura opera con aproximadamente 30% de capacidad ociosa. Si la capacidad instalada permaneciera constante, un crecimiento de esta magnitud absorbería prácticamente toda esa holgura", remarcó el reporte de la fundación respecto de la actualidad del segmento del fracking en Vaca Muerta.

"El crecimiento de Vaca Muerta ya no se mide solamente en pozos o producción. Se empieza a medir en la capacidad física del sistema para ejecutar más de 100 etapas por día, todos los días del año", indicó.
Es que los números detrás de esa proyección son más relevantes que el récord: se pasaría a 750 pozos completados en el año, es casi un 39% más de actividad interanual en etapas donde la industria pasaría de 77 a 107 fracturas por por día y alrededor de 240 toneladas de arena por etapa -el consumo anual pasa de 6,7 a 9,4 millones de toneladas-.
El acuerdo entre Halliburton e YPF -que levantó polvareda entre las pymes de la cuenca- implica la mejora de la eficiencia en las operaciones, sets de fractura casi en exclusividad para la operadora que encabeza Horacio Marín y hasta la llegada de un set eléctrico que, tal como adelantó Shale24, entrará en funciones en octubre.
"Hoy hay más sets de los que se necesitan; o podemos decir que estamos adelantados en el tiempo: que estos sets de acá a un año o dos nos van a quedar cortos", había dicho Fucello en una entrevista con Shale24 en junio pasado. “La eficiencia, que es lo que se busca, te impacta en algunos insumos como agua, arena o diesel donde hacés más con lo mismo que consumías antes”, agregaba en el diálogo con este medio.
"Las empresas quieren terminar el tercer trimestre, cuando tienen que dar los resultados en la bolsa siempre en el pico máximo, y porque después viene el cuarto trimestre con el cierre de año. Los números después de octubre parece que se termina el mundo, pero después de haber hecho un año espectacular", explicaba.