SEFE (Securing Energy for Europe), empresa propiedad del Gobierno de Alemania que ya tiene acuerdos de largo plazo con el consorcio que exportará gas natural licuado (GNL) desde la costa de Río Negro, lanzó este 30 de marzo una licitación abierta para cargas con entrega en terminales del noroeste europeo durante el período 2027–2036.
La convocatoria es para cargas DES (Delivered Ex-Ship), una modalidad de entrega en destino), con contratos de entre 1 y 10 años de duración, y está abierta a productores de GNL y a operadores de portafolio. Las primeras entregas están previstas para 2027.
El director comercial de la empresa, Frédéric Barnaud, citó el acuerdo de SEFE con Southern Energy. “Con esta licitación queremos comprometer al mercado, con el objetivo de mitigar disrupciones de suministro en Medio Oriente y fortalecer la seguridad de abastecimiento de Europa, complementando nuestros acuerdos de GNL de largo plazo recientes, incluyendo el de Argentina”, afirmó.

La mención no es sólo protocolar, sino una confirmación pública de que Argentina ya figura como pilar de la arquitectura de aprovisionamiento de la empresa alemana.
El vínculo con Southern Energy
SEFE está vinculada al ecosistema argentino de GNL a través del consorcio Southern Energy (empresa integrada por Pan American Energy (PAE), YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG) que tomó la decisión de inversión final (FID, del inglés Final Investment Decision) en mayo y agosto de 2025.
El proyecto opera con un buque FLNG (Floating Liquefied Natural Gas, del inglés, planta flotante de licuefacción de gas natural) remodelado por Seatrium, que se redesplegará en la costa de Río Negro. En marzo de este año, Shale24 informó la adjudicación de esa modernización.

La licitación que SEFE lanza ahora no compite con ese acuerdo, lo complementa. Mientras Southern Energy proyecta sus primeras entregas para 2027, la compañía alemana busca cubrir la misma ventana temporal con volumen adicional de otras fuentes. El resultado es una arquitectura de abastecimiento en capas, con Argentina como piso y el mercado abierto como techo flexible.
Ormuz como acelerador
La referencia de Barnaud a las “disrupciones en Medio Oriente” se enmarca en un debate de creciente urgencia. El analista de Bloomberg, Javier Blas, advirtió en CERAWeek que el mundo carece de instrumentos para compensar un cierre del Estrecho de Ormuz durante meses: el 20% del comercio global de GNL transita por esa ruta. Para un comprador europeo como SEFE, esa exposición geopolítica es un riesgo activo que el tender busca mitigar.
El GNL patagónico, embarcado desde Río Negro y con destino a terminales del norte de Europa, no tiene exposición a las rutas del Golfo Pérsico. Esa característica -irrelevante en la ecuación comercial de hace una década- hoy pesa en la toma de decisiones de compradores institucionales con mandato estatal de seguridad energética.

SEFE suministra más de 200 TWh de gas y electricidad por año a más de 50.000 clientes industriales en Europa, desde pequeñas empresas hasta organismos municipales y corporaciones multinacionales. Con más de 2.000 empleados en todo el mundo, la empresa tiene capacidad para absorber volúmenes significativos del GNL que Argentina proyecta exportar a partir de 2027.
El tender lanzado este lunes es también una señal de mercado: Europa no espera a que el gas esté disponible para estructurar su demanda. Construye el portafolio con anticipación. Argentina ya ocupa un lugar en él.