Gustavo Pérego, director de la consultora abeceb, consideró en diálogo con Shale24 que Vaca Muerta difícilmente se convierta en un proveedor de grandes volúmenes de gas para Brasil en los próximos años. Según explicó, lo impiden las limitaciones de infraestructura y una demanda brasileña poco desarrollada. La principal oportunidad para que el país gane lugar en los mercados internacionales, a su juicio, es Argentina LNG, el proyecto de exportación de gas natural licuado (GNL) de YPF, la italiana Eni y la emiratí XRG.
Pérego no anticipó cambios sustanciales en la integración energética entre ambos países a raíz de las diferencias entre sus gobiernos, ahora con Luiz Inácio Lula da Silva reelecto. Según sostuvo, el intercambio responde a una lógica económica propia. "Por un lado, está el intercambio de energía eléctrica, mediante el cual ambos países compensan sus respectivas demandas según sus necesidades. Por ejemplo, cuando Brasil atraviesa períodos de sequía que afectan la generación hidroeléctrica, Argentina puede abastecer parte de esa demanda, y viceversa", explicó.
Pérego ve en el sistema TGN-Gasbol la salida para el gas
En materia gasífera, el director de abeceb planteó perspectivas más acotadas. "No considero que esté sobre la mesa, al menos en el corto plazo, la posibilidad de desarrollar un gasoducto desde Uruguay hacia Porto Alegre que permita ampliar el Gasoducto del Mercosur", aseguró.
Para Pérego, la vía para colocar los excedentes argentinos es el sistema TGN-Gasbol, a través de Bolivia, por donde ya se realizan envíos de menor escala. Según estimó, con ese esquema las exportaciones podrían ubicarse entre 5 y 8 millones de metros cúbicos diarios, principalmente con el gas que no se consuma en el norte argentino.
El especialista remarcó la capacidad ociosa del Gasoducto Bolivia-Brasil (Gasbol), diseñado para transportar 30 millones de metros cúbicos diarios. Según datos de la transportadora brasileña TBG, el ducto mueve hoy alrededor de 16 millones de metros cúbicos diarios, la mitad de su capacidad nominal, y unos 8 millones de ese volumen se importan de Bolivia.
El canal ya tiene movimiento. Los pedidos de exportación de gas con destino a Brasil que publica la Secretaría de Energía sumaron 20 en lo que va de 2026, frente a 32 en todo 2025, todos en modalidad interrumpible. El salto a volúmenes firmes requiere obras: según el informe del Grupo de Trabajo Bilateral Argentina-Brasil que difundió la Secretaría, un primer módulo de 10 millones de metros cúbicos diarios podría operar entre 2029 y 2030 con un nuevo gasoducto entre Neuquén y La Carlota.
El gas offshore y la hidroelectricidad dominan la matriz brasileña
Según el director de abeceb, uno de los principales condicionantes para ampliar las exportaciones argentinas es la estructura del mercado brasileño. De acuerdo con sus cifras, Brasil produce alrededor de 200 millones de metros cúbicos diarios de gas, mientras que la Argentina produce entre 130 y 140 millones, con picos de hasta 150 millones.
Pérego explicó que una parte importante de la producción brasileña es gas asociado a la extracción de petróleo en las cuencas offshore, y que buena parte de ese volumen se reinyecta para mantener la presión de los pozos. Según indicó, Brasil se encamina a producir cerca de 5 millones de barriles diarios de crudo.
"Actualmente, el abastecimiento se concentra en gasoductos conectados con las plataformas offshore, que suministran principalmente a las regiones de San Pablo, Santos y Río de Janeiro", detalló. A eso se suma, según el especialista, una matriz energética con fuerte participación de la generación hidroeléctrica y una red de distribución de gas menos extendida que la argentina, sobre todo en los segmentos residencial y comercial.
Pérego también señaló las dificultades regulatorias y económicas para impulsar un mayor consumo. "Si bien las reformas promovidas durante el gobierno de Jair Bolsonaro buscaron reducir la participación de Petrobras y fomentar la competencia, los resultados todavía son limitados", sostuvo. La pieza central de esa apertura fue la Nueva Ley del Gas (Ley 14.134, de 2021), y el debate sobre cómo liberar volúmenes de Petrobras al mercado sigue abierto.
El gas, agregó, mantiene precios elevados en Brasil y su uso se concentra en las centrales térmicas, que lo demandan según las necesidades de generación eléctrica. "En el sector industrial, la sustitución de combustibles como el fuel oil por gas natural también avanza lentamente, debido a la falta de infraestructura y de incentivos regulatorios", detalló.
Con ese cuadro, Pérego consideró que Vaca Muerta encontrará oportunidades de exportación en Brasil, aunque en volúmenes acotados mientras el vecino desarrolla su propia oferta. "Brasil continúa desarrollando su propia producción y cuenta con una nueva frontera exploratoria en la cuenca ubicada en la desembocadura del río Amazonas, que presenta un importante potencial gasífero", explicó, en referencia a la Margen Ecuatorial que impulsa el ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira.
"Su desarrollo podría permitirle incrementar la producción para abastecer la demanda interna e incluso generar excedentes exportables. De todos modos, estamos hablando de un horizonte de aproximadamente cinco años. Actualmente, el principal problema es que Brasil no tiene una demanda real de gas suficientemente desarrollada", agregó.
Argentina LNG y el Medanito marcan la salida de Vaca Muerta al mundo
Más allá de la integración regional, el director de abeceb consideró que Argentina LNG representa un punto de inflexión para la industria energética argentina. El proyecto prevé 12 millones de toneladas anuales de capacidad inicial en dos unidades flotantes de licuefacción frente a la costa de Río Negro, y su solicitud de adhesión al RIGI declara inversiones por u$s 51.000 millones. "Se trata de una iniciativa de gran escala que, aunque puede ubicarse en una categoría intermedia dentro del mercado internacional de GNL, tiene una importancia significativa para América Latina", explicó.
Pérego vinculó esa oportunidad con la crisis en Medio Oriente y las sanciones a Rusia, que según señaló generan desequilibrios en los mercados de petróleo, gas y derivados. "Frente a este escenario, los grandes mercados buscarán diversificar sus fuentes de suministro, y Argentina tiene la oportunidad de insertarse de manera muy competitiva. Por un lado, el país podrá hacerlo a través de las exportaciones de petróleo, principalmente del crudo Medanito proveniente de Vaca Muerta", sostuvo.
Sobre las ventas externas de crudo, estimó: "Si el país alcanza una producción de un millón de barriles diarios, podría destinar alrededor de 500.000 barriles diarios a los mercados externos, con perspectivas de avanzar posteriormente hacia los 1,6 millones de barriles diarios".
Respecto del GNL, el especialista dio dos razones de la relevancia del proyecto. "En primer lugar, porque permitiría impulsar el desarrollo de la ventana de gas húmedo y seco de Vaca Muerta, que todavía se encuentra subdesarrollada. En segundo término, porque contempla una infraestructura y una inversión respaldadas por un esquema de financiamiento de proyectos (project finance) de largo plazo", aseguró.
Para Pérego, la decisión final de inversión (FID) será el hito que consolide el respaldo internacional a la Argentina. El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, anunció en París, en la sede de la OCDE y junto a sus socios, que YPF, Eni y XRG firmarán la FID el jueves 26 de noviembre.
"Argentina comenzará a ocupar un lugar en el mapa energético global y volverá a figurar en los mercados internacionales por sus exportaciones de GNL y también de petróleo", concluyó.


